Análisis de AO International Tennis – Out!

Tras varios años de ausencia en lo que a videojuegos de tenis se refiere, el equipo de Big Ant Studios se ha puesto manos a la obra para presentar a los amantes del deporte el simulador AO International Tennis, que debe su nombre a su principal licencia oficial: el Open de Australia. El estudio, que a lo largo de su trayectoria ha participado en títulos relacionados con el rugby o el cricket, ha apostado esta vez por uno de los deportes más populares del mundo en un juego que no solo prometía ofrecer grandes dosis de diversión sobre la pista, sino la representación más fiel del tenis que hubiésemos visto jamás.

Dada la imposibilidad de comparar la propuesta con otras de corte similar en la actual generación de consolas, parecía que AO International Tennis lo tenía todo de cara para convertirse en una referencia entre los seguidores del deporte. ¿Lo habrá conseguido? Puedes leer las impresiones que hemos redactado tras ahondar en la versión del videojuego para PlayStation 4 a continuación. No obstante, podrás adquirirlo también para Xbox One y PC a partir del 17 de mayo, fecha prevista para su lanzamiento en todas las plataformas. ¿Preparado para darle a la raqueta en AO International Tennis?

AO International Tennis se ha presentado ante el mundo con Rafa Nadal en portada, una colaboración que ha privado al deportista español de aparecer en un videojuego como Tennis World Tour, que llegará a las tiendas el próximo 22 de mayo como Roger Federer como protagonista. Con esta carta de presentación, que a buen seguro llamará la atención de gran parte de los aficionados de nuestro país, era de esperar que el videojuego contara con acuerdos con otros tenistas del panorama internacional.

Lamentablemente, tras un primer vistazo al plantel de deportistas seleccionables hemos comprobado cómo las opciones eran mucho más limitadas de lo que cabía esperar. Tan solo tenistas como Isner, Goffin o Pliskova destacan en una lista en la que apenas llegamos a la veintena de tenistas licenciados. El resto no son más que personajes creados por la propia desarrolladora para dar más profundidad a los modos de juego, en especial al modo carrera.

Llama la atención, en cualquier caso, el nombre escogido para los representantes de cada país. Los tenistas ficticios de nacionalidad española lucen, por ejemplo, nombres como Wanda Coleman, Thomas Mackenzie, Felix Avdeyev, Abigail Gisborne o Brutus Vega. Unos apelativos que no nos recuerda, precisamente, a algo propio de nuestro país. Esto evidencia una considerable falta de mimo que los usuarios de cada uno de los países incluidos en AO International Tennis detectarán al instante y que, francamente, podría haberse solventado con un poco más de interés.

En cuanto a las competiciones licenciadas hallamos únicamente la que da nombre al videojuego, el Open de Australia. Este torneo, que cuenta con un apartado propio situado en lo más alto del menú principal, permite disfrutar de las pistas oficiales y de los demás componentes de la competición en modalidad individual masculina y femenina, en dobles y en dobles mixtos. No obstante, quienes prefieran acceder a un torneo más propicio para la personalización podrán hacerlo a través del modo Competición, que permite variar el número de participantes e incluso el trofeo otorgado al campeón.

Los que prefieran desplazarse rápidamente al terreno de juego pueden optar por el Partido Suelto, en el que simplemente cabe escoger a los deportistas implicados en el partido, la pista y el tramo horario en el que arrancará el encuentro. Si en lugar de un oponente de carne y hueso nos enfrentamos a la inteligencia artificial será necesario, además, determinar la dificultad, un parámetro al que nos referiremos en profundidad una vez enumerados las principales modalidades de juego.

Además del apartado Tutoriales, que se define por sí mismo, y la vertiente Online, en la que el jugador podrá verse las caras con usuarios de todo el mundo, tan solo queda referirse al que en teoría es el modo más atractivo de AO International Tennis: la Carrera. Tras crear un personaje totalmente personalizado o bien seleccionar a uno de los deportistas predeterminados, el jugador deberá enfrentarse a una serie de partidos semanales que le permitirán obtener experiencia y emplearla en la mejora de alguna de sus habilidades.

El objetivo, llegar a lo más alto con un tenista que, en última instancia, sea capaz de derrotar a los tenistas licenciados de más renombre. En cualquier caso, los amantes de la personalización podrán recurrir también a la llamada Acadamia, un apartado del menú que nos permite diseñar a tantos personajes como queramos, independientemente del modo Carrera. De esta manera, y tras pasar incluso por la  academia de Rafa Nadal en Mallorca, podremos emplearlos en cualquiera de las modalidades que ofrece el videojuego.

En lo que respecta a la jugabilidad, cualquiera que haya podido jugar tendrá sentimientos encontrados con AO International Tennis. Tras unos movimientos algo toscos se esconde un elaborado sistema al que, muy probablemente, los desarrolladores hayan dedicado gran parte de su tiempo. Sin embargo, se antoja poco pulido tras unos cuantos partidos, en los que empiezan a vislumbrarse las costuras. ¿A qué nos referimos exactamente? En primer lugar, hablemos de esa jugabilidad algo limitada a la que hacíamos referencia.

