OPINIÓN: Las secuelas del Black Friday

Tras la conclusión de las ofertas del Black Friday, analizamos todo lo que nos ha dejado esta promoción en lo relativo a la industria del videojuego en nuestro país.

OPINIÓN: Las secuelas del Black Friday

Hace unos días tenía lugar la promoción más esperada por los amantes de las gangas. Por supuesto, nos referimos al Black Friday, que en los últimos años se ha extendido a varios días con el objetivo de aumentar la implicación de los compradores, que este año tampoco han faltado a la cita. Como era de esperar, la industria del videojuego no ha dejado pasar la oportunidad y se ha unido a esta fiesta comercial con ofertas de lo más suculentas.

Entre la noche del miércoles, el jueves, el viernes, el sábado y el domingo, las principales compañías del sector han aprovechado para vender gran parte de su stock a precios realmente competitivos, al menos en la mayoría de los casos. Sony, por ejemplo, asegura haber protagonizado el mejor Black Friday de su historia. Si tenemos en cuenta que el año pasado logró vender más de dos millones de consolas, las cifras parecen ser de auténtico escándalo. También en España, donde el precio de PlayStation 4 Pro se redujo de manera notoria.

Lo mismo ocurrió con Microsoft, que decidió bajar de forma considerable el precio de Xbox One S, disponible durante varios días en bundles inferiores a los 200 euros. Al margen de la consola, estas ventas pudieron incidir también en la compra de televisores 4K. Dado que la consola es también un reproductor de Ultra HD Blu-Ray, muchos usuarios aprovecharon también para hacerse con un nuevo televisor durante la promoción.

En cuanto a Xbox One X, dio la sensación de falta de stock en prácticamente todos los comercios, físicos y online. ¿Se trataba de una ausencia real del producto o de una estrategia comercial, similar a las que suele emplear Nintendo, para crear la impresión de escasez y incrementar el interés de los compradores en el producto? Sea como sea, la máquina más potente de Microsft apenas pudo verse en este Black Friday, en el que los usuarios afines a la compañía tuvieron que optar necesariamente por el modelo S, que logró vender miles de unidades solo en España.

El caso de la Gran N durante los últimos días ha sido incluso más llamativo que el de sus competidores directos si tenemos en cuenta que, Nintendo Switch, ni siquiera ha necesitado bajar su precio para situarse como la consola más solicitada en territorio español. Tanto individualmente (a un precio aproximado de 315 euros) como en forma de bundle (a unos 350 euros), la compañía ha conseguido situarse en lo más alto de las ventas de videojuegos. ¿Cómo es posible?

En cuanto al pack, su combinación con un título tan esperado como Super Mario Odyssey ha sido clave para atraer a todos estos jugadores que aún no se habían hecho con la consola. El éxito de las consolas individuales probablemente se haya debido al agotamiento de estos bundles o, en cualquier caso, al interés que la máquina híbrida sigue generando meses después de su lanzamiento. La escasez de stock de meses atrás también puede haber condicionado a la hora de hacerse con Switch antes del periodo navideño y evitar, así, posibles inconvenientes.

¿Es posible que Xbox One X haya intentado jugar las mismas cartas durante el Black Friday para aumentar el interés en la consola durante las próximas semanas? Muy pronto saldremos de dudas. De lo que sí estamos seguros es del éxito que han despertado varios títulos durante la promoción. Videojuegos como Call of Duty: WWII, FIFA 18 o Assassin's Creed: Origins se han vendido extraordinariamente bien durante los últimos días, en los que han estado disponibles por un precio sensiblemente inferior al de su lanzamiento.

Más impactantes han sido los casos de Wolfenstein 2: The New Order, The Evil Within 2, La Tierra Media: Sombras de guerra o Gran Turismo Sport, que prácticamente han visto reducido su precio a la mitad del fijado en el día de su estreno. No deja de llamarnos la atención que, tan solo unas semanas después de su comercialización, algunos de estos juegos hayan estado disponibles por un importe tan inferior.

Pese a que esta estrategia obedezca seguramente a unas ventas inferiores a lo esperado, parece injusto que los usuarios más confiados se hayan visto obligados a desembolsar una cantidad tan superior.  ¿Realmente merece la pena comprar un videojuego en su lanzamiento oficial? Si tenemos en cuenta este tipo de rebajas, capaces de alterar de forma tan evidente el precio poco después esa fecha, las dudas son más que razonables.

¿Es ético que un jugador acabe pagando el doble tras apostar por el proyecto desde el primer día? Situaciones como esta nos demuestran que los usuarios deberían permanecer atentos a este tipo de ofertas para aguardar, si lo creen oportuno, a una rebaja de la que jamás podrán beneficiarse en el primer caso. Sea como sea, el Black Friday ha vuelto a ser un éxito y, como amantes de esta industria, no podemos sino alegrarnos por ello.

Javier Castillo