Análisis de Hellblade: Senua’s Sacrifice – Un pasillo hacia el infierno

Hellblade: Senua's Sacrifice

Hellblade: Senua's Sacrifice, Aventura

Hellblade: Senua's Sacrifice (Aventura) lanzado por Sony C.E. con fecha 08-08-2017

Lanzamiento: 

08-08-2017

Género: 

Aventura, Hack and slash

Plataformas: 

PC, PS4
08-08-2017

La nueva obra de Ninja Theory poco tiene que envidiar a las grandes producciones de la actualidad a nivel visual. No obstante, la oscuridad en la que se engulle su argumento le otorga algunas sombras en lo jugable.

 

Hellblade: Senua’s Sacrifice captó la atención del mundo de los videojuegos desde sus primeros compases. Tras su trabajo se encuentran unos auténticos genios como Ninja Theory, por lo que, desde el primer instante, las expectativas se situaron por las nubes respecto a lo que podría ser este ambicioso título tratado desde un desarrollo independiente por un pequeño grupo de la compañía, pero con un aspecto soberbio a la altura de las grandes producciones.

En Hellblade, el jugador se pone en la piel de Senua, una joven guerrera que debe hacer frente a su destino y a su propia mente. La psicosis que sufre le hace escuchar continuas y contradictorias voces en su cabeza, lo que hace aún más complicada la difícil tarea de adentrarse en Helheim (el infierno de la mitología nórdica) para intentar rescatar el alma de su amado Dillion. Para ello, Senua debe hacer frente a algunos de los dioses nórdicos más temidos por su gente, lo que lleva a la joven a partir hacia un viaje cargado de una maldición y de cientos de peligros que tiene que afrontar para conseguir su ansiado objetivo.