El verdadero juego de Alien

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Llevábamos tanto tiempo esperando… Tanto o más como Amanda añorando a su desaparecida madre Ellen. Puede que desde 1979. Pero la espera al fin ha dado su fruto o, al menos, un primer gran paso hacia ello.

Alien: Isolation es el verdadero juego de Alien que estábamos esperando todos los fans de la saga. Bueno, todos los fans de la saga que tomen como esencia pura el filme de Ridley Scott original, Alien: El Octavo pasajero. Porque hasta ahora la tendencia en el mundo del videojuego siempre se había decantado por fijarse en la segunda entrega fílmica, Aliens, el entretenidísimo espectáculo pirotécnico de James Cameron que visto en pantalla realmente parece un videojuego.

Pero el shooter no era el juego que le convenía, o no al menos en los tiempos que corren, a la saga Alien. De ahí que Alien: Isolation sea la reinterpretación, una nueva historia de Alien: El Octavo Pasajero. Y la elección de enfoque no podía haber sido mejor.

Alien: Isolation nos pone en la piel de Amanda Ripley. El apellido os suena, ¿verdad? Amanda es la hija de Ellen Ripley, la mítica protagonista de las cuatro películas de la serie encarnada de manera brillante por Sigourney Weaver. Amanda es una ingeniera que lleva media vida torturada por no saber qué paso con su madre cuando se fue de viaje en la Nostromo. 

Pero entonces le ofrecen el trabajo que esperaba: han encontrado la caja negra de la nave y la están estudiando en la estación espacial Sevastopol. A Amanda le piden que vaya a la estación junto con un grupo de personas a recogerla e investigar otra serie de asuntos que no os desvelamos y saber al fin qué sucedió con su madre.

Sin embargo, como suele suceder en cualquier guión que se precie, en su llegada a la Sevastapol y el intento de entrar a la base, la chatarra espacial hace que el grupo tenga que separarse. Cuando Amanda consigue llegar a la Sevastopol se da cuenta que la estación está en proceso de abandono y allí no queda prácticamente nadie. Bueno, queda algún humano, algún androide y… bueno… una criatura que nos acecha.

Para afrontar Alien: Isolation y tratar de entender la trama, que no es lo fundamental en el juego pero que tampoco se para a dar explicaciones, es necesario pues primero echarle un visionado a Alien: El Octavo Pasajero (que si no lo habéis hecho, hacedlo ya mismo en cuanto terminéis de leer AlfaBetaJuega). No sólo nos ayudará a entender las motivaciones de Amanda, sino que podréis entender de un plumazo lo que es sin lugar a dudas lo mejor de Alien: Isolation, su ambientación magistral.

Desde que arrancamos y gracias a un acabado gráfico descomunal a nivel de jugabilidad, estamos sumergidos en el universo Alien que creó Scott en 1979. El ambiente es retrofuturista, es decir, estamos en el espacio con una tecnología que se supone que no está a nuestro alcance ahora mismo y, sin embargo, los ordenadores de abordo y casi cualquier elemento que podáis imaginar, parece que se quedó en los años 70, con pantallas verdes de sólo texto.

Esta atmósfera y recreación consigue a las mil maravillas lo que se propone: puede haber tramos del juego en el que no parezca que está pasando nada, sin embargo vamos a ir tremendamente tensionados y marcharemos despacio porque el ambiente nos va a producir desolación. Y para ello no hacen falta muchos efectos baratos ni una oscuridad total. Simplemente el miedo llega por la soledad de la inmensa Sevastopol.

Es más, hasta que vemos aparecer al xenomorfo por primera vez pueden pasar fácil tres horas de juego y aun así ya vamos atemorizados no porque el Alien nos pueda salir en cualquier momento, sino porque la sensación de vacío inquieta. Insistimos pues en que el trabajo de ambientación y su plasmación gráfica junto con la gran labor en la creación de sonidos y lo sutil de su banda sonora hacen de Alien: Isolation una auténtica experiencia digna de ser sufrida.

Junto a la ambientación, el enfoque de jugabilidad del título es el correcto. Amanda, como os hemos dicho ya, es una ingeniera, no una súper soldado. De esta manera, nuestra prioridad número uno constantemente es que nadie alerte nuestra presencia en ningún momento porque tendremos las de perder.

