Análisis de Battletoads – Batallando con diversión

El regreso de Battletoads es una de las sorpresas más frescas y agradables que regala este 2020.

Una de las sagas de videojuegos que permanece grabada a fuego en la memoria de los jugadores más veteranos es Battletoads. Al inicio de la década de los 90, Rare se adentraba en esta nueva licencia del género beat ‘em up que le dio más de una alegría a la compañía contando con hasta cinco entregas antes de caer en el olvido. Dado el cariño que tenían los seguidores por la franquicia y por los grandes momentos que había protagonizado, contando con algunos de los niveles más difíciles que se recuerdan, no eran pocos los que pedían su regreso. Algo que Microsoft finalmente hizo realidad.

Con ello, la mítica compañía, ahora propiedad de la empresa de Redmond, se lanza a crear una nueva entrega dedicada a Xbox One y PC con un estilo renovado, pero con la esencia de siempre. El resultado es un videojuego soberbio, cargado de niveles con una gran profundidad y un estilo visual asombroso, uniéndose al esperpéntico y característico humor de Battletoads que es capaz de arrancar una sonrisa a cualquier. Imprescindible para cualquier jugador que se precie.

Sapo-aventuras sin igual

Rash, Zitz y Pimple están de vuelta. Esa debería ser la mejor noticia posible, tratándose de los míticos Battletoads. No obstante, lo que ha conseguido Rare en esta ocasión es que todos aquellos que amaron los inicios de los tres grandes héroes se sientan como niños pequeños al volver a ponerse a sus mandos. Obviamente, los tiempos han cambiado y no se puede ofrecer una experiencia calcada lo que fue en los años 90, pero la esencia de los tres personajes está presente en todo momento. Y, además, ahora se permite potenciar sus personalidades con un argumento más completo y cuidado por diversas cinemáticas que regalan un aspecto brutal.

El regreso deseado con posibilidades para todos los gustos

battletoads combate

Battletoads nunca fue un beat ‘em up clásico y que contará con las características propias del género, sino que iba un paso más allá. La acción de los combates en diferentes niveles se unía con tintes plataformeros, puzles e incluso niveles de velocidad que lo convertían en un título único frente a todo lo que se había visto hasta el momento. Rare es consciente de lo que hizo triunfar a la saga en su momento y no han querido traicionar esa esencia, por lo que en la estructura general todo respira a los títulos clásicos. Lo único que se siente realmente diferente es el estilo, pero han pasado casi 30 años, es una evolución lógica.

Con la adaptación a los controles del mando de Xbox One, que es la plataforma en la que lo hemos probado, Battetoads se convierte en una propuesta ligera, sencilla y muy accesible para todo aquel que quiera internarse en ella. Que no lleven a error estos adjetivos: sigue siendo endemoniadamente difícil si no se controlan lo suficiente las habilidades y la curva de dificultad obliga a perfeccionarlas al máximo si no se quiere tener serios problemas cuando se avanza en los niveles sucesivos. En este sentido, el título está equilibrado de manera brillante para que puedas familiarizarte con las nuevas posibilidades para después exprimir todo su potencial en los pasos siguientes. Si hay que ponerle algún pero es que está progresión no se sigue de igual modo en los puzles. Pero, no estamos jugando a Battletoads para exprimirnos el cerebro por puzles, ¿no?

Divertidos combates con combinaciones brutales

combate battletoads
Los combates son especialmente desafiantes con muchos enemigos en pantalla

Y es que lo más destacable y entretenido de Battletoads son los combates y ahí Rare ha demostrado que no ha perdido su toque y que son unos auténticos maestros en lo que a la saga se refiere. La variedad de enemigos es tremenda y aporta diferentes tintes a la jugabilidad que completan una fórmula exquisita. Obviamente, cada uno de los tres protagonistas cuenta con habilidades diferentes que los convierten en prácticamente necesarios en determinados momentos de la propuesta: fuerza, velocidad y equilibro. De este modo, variar entre ellos (en caso de que se juegue en solitario) provoca una experiencia de lo más satisfactoria e interesante.

Porque dependiendo de los golpes que se ejecuten y de la posición en la que esté cualquier de los sapos, las habilidades pueden ser diferentes y aportar ventaja en combate. De este modo, hay que saber jugar con el entorno y con la situación de los enemigos en pantalla para saber cuál es la habilidad más adecuada según el momento y la distribución. Esto provoca cierta estrategia entre el caos de golpes y personajes repartidos por el escenario, invitándote a pensar bien el modo en el que empleas los ataques.

