Análisis de Deiland – Un pequeño mundo que se hace grande

 

 

Deiland es el trabajo de Chibig, un estudio desarrollador de videojuegos que se encuentra en Valencia. Quizás el título te suene de antes, ya que está disponible en iOS y Android desde hace un tiempo, pero recientemente ha dado el salto a PlayStation 4. Además también está anunciado que llegará a Steam el próximo 14 de junio, por lo que si te gusta lo que lees en este análisis tendrás a tu alcance variedad de plataformas donde disfrutarlo. En cualquier caso este artículo esta realizado tras haber jugado en la máquina de Sony.

PlayStation Iberia está potenciando y dado repercusión a ciertos estudios de desarrollo de España y Portugal, y precisamente Chibig ha estado presente en el Games Camp de PlayStation Talents que se encuentra en la Comunidad Valenciana. Además Deiland cuenta con otro importante apoyo y es el de Square Enix Collective, de forma que la compañía nipona también ha ayudado a dar a conocer este título indie del que te vamos a hablar a continuación.

Ya te avanzamos que es un videojuego pequeño y discreto, pero que según lo vas jugando se hace grande y te muestra un gran potencial para haber sido desarrollado por unas manos que no cuentan con tanta experiencia como otros estudios mayores.

Deiland es el pequeño planeta donde se desarrolla el videojuego, de ahí el nombre de este, y nos sitúa en la piel de Arco, un joven que vive sin la compañía de nadie más. Lo más peculiar de este lugar es su reducido tamaño, tanto que los fans de Dragon Ball se acordarán del Planeta Kaio, por lo que la experiencia de supervivencia y progresión de nuestro protagonista se reduce a un pequeño entorno del que debemos sacar el máximo partido posible.

El propio videojuego no ofrece una historia como tal desde su punto de partida y vamos descubriendo quién es Arco y qué hace allí a medida que avanzamos en la experiencia. De hecho un poco más adelante descubrimos que Arco realmente es uno de los príncipes que han sido enviados a cuatro pequeños planetas con la misión de encontrar unos poderosos e importantes cristales.

Los inicios en la aventura recuerdan a los ofrecidos por títulos como Minecraft ya que nuestros primeros pasos nos llevan a recolectar algunos materiales para construir herramientas, así como conseguir comida. Con la ayuda de Mûn, una viajera que llega a Deiland, podemos comenzar a tener algunos recursos diferentes o los planos necesarios para poder originar nuevos objetos que nos ayuden en la supervivencia. De hecho al principio disponemos de una tienda de campaña en la que poder dormir y construir unos pocos utensilios, pero más tarde vamos pudiendo construir otras «mesas de trabajo» con las que descubrir todo tipo de artilugios que nos son de utilidad.

Antes hemos mencionado que existe comida dentro del juego y esto supone un factor importante, ya que nuestro personaje cuenta con una barra de hambre que puede conllevar que nuestro personaje se debilite en el caso de pasar sin comer más tiempo de la cuenta. De igual forma existe también un medidor de cansancio o de fatiga que nos marca las actividades que podemos llevar a cabo sin pasar por la cama para dormir y reponer fuerzas. El nivel de salud también hay que cuidarlo, ya que es esencial tener vitalidad para combatir contra los enemigos y no caer debilitado. Por último cabe destacar que nuestro personaje también puede subir de nivel.

En el camino hacia la importante misión de encontrar los cristales nos topamos con algunos peligros, ya que al igual que Mûn ha podido llegar a Deiland, otros seres también son capaces de hacer lo propio. Los monstruos intentan acabar con nuestros bienes, por lo que debemos seguir los indicadores que nos marcan en qué lugar del planeta están para poder acabar con ellos. A lo largo de la aventura podemos toparnos con diferentes enemigos, cada cual más grande o agresivo que el anterior, pero sin lugar a dudas el sistema de combate es el aspecto que más deja que desear. Sus mecánicas se basan en golpear a los enemigos, pero las distancias de los golpes no están demasiado logradas, sufriendo daños en ocasiones que hemos visto que no ha existido contacto aparente de los rivales. Más adelante también tenemos acceso a magias que aportan un poco más de variedad en los enfrentamientos.

Otro de los peligros a los que debemos sobreponernos son los meteoritos que llegan desde el espacio. En determinados momentos de la aventura nos llega el aviso de que los meteoritos están a punto de estrellar contra Deiland, por lo que debemos tomar el propio control del planeta, sí has leído bien, para hacer que impacten en un lugar donde no haya ninguno de nuestros bienes. Como ya hemos contado antes Deiland es un pequeño planeta y podemos acceder a una vista en el que se nos muestra el territorio desde el exterior, de la misma forma que nos sirve para orientarnos y defendernos de los mencionados meteoritos.

Anteriormente hemos hablado de Mûn, pero en la aventura también recibimos la visito de otros personajes, con los cuales en muchos casos tenemos que comerciar para así conseguir muchos más materiales que no podemos obtener de otra forma. De igual forma en determinado momento de la aventura se nos abren las puertas a otros lugares, por lo que podemos conocer otros escenarios en los que continuar explorando para volver con recursos a Deiland.

La adaptación del título a los mandos ha sido bastante buena y desde el primer momento es fácil llevar a cabo las acciones básicas, por lo que no se echa de menos la pantalla táctil de los dispositivos móviles. Sin lugar a dudas nos encontramos ante un título con un carácter infantil o desenfadado, aunque su temática y desarrollo hace que hasta los más mayores de la casa disfruten jugando.

En lo que respecta a los apartados técnicos nos encontramos ante un juego muy discreto, a la par que bonito. Los diseños de los escenarios y de los personajes están bastante agradables, por lo que está muy acorde con lo minimalista de la historia que se presenta. De igual forma las melodías forman un acorde perfecto con la experiencia y transmiten la tranquilidad que vive el propio personaje.

Alberto Hernanz

Jugabilidad: Las mecánicas del juego son realmente sencillas y vamos aprendiendo a realizar diferentes tipos de tareas según avanzamos en la propia historia. Esto es un factor muy importante para los más pequeños, ya que a priori son el público hacia el que está orientado el juego.

Gráficos: Como en muchas ocasiones hemos dicho, no hacen falta gráficos hiperrealistas para conquistar al jugador y el trabajo que hay detrás de este apartado del juego es una clara muestra de ello.

Sonido: Sus dulces y delicadas melodías acompañan perfectamente la historia y hacen que te adentres aún más en su atmósfera y en el papel del protagonista.

Conclusión: Deiland es toda una sorpresa. Empiezas a disfrutar de la experiencia que presenta pensando que no te va a ofrecer nada que no hayas visto ya en otros títulos del mismo estilo, pero acaba adentrándote en una atmósfera única y con una gran personalidad. Es un título indie muy llamativo y recomendable, puesto que sus minimalismo lo hace grande. Si te apetece disfrutar de una aventura de supervivencia tan singular como esta no dudes en adquirir el juego, ya que además su precio (14,99 euros) es más que atractivo.

El juego ya está disponible en PlayStation 4 después de su paso por dispositivos móviles, así como próximamente llegará a Steam.

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