En el juego nos enfrentamos básicamente a tres tipos de enemigos: los humanos supervivientes que quedan, los androides Amigo (que son pura ironía en su nombre porque, sí, te quieren abrazar pero no para luego precisamente invitarte a unas cañas) y el puñetero xenomorfo.

Aunque Alien: Isolation nos plantea diferentes soluciones a la hora de enfocar cómo avanzar en las misiones, el juego suele invitar a buscar siempre un conducto de ventilación, una mesa, un armario en el que esconderse y tratar de pasar desapercibidos. ¿Por qué? Porque aunque llevamos equipo los enfrentamientos directos no son plato de buen gusto. Salvo en el caso de los humanos, a los que con una buena estrategia sí podemos darles matarile de manera relativamente sencilla, aunque si fallamos a la primera no duraremos ni medio segundo; en el caso de los Amigo es perder una enorme cantidad de material de equipo (que puede venirnos muy bien en el futuro); y con el Alien, qué deciros, si nos detecta, estamos muertos

Alien: Isolation pues nos da la posibilidad de completar el juego prácticamente sin hacer uso del diferente equipo ni armamento que tenemos a nuestra disposición. Es más, el juego no tiene tutoriales ni te plantea situaciones en las que descubrir una muestra de los variados utensilios que tenemos a nuestra disposición para crear distracciones. Así pues, si somos unos duchos Solid Snake podemos pasarnos el juego sin pegar un tiro, sin tirar una bomba sonora ni nada por el estilo y la experiencia no se resiente lo más mínimo. Y estamos hablando jugándolo en su máximo nivel de dificultad, que es el idóneo para completarlo. Más que nada porque no es un juego especialmente difícil.

Lo que tratamos de explicar es que Alien: Isolation más que un survival horror clásico, se trata de un juego de sigilo e infiltración en primera persona de los de toda la vida. Un juego de sigilo terrorífico pero no un survival puro y duro. Y la idea es buena, puesto que la gracia es que no nos pille el Alien.

Los mejores momentos del juego son los tramos en los que el Alien nos acecha en la zona. Lo normal en Isolation es que nuestro objetivo sea rastrear una parte de la estación en busca de algo en concreto: una tarjeta de acceso, un botiquín, un arma. Para llegar a ello tendremos que esquivar a los enemigos y procurar que no nos detecten e ir siempre con el esfínter prieto procurando no alarmar al xenomorfo.

Porque el Alien es bastante inteligente, es un depredador puro y nos va a dar muerte muchas pero que muchas veces por errores nuestros de lo más estúpidos. Podemos, por ejemplo, dar alerta a los humanos sin querer y que estos nos disparen. Como les devolvamos el disparo y el Alien este merodeando, ya no tendremos que preocuparnos ni por los humanos enemigos ni por nosotros. Estaremos muertos. Esta situación se puede aprovechar creando distracciones o haciendo que los humanos sean la distracción y el Alien irá a por ellos. Pero claro, ya le tendremos activo en la zona con ganas de darnos caza: puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Si no somos pacientes o nos da por ir corriendo por la estación, preparaos a que de un momento a otro desde una obertura del techo el Alien os salude y os despida. O si vemos al Alien y éste nos intuye y nos metemos en el armario, ya podéis rezar porque se dan mecánicas de lo más divertidas e inquietantes. Si le vemos oteando el armario donde estamos, podemos movernos dentro del mismo tratando de esquivar su mirada. También debemos aguantar la respiración (tenemos un botón para ello en estas situaciones, no es coña). Pero claro, si aguantamos mucho la respiración la pantalla se nos empezará a poner roja y seguro la cara de Amanda morada. Tuvimos una situación en la que después de estar aguantando la respiración como veinte segundos y haber perdido casi toda la barra de vida nos dijimos: bueno, parece que ya podemos echar una bocanadita de aire. ¡Pues no! Y el Alien nos sacó del armario…

Otras situaciones que se dan con el Alien que responde casi siempre de manera maravillosa es que, por ejemplo, si nos pilla un par de veces en el armario y nos da muerte, en las siguientes partidas el xenomorfo tendrá mucha más tendencia de arrimarse a los armarios para ver si la lógica histórica le da la razón. El xenomorfo aprende, tal vez no tanto como se esperaba, pero sí nos obliga en situaciones a cambiar nuestra forma de jugar si no queremos morir. 

