AlfaBetaRETRO: Dyamite Düx - La rebelión de los animales

Dynamite Düx

Dynamite Düx, Beat 'em up

Dynamite Düx (Beat 'em up) lanzado por Sega

Género: 

Beat 'em up, Acción

Plataformas: 

Master System
13-09-2017

A finales de los ochenta, las luchas callejeras ya eran un tema popular en las máquinas recreativas. Aunque pocas, como esta de Sega, tenían patos.

 

 

La irrupción del “yo contra el barrio” popularizada por Technos y sus juegos de Kunio-kun, con un necesario lavado de cara con la estética de The Warriors, y el mítico Double Dragon hicieron mucha mella en los arcades. Como generalmente suele pasar, cuando un género se revela como una mano triunfadora, no faltan los alumnos aventajados que acuden a arrimarse a ese ascua. Pasó con Karate Champ y pasa en este caso, aunque cuando aportan mejoras, variedad u otro toque diferente, al final es algo que el jugador agradece.

Con los beat’em ups, está claro que la que mejor nota tomó para arrebatar el trono de Technos fue Capcom, que primero con Final Fight y luego con máquinas de sobras conocidas como Cadillacs and Dinosaurs o Captain Commando, hizo suyo este dominio. Otras compañías intentaron también poner su pica en este Flandes lleno de macarras de callejón midiéndose el lomo entre sí, pero si la lucha en las calles era cruenta, en el propio negocio de los arcades también. La diferenciación era la mejor arma, mejor que una botella rota o que un bate de béisbol. Y mejor que encontrarse un pollo al ast en un cubo de basura.

Sega probó suerte en este género y no salió mal parada. Prueba de ello es Golden Axe, que además sirve de exponente a un subgénero denominado hack and slash, que vendría a ser el beat’em up con arma blanca. No obstante, la jugada más curiosa fue mirar hacia los coloridos juegos de animalitos más propios de empresas como Konami o Taito y llevar este achuchable elenco a una batalla campal. Así fue como Dynamite Düx llegó y se hizo con nuestro corazoncito.

Los patos Bin y Pin están retozando felizmente en un bucólico prado lleno de flores con su dueña Lucy, cuando de repente aparece un extraño individuo que la apresa en una burbuja y se la lleva. Lucy está prisionera de un hechicero llamado Achacha, y a falta de un héroe de acción en las inmediaciones, Bin y Pin se atan los cordones de sus zapatos ortopédicos, se ajustan la pajarita y se repeinan el flequillo para salir al rescate. Si hay que sacudir tollinas y patadas por todo el mundo para que Lucy vuelva sana y salva, pues se sacuden.