Aunque el personaje se mueve generalmente acorde a lo que determinan nuestros dedos en el mando, en nuestro caso el Dualshock 4 de PlayStation 4, no son pocos los casos en los que es imposible realizar determinada acción. En jugadas en las que parece que el tenista podría llegar a la pelota tan solo extendiendo el brazo, el juego se niega a proporcionarnos esta opción incluso aunque se apriete el botón correcto.  Simplemente, el deportista la dejará pasar sin siquiera hacer el ademán de ir en su dirección, dando la sensación de que la IA sabe exactamente cuando no vamos a poder interactuar satisfactoriamente con ella.

En definitiva, en muchas ocasiones los jugadores reaccionan tarde o ni siquiera lo hacen. También destaca el hecho de que, no sabemos muy bien por qué motivo, existen muchas más probabilidades de fallar el primer saque que el segundo, algo incomprensible y que acaba frustrando tras varias faltas consecutivas. En lo que respecta a los niveles de dificultad, parecen no haber diferencias reseñables entre el más bajo y el más elevado. Los menos experimentados hallarán dificultades incluso en el nivel Novato, en el que los rivales rara vez lanzarán una pelota fuera.

Hemos comprobado además que, una vez asimilados los conceptos básicos de la jugabilidad, es sencillo desenvolverse en cualquiera de los niveles del videojuego, también en los más elevados. Esto pone de manifiesto que, en la práctica, no hay grandes diferencias en lo que a la inteligencia artificial se refiere, un problema para todos aquellos que deseen jugar en solitario. En este sentido, AO International Tennis puede convertirse en un reto imposible o bien, para determinados jugadores, en un asequible intercambio de pelotas una vez aprendidas las respuestas básicas del oponente.

Lo más destacado en cuanto a la jugabilidad es el sistema de golpeo, que no solo requiere de una potencia determinada (que dependerá del tiempo que pulsemos el botón correspondiente) sino de la colocación de la pelota, que marcará un cursor que cambiará de color para advertirnos de la calidad del raquetazo. Independientemente del éxito de esta mecánica, los usuarios podrán optar por el golpeo plano, cortado, liftado, en globo, agresivo o por la clásica dejada, que recomendamos encarecidamente dado su siempre parece sorprender al rival.

Más allá de la jugabilidad, uno de los aspectos más destacables de AO International Tennis debería ser su apartado visual, dado que su desarrollo ha estado orientado a la actual generación. Tristemente, el videojuego resulta decepcionante en este sentido no solo por las transiciones entre animaciones (que curiosamente han sido registradas a través de la captura de movimiento de los principales deportistas), sino por unos gráficos que, a nivel general, resultan decepcionantes y poco propios de las plataformas en las que se lanzará el juego.

Un punto a su favor es la casi completa traducción del juego, que cuenta con menús e interfaz en castellano. Tan solo algunas pantallas de carga, en las que se ofrecen consejos antes de iniciar el partido, están aún en inglés. En definitiva, AO International Tennis se presenta como una opción interesante dada la ausencia de videojuegos de estas características en los últimos años. Sin embargo, se hecha en falta un poco más de dedicación en diferentes facetas del título, tanto en lo que a opciones de juego se refiere como a jugabilidad y apartado visual.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: Aunque cuenta con un sistema de golpeos de lo más prometedor, la sensación de tosquedad acaba imponiéndose a la hora de enfrentarse a los rivales. Estos cuentan, además, con una inteligencia artificial sorprendentemente dotada incluso en los niveles más bajos de dificultad pero, en cualquier caso, impredecible tanto en el buen como en el mal sentido.

GRÁFICOS: El apartado visual de AO International Tennis no sorprende como debiera hacerlo en la actual generación de consolas. Pese a que el juego cuenta con animaciones registradas mediante la captura de movimientos de sus protagonistas, estas no son capaces de paliar la apariencia general de los escenarios y de los propios tenistas, en los que se hecha en falta algo más de detalle.

SONIDO: En cuanto a los efectos sonoros, estos cumplen su cometido durante los partidos. Sin embargo, algunos acaban convirtiéndose en una molestia: incluso en un mismo encuentro puede escucharse el típico sonido del avión sobrevolando la pista en varias ocasiones. Asimismo, el golpeo de la pelota contra la red provoca algunos errores de sonido de los que también nos hemos percatado.

DURACIÓN: Al margen del modo carrera, el videojuego cuenta con la licencia oficial del Open de Austria, probablemente su mejor baza. Además, aquellos que prefieran diseñar su propia competición podrán hacerlo a través de su respectivo modo, al que acompaña el online, el de partido rápido y la llamada Academia. En este sentido, AO International Tennis cumple con lo esperado.

CONCLUSIÓN: Probablemente no sea el videojuego de tenis que los aficionados al deporte estaban esperando, sobre todo con Tennis World Tour a las puertas. Algunas imprecisiones en la jugabilidad, en el apartado visual y la carencia de licencias pueden convertirse en su mayor obstáculo a la hora de llegar al gran público. Sin embargo, cabe reconocer que, una vez en la pista, AO International Tennis resulta cuanto menos entretenido y todo un desafío en el apartado jugable, algo no siempre positivo.

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