Además, es muy pero que muy interesante que los pasos del xenomorfo no sigan un patrón: el Alien nos ha troleado más de una y de dos veces a lo largo de la aventura. ¿Cómo? Por ejemplo: sale de una habitación y pensamos "Vale, ya puedo salir del armario y seguir con cuidado mi camino". Pues cuando nos acercamos a la puerta para salir de la habitación, el Alien vira rápidamente y vuelve a entrar a la estancia para volver a comprobar el mismo sitio, para ver si hemos sido tan tontos de picar ante su movimiento. Y sí, lo hemos sido.

A esto tenéis que sumarle el uso del icónico radar de las películas que es soberbio. El radar no se gasta (es el único objeto que no lo hace) pero tenemos que tener cuidado porque hace pitiditos y en algunas situaciones nos la puede jugar. En el radar simplemente vemos, en caso de que lo haya, un punto que nos marca que tenemos un enemigo relativamente cerca. Es muy útil pero no es salvador. Es decir, no nos da información de hacia dónde mira el enemigo y ni siquiera en qué plano está (es decir, en el caso del Alien podemos tenerlo justo en frente pero en un conducto de ventilación en el techo). Y eso nos obliga constantemente a mirar por las esquinas, asomarnos por debajo de las mesas… En definitiva que le da un toque de supervivencia real.

Además hay que contar con una cosa indirecta la mar de interesante pero no apta para impacientes: el verdadero terror de Alien: Isolation lo produce el que no tiene checkpoints automáticos, sólo puntos de guardado con cierta separación los unos de los otros. ¿Qué queremos deciros? Pues que podemos estar quince o veinte minutos explorando y cumpliendo nuestros objetivos y ver una zona de guardado a cien metros. Bien, pues en cuanto aparece el Alien en escena, el terror sube hasta cotas insospechadas. ¿Por qué? Porque como nos cace antes de completar esos cien  metros, habréis tirado por la borda veinte minutos de juego. Así, esos cien metros son un escalofrío constante un, "por favor te lo pido, que no me cace el Alien antes de guardar". Y la sensación es mágica.

El juego no es perfecto, cierto, tiene algunas mecánicas que pueden resultar algo repetitivas (en el planteamiento de las misiones fundamentalmente) y es algo más 'mainstream' de lo que debiera (no esperéis un gran espectáculo de casquería ni de terror total), pero su ambiente es tan magistral, tan de película Alien, que es un primer gran paso y una experiencia que debe ser jugada sin ninguna duda.

Néstor García

Valoración Final

Jugabilidad: lo que ofrece Alien: Isolation es de mecánica sencilla: que no te detecten. Ofrece diferentes vías y no ayuda ni fomenta nada el uso del equipo, por lo que la sensación de supervivencia y de 'tú te lo guisas, tú te lo comes' es constante.

Gráficos: la ambientación y su acabado gráfico es sin lugar a dudas lo mejor de Alien: Isolation. Es pura película del Alien de Ridley Scott. Las cinemáticas tienen algún tirón que esperamos que se solucione con un parche, pero su nivel de producción es altísimo.

Sonido: otro de los grandes puntos del juego: el sonido de apertura de las puertas en medio del silencio, para que os hagáis una idea, es casi más terrorífico que la propia presencia del xenomorfo. Un doblaje al castellano correcto aunque no del todo bien sincronizado.

Duración: Depende del juego de cada uno y nuestro nivel de completismo pero entre las doce y las quince horas. Sumadle algo más con el Modo Supervivencia que nos ofrece algunas misiones adicionales.

Conclusión

Alien: Isolation es el verdadero juego de Alien que llevábamos esperando desde 1979. Es una experiencia distinta a la que tenemos costumbre e incluso es una forma de popularizar un género que no goza de éxito absoluto aún como es el de la infiltración y el sigilo aderezado con toques de survival horror. El juego del gato y el ratón con el Alien crea algunas sensaciones muy difíciles de describir que deben ser experimentadas jugándolo. No es un título perfecto pero probablemente sí sea la primera experiencia Alien en videojuego, un juego que no se os borrará de la memoria. 

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No te quedes solo en el juego

  • Una película: Alien: El octavo pasajero de Ridley Scott
  • Una serie: Falling Skies

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