Review MSI Infinite A y MSI Optix MAG27CQ: Una combinación ganadora para los amantes del gaming

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Tras pasar muchas horas junto al ordenador MSI Infinite A y el monitor MSI Optix MAG27CQ te contamos lo adecuados que son estos productos para los aficionados a los videojuegos.

Si existe una marca líder en el mundo en cuestión de hardware para PC enfocado al gaming esa es MSI, una firma que se ha encaramado a lo más alto del sector con ordenadores de sobremesa, portátiles, monitores, ratones o teclados, todo para poder disfrutar de los videojuegos como nunca antes lo habíamos hecho. Ahora hemos tenido la oportunidad de probar dos nuevos productos de la marca, que nos ha proporcionado amablemente MSI España para testear en profundidad.

Estamos hablando del ordenador de sobremesa MSI Infinite A y también del monitor MSI Optix MAG27CQ, del cual empezaremos hablando para no mezclar conceptos de un producto con el otro. Se trata de uno de los monitores de mayor gama que podemos adquirir a día de hoy para disfrutar del gaming (y en realidad de cualquier otra cosa que necesites hacer en tu ordenador) y destaca, de entrada, por su estupenda pantalla curva.

Este monitor hace gala de un espectacular tamaño de 27 pulgadas, a lo que hay que añadir una resolución 1080p que te permitirá disfrutar de tus videojuegos preferidos en la máxima calidad de imagen posible a día de hoy. Su frecuencia de refresco, de 144 Hz, es otra de las características que hacen del MSI Optix MAG27CQ un monitor imprescindible para los gamers más exigentes en los técnico y visual.

La tecnología AMD FreeSync, que nos evita fenómenos como el thearing o el stuttering mientras jugamos, viene a corroborar que la principal función de este monitor Optix MAG27CQ está enfocado al gaming, motivo por el cual también se ha incidido en la reducción de la luz azul para que no tengamos el típico agotamiento ocular al que todos estamos expuestos cuando acumulamos horas y horas delante de la pantalla de nuestro ordenador.

El monitor también incluye entradas de vídeo DisplayPort 1.2, HDMI 2.0 y DVI, al igual que una peana ajustable para poder acomodar la pantalla a nuestro gusto y posición. Cabe recordar que solo podrás sacar verdadero partido a la resolución del Optix MAG27CQ si tu equipo está capacitado para moverlo, pero si te haces con el combo que MSI nos ha dejado probar te aseguramos que no tendrás ningún tipo de problema en ese sentido.

Nos referimos al MSI Infinite A, una reciente gama de ordenadores de la compañía taiwanesa que está al más alto nivel que ofrece el mundo del PC en la actualidad. Se trata de un equipo enfocado a aquellos aficionados a los videojuegos que buscan la perfección y cuyo fin es encontrar la máxima calidad de imagen en las experiencias más exigentes. Y por lo que hemos podido probar creemos que cumple con lo que promete.

Estéticamente nos encontramos, como de costumbre, un producto de formas modernas y atrevidas, que hacen que el primer impacto visual sea de lo más positivo. Nuevamente los colores negro y rojo son los que predominan, pues al fin y al cabo son los que definen a la marca MSI. Como suele ser habitual en los productos de esta firma, al encender la torre nos encontramos con una retroiluminación tanto en la parte frontal como en la lateral, que funciona tanto como recurso estético como práctico.

De hecho, la placa lateral que viene por defecto puede sustituirse cómodamente por una transparente para ver la iluminación interior y también todos los componentes de los que hace gala el equipo. El MSI Infinite A cuenta con todo tipo de conexiones (tanto en la parte delantera como en la trasera), entre las que se incluye un puerto USB 3.1 Type C, tres puertos USB 3.1 Type A, conexiones jack 3.5 mm, una salida HDMI o una salida DVI-D.

La gran fortaleza del Infinite A son los componentes que encontramos en su interior. Nos estamos refiriendo al procesador Intel Core i7 7700 de última generación, a la tarjeta gráfica Nvidia GeForce GTX 1070 8GB, hasta 16 GB de memoria RAM (ampliable a 64 GB) o una placa base B250. Sin embargo, una de las cosas que más nos gustan de la mayoría de equipos MSI es el sistema de refrigeración Silent Storm Cooling 3, que no solo es silencioso, sino que nos permite disfrutar de largas sesiones de juego sin tener que preocuparnos por sobrecalentamientos o ruidos molestos.

En MSI siempre están pensando en mejorar (y también te dan la oportunidad de que seas tú mismo quien mejore las cosas). Es precisamente por ello que todos los componentes que integran el equipo son fácilmente accesibles y se pueden cambiar por otros con sencillez, especialmente si eres un manitas en materia de ordenadores, aunque incluso los menos dotados para la tecnología encontrarán grandes facilidades al respecto.

Una de las cosas que siempre comentamos en nuestras reviews de productos MSI es el software que viene incluido en sus equipos, pues nos resulta extremadamente útil y creemos que es muy importante para los interesados en estos productos. En este caso contamos con todo tipo de programas y herramientas que vamos a pasar a describir brevemente para que sepas qué encontrarás cuando enciendas tu ordenador que, por cierto, viene con Windows 10 instalado de fábrica como sistema operativo.

Ya hemos dicho que el MSI Infinite A está especialmente dedicado a los videojuegos, de modo que no es de extrañar que el equipo cuente con un software llamado Gaming App. A través de él podremos ajustar el rendimiento de nuestro procesador, pero también controlar hasta el detalle más minucioso de los tonos de color de nuestra pantalla o realizar ajustes rápidos en nuestro teclado o ratón, para que siempre esté todo a tu gusto y nada te incomode cuando te pongas a jugar.

En el Command Center, otra de las herramientas que incluye este Infinite A, podemos modificar los parámetros de overclocking o de memoria RAM, aunque desde MSI son conscientes de que no todo el mundo se atreve a meter mano a ajustes tan complejos, por lo que también tenemos a nuestra disposición un Game Boost que no es otra cosa que un ajuste predeterminado que nos ayuda a mejorar ciertas características del equipo antes de entrar en el videojuego que nos interese.

Con el programa Mystic Light podremos personalizar a nuestro gusto tanto la iluminación frontal de la torre como la del interior, que podemos ver si colocamos una placa transparente en el lateral de la unidad central. Podemos cambiar los colores (uno o varios) y también los patrones y ritmos que estos hacen, si es que deseamos que estén en “movimiento” y no los dejamos estáticos. Siempre tienes la opción de ponerlo todo a tu gusto.

Ya hemos hablado en otras ocasiones de Nahimic, un software que nos permite configurar hasta el último detalle del sonido del equipo, de modo que siempre esté todo como más nos gusta. Podemos ajustar el sonido 7.1, modificar los parámetros dependiendo de si vamos a jugar o a atender una llamada y también ajustar los detalles y minucias de nuestro micrófono para que no haya nada que no encaje con tu forma de entender y disfrutar del mundo del PC.