Análisis de Los Pilares de la Tierra: La Siembra del Viento - La intriga de la gran catedral

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Daedalic Entertainment convierte en videojuego episódico a una de las trilogía de novelas más populares del planeta. ¿Cómo se adapta la intrigante historia de Ken Follet a los mandos?

 

 

Mover una obra de su entorno natural a otro radicalmente distinto es algo que no siempre suele salir bien. Los que llevamos un buen tiempo disfrutando de los videojuegos sabemos que, cuando se anuncia una adaptación de cualquier título emblemático a la gran pantalla, lo mejor que se puede hacer es prepararse para lo peor porque, en la mayoría de ocasiones, será la mejor forma de asimilar lo que veamos en cines.

Ni corta ni perezosa, Daedalic Entertainment decidió liarse la manta a la cabeza y jugar una baza con un gran potencial, pero también con un gran peligro. Esta vez, el cambio era del papel al videojuego. El estudio alemán decidiño ponerse manos a la obra para adaptar la trilogía de Los Pilares de la Tierra, el aclamado best-seller de Ken Follet, a un videojuego episódico al que califican como novela interactiva.

El primer episodio, De las cenizas, aterrizó en agosto de 2017 y, a finales de ese mismo año, llegaba su segunda parte, La Siembra del viento. Basado en los capítulos intermedios de la obra literaria, este nuevo episodio del juego es en el que más nos hemos centrado para el análisis. Aunque requiera haber superado el primero previamente para enlazar decisiones y dar coherencia al argumento, tiene el suficiente potencial para funcionar por sí solo. Pero no adelantemos acontecimientos.