En este sentido también juega un papel fundamental la construcción de los escenarios, pensados para sacar provecho tanto a tus habilidades como a las de los enemigos. Has de estudiar muy bien a los rivales y al terreno para saber qué influencia tienen; por ejemplo, hay enemigos capaces de electrocutar y si hay agua en el escenario también producirán electricidad en esas zonas, con lo que hay que tener un especial cuidado. Esto convierte a los combates en una batalla campal en la que hay que estar pendiente de varios elementos y una distracción puede resultar fatal. Sin duda, resulta de lo más entretenido y desafiante.

Plataformeo y puzles para completar la fórmula

motos en battletoads

Como decía anteriormente, Battletoads no es solo combates y aporreo de botones, sino que también dispone de niveles basadas en movimientos plataformeros, puzles e incluso las clásicas carreras de motos. Obviamente, este último aspecto no podía faltar tras las pesadillas que provocó en el pasado y aunque son más accesibles en esta ocasión, también pueden provocar algún grito de frustración, especialmente en los niveles más avanzados, pues el grado de exigencia a la hora de completar el recorrido es superlativo.

Está claro que los momentos de plataformas y los puzles no son el auténtico atractivo de Battletoads, pero no desentonan en absoluto. Además, todo se trata con un humor y sátira digno de elogio y hay momentos como el juego de piedra, papel y tijera de los protagonistas que son oro puro. Donde adolece un poco esta maestría es en los puzles, ya que son repetitivos y sin un gran componente de dificultad, pero no es determinante en la propuesta y por lo tanto no se siente como algo necesario a mejorar. De hecho, hay cierta constancia en los puzles que corta la dinámica central del título, por lo que mejor no entretenerse en algo que es completamente secundario.

Por otro lado, también hay que destacar las batallas contra jefes que son uno de los momentos más épicos y cuidados del título. El diseño de cada uno de ellos es único y sabe sacar el mayor partido al escenario en el que se desarrollan, así como obligar a utilizar las habilidades disponibles para conseguir derrotarlos: desde golpes específicos, hasta el uso de la lengua para atraer objetos. Una demostración de potencial jugable fantástica que obliga a exprimir al máximo tu propia habilidad a los mandos.

En compañía, mucho mejor

battletoads multijugador
Los Battletoads en compañía son imparables

Otro de los aspectos destacables de Battletoads es la posibilidad de jugar en compañía de otras dos personas de manera local para controlar cada a una a un protagonista. Al tener tres sapos en pantalla, la cosa se torna algo más sencilla, pero también más divertida. Coordinarse con los compañeros es algo fundamental para salir victorioso y es uno de esos pocos juegos que hoy en día se atreve con una propuesta multijugador cooperativa local, para que las partidas no salgan del sofá. Si lo que buscas es disfrutar de un título que saque el mayor partido a esta posibilidad, Battletoads es tu mejor opción.

Visualmente impactante

jefe battletoads
Los escenarios contra jefes están cargados de posibilidades

Por último, pero no menos importante, hay que hablar del terreno técnico y visual. Probablemente el temor de muchos seguidores acérrimos de Battletoads era el nuevo estilo y lo que ello pudiera suponer, pero lo cierto es que le sienta como anillo al dedo y no cuesta absolutamente nada acostumbrarse a los nuevos diseños y lo colorido que se muestra el título. De hecho, todo es mucho más espectacular y épico con esta paleta de colores y el dibujado a mano, que da la sensación de estar ante una versión cartoon jugable del clásico de Rare.

Todo ello sumado a la enorme estabilidad que ofrece el juego, algo imprescindible en una propuesta de estas características, sin ningún tipo de caídas ni inconvenientes en el desarrollo de los niveles, a pesar de que en algunos de ellos hay decenas de elementos en pantalla. Xbox One X consigue extraer todo el potencial de Batttletoads y regala uno de los videojuegos a nivel visual más bellos y cuidados que ha llegado en la actual generación, demostrando que esta recta final de la plataforma de Microsoft tenía una sorpresa muy agradable que mostrar.

Rash, Zitz y Pimple aún tienen muchas historias que contar

battletoads

Así pues Rash, Zitz y Pimple han vuelto para quedarse del mejor modo posible. No era nada fácil cumplir con las altas expectativas que pudieran tener los seguidores más clásicos de Battletoads y no me cabe ninguna duda de que Rare conseguirá su objetivo. Lo que está claro es que es un título totalmente disfrutable para los seguidores más veteranos y también para aquellos que quieran internarse en la saga ahora, descubriendo una de las propuestas más sólidas del género beat ‘em up y demostrando que el regreso de Battletoads con éxito llegaría antes de que las ranas criaran pelos.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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