Análisis de Concrete Genie: El poder de convertir lo malo en bueno

Una historia con moraleja en la que se hace un recorrido por las necesidades de un joven solitario, pero optimista

Concrete Genie

La series norteamericanas nos han enseñado que, erróneamente, siempre tiene que haber personas que abusan y personas de las que se abusa. En esta estructura social distorsionada, los depredadores siempre se alimentan de aquellas presas solitarias, que no parecen tener ninguna ambición y, por norma general, también padecen algún tipo de trauma que les hace ser retraídos y raros. Esta línea argumental se ha ido explotando durante mucho tiempo, pero, por suerte, también se ha modificado y se ha puesto el foco en todas las partes de esta ecuación. El bullying existe, pero existe por muchas razones y no todas van a ser culpa de la persona que viste distinto a todo el mundo o a la que le gusta dibujar en un diario pequeños genios de colores.

Concrete Genie

Esa es la historia de Concrete Genie, un juego en el que se ha planteado esa otra parte del cuento que nadie se atrevía a contar; esa en la que los abusones no son así porque quieren, sino porque una serie de factores personales les han llevado a adaptarse para sobrevivir. En un mundo en el que la oscuridad se está tragando a todo y a todos, y endurecerse y cargar contra los demás es la única manera de no parecer débil. El título de PixelOpus presenta un bonito relato sobre la superación y los procesos de crecimiento que todos experimentamos en una edad en la que cualquier elemento puede transformarnos completamente. Ash es el mejor ejemplo de que se puede seguir la vía de la superación aunque el resto del mundo te esté gritando a voces que te rindas.

La magia está en lo cotidiano

Concrete Genie no es un título que entre por los ojos, a pesar de mostrar una estética infantil y colorida. Su desarrollo podría calificarse como un doble A, ya que se trata de un título que ha estado en manos de un estudio pequeño, pero bajo el ala de Sony Interactive Entertainment. Esto es lo que le ha permitido a PixelOpus poder explotar temas más propios de los juegos de corte independiente, los cuales no tienen miedo en lanzarse a la piscina y profundizar en cuestiones que no solo están a la orden del día, sino que no son fáciles de asimilar cuando te las muestran en un juego de estas características. En Concrete Genie, Ash tiene que lidiar con una profunda tristeza por la decadencia de su ciudad natal: Denska, la cual ha perdido toda la luz y la alegría que la caracterizaban por una serie de acontecimientos. Pero este joven artista, en lugar de abandonar el lugar que le vio crecer, prefiere dejarse caer por todas las zonas que frecuentaba y que le sirven de inspiración para pinta. Esa inspiración será la que dé vida a sus dibujos y poder a su pincel.

Concrete Genie

Un día, cuando pensaba que ya podía volver a casa, los matones locales le encuentran y deciden que pintar es de «pringados» y tiran su cuaderno de dibujo. Al contrario de lo que muchos podéis imaginar, Ash no se rinde y decide buscar una por una todas las páginas de su cuaderno. Y es entonces cuando se obra la magia, ya que el joven pintor encuentra una herramienta con capacidades extraordinarias que le permitirán devolver a su ciudad el esplendor que tenía antes. Y no estará solo, pues las criaturas que antes poblaban sus páginas, ahora han encontrado en el hormigón de Denska un nuevo hogar en el que poder trastear a gusto.

Concrete Genie

En este sentido, PixelOpus se ha servido de una práctica muy habitual en los más pequeños: los amigos imaginarios. Aunque con tintes de fantasía, Concrete Genie es una muestra de lo difícil que puede ser la puerta a la adolescencia si uno se siente solo. Los genios que Ash es capaz de crear no dejan de ser amigos imaginarios que solo él puede ver y que le sirven de escudo y espada ante cualquier problema que pueda tener.

Pinta para salvar el mundo

Aunque levantado sobre una estructura narrativa muy potente, Concrete Genie flojea en la ejecución y el diseño. El juego de Pixel Opus es un título de plataformas y puzles muy casto y colorido. Aash tendrá que ir superando obstáculos pintando por las paredes de Denska e invocando genios de diferente tipo que le ayuden a salvar todas las zonas. El problema es que el sistema de pintura no es ágil y, aunque se puede configurar para usar el sensor de movimiento del DualShock 4 o las palancas analógicas, no es intuitivo y se aprovecha más el sistema de detección de movimiento. Esto hace que muchas veces el cursos no se centre correctamente y que hacer uso de una técnica temporal como la Superpintura a veces sea un desperdicio de tiempo y de material.

Concrete

A lo largo de unos pocos capítulos, Ash tendrá que descubrir hasta qué punto sus amigos bestiales pueden ayudarle a alcanzar todas las zonas de la ciudad, puesto que dependiendo del color que use, los genios tendrán unas capacidades u otras. El sistema de juego es sencillo y bastante repetitivo y a veces se hace hasta complicado al no tener este título una diseño de interfaz accesible. El menú se ha recargado demasiado para que se parezca a un cuaderno de dibujo y se han dejado por el camino el hecho de que «menos es siempre más». Este hecho hace que no se del todo sencillo encontrar los elementos necesarios para continuar y mucho menos saber cuál es el siguiente punto de la aventura. Los estudios independientes suelen tener mucho en cuenta estos detalles, de ahí que cada vez esté cogiendo más peso un diseño accesible de las interfaces.

Concrete Genie

Por suerte, la creatividad sí está presente en Concrete Genie y serán los jugadores los encargados de crear sus propios genios a través de diferentes bocetos que se encontrarán por toda la ciudad. La variedad no es muy grande, pero dependiendo de la forma en la que se dibuje, las posibilidades son muy altas. Además, he de reconocer que, por muy horripilante y deforme que se dibuje a uno de estos bichitos, son siempre adorables.

Conclusiones

Concrete Genie es una propuesta muy interesante y atractiva que tiene mucho más que ofrecer de lo que aparente. Su narrativa es más potente que su sistema de juego, una descompensación que no debería permitirse a estas alturas en un videojuego, pero que se hace disfrutable igualmente. He de destacar que, como muchos otros títulos desarrollados y distribuidos por Sony, viene completamente en castellano y con voces también en nuestro idioma. Ese cuidado en localizar un juego es sinónimo de lo que apuesta la compañía por su rendimiento en el mercado español. Concrete Genie no llegará al mercado con un precio de más de 30 euros, por lo que, sin duda, merece la pena darle una oportunidad para disfrutar de una buena historia.

Juan Pedro Prat

Periodista. Siempre llevo a mano un Poké Ball por lo que pueda pasar. Combino mi pasión por escribir con la de diseñar, aunque no se me da muy bien. Intento siempre aprender de todos los que me rodean.

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