AlfaBetaRETRO: Wonder Boy - Corre, Tom Tom, corre

Wonder Boy

Wonder Boy, Plataformas

Wonder Boy (Plataformas) lanzado por Sega

Género: 

Plataformas, Acción

Plataformas: 

Master System
09-08-2017

Hoy repasamos un mítico arcade de Sega con el que debutó Wonder Boy, su personaje más trotón.

 

Échate a un lado, Sonic. Puede que tengas más galones que el resto de personajes de Sega, pero en antigüedad te ganan la mano. Y además, hasta Alex Kidd ha de admitir que en los salones recreativos se gestó un duro rival por la condición de mascota oficial. Un chaval rubio en taparrabos hecho de hojas (o en una especie de pañal, según la versión), correteaba en un título de plataformas que traería miga.

Porque veamos, ¿cuántos personajes han dado pie a una serie de spin-off de éxito cambiando su género inicial a la aventura y flirteando levemente con el rol? ¿O cuántos han hecho que para que la competencia pudiera editar sus títulos, su rostro público más conocido tuviera que pixelarse y ocupar su lugar en el juego? Es más, ¿cuántos han logrado que su propia versión “de incógnito” diera pie a una saga tan reconocida y que luego ganaría impronta propia como es Adventure Island? A nosotros solo se nos ocurre Wonder Boy, la recreativa de Sega de 1987.

Cuando un arcade trae consigo todo esto, y de paso un remake lanzado con casi 30 años de diferencia, es que algo hay ahí que conviene mirar. Y no es otra cosa que un divertidísimo juego de acción y plataformas donde la pericia y los reflejos son los más importante para hacer que triunfe el amor.

En un extraño mundo, en una no menos extraña era presuntamente prehistórica pero donde ya existen patinetes, cascos y donuts, Tom Tom pasa por un delicado momento de pareja. Su relación con su novia Tanya está pasando por un bache desde que Lord Drancon, un ser bestial de otro reino que al parecer no triunfa en Tinder tanto como querría, ha secuestrado a su media naranja. Como Tom Tom es un romántico que se cruzaría el mundo entero corriendo por su alma gemela, es justo lo que va a hacer para dar con Drancon, explicarle cuatro cositas y volver a ser una feliz parejita que desconoce en buena parte los conceptos de civilización y progreso.