Análisis de Devious Dungeon – ¡Trol en las mazmorras!

Los chicos de Noodlecake Studios desarrollaban, allá por 2014, un videojuego de plataformas de estilo retro titulado Devious Dungeon. Entonces, la propuesta del estudio indie canadiense aterrizaba en el sector móvil con gran éxito entre los usuarios, que solo han tenido que esperar unos años para ver cómo el juego se ha trasladado a algunas de las principales plataformas del mercado. Además de llegar a Nintendo Switch, el port de Devious Dungeon puede encontrarse en PlayStation Vita y PlayStation 4, donde hemos tenido la ocasión de probarlo.

Dado que el título cuenta con juego cruzado entre las plataformas de Sony, tan solo caba abonar los 7,99 euros que cuesta para disfrutarlo tanto en la consola de sobremesa como en la portátil de PlayStation. Devious Dungeon, adaptado por Ratalaika Games, está disponible desde el pasado 25 de abril, por lo que ya podemos contarte qué tal le ha sentado el cambio a uno de los videojuegos plataformeros más adictivos que hemos tenido la ocasión de jugar últimamente. ¿Planeas hacerte con él en alguna de las plataformas mencionadas?

Devious Dungeon llega a PlayStation 4, PlayStation Vita y Nintendo Switch tan cuál lo hizo en smartphones, manteniendo hasta la última coma del título desarrollado por Noodlecake Studios. Sin embargo, ha sido Ratalaika Games el que se ha encargado de adaptar este videojuego independiente a algunas de las consolas más populares de la actualidad conservando, eso sí, la propuesta original tal y como la recordábamos de su lanzamiento hace cuatro años.

Nos hallamos ante un título plataformero en dos dimensiones, de estilo pretendidamente retro y de desplazamiento lateral, en el que el jugador debe enfrentarse a un total de 68 niveles. En cada uno de ellos tendrá que completar una mazmorra generada proceduralmente, esto es, diseñada aleatoriamente por el sistema en base a una serie de parámetros prefijados. De esta manera, incluso los mismos niveles serán diferentes cada vez que nos adentremos en ellos, por ejemplo, tras perder todas las vidas.

Sin embargo, ¿por qué arriesgarse a perderlas? Son tiempos oscuros en Hilltop Castle. Un mal sin precedentes ha despertado en las mazmorras del castillo y pocos son los que se atreven a enfrentarse a sus peligros. Afortunadamente, un valeroso campeón no dudará en defender a su rey adentrándose en cada una de estos escenarios cambiantes con cientos de criaturas deseosas de enviarle nuevamente al punto de partida.

Esa es, básicamente, la premisa de Devious Dungeon, en la que el usuario encarna al protagonista de una épica aventura en la que la muerte supondrá, en muchas ocasiones, el fin del progreso que haya acumulado hasta el momento. Y es que solo cada ciertos niveles gozaremos de un punto de control que nos ayude a mantenernos a flote. Si el jugador no alcanza dicha zona de seguridad tendrá que volver a completar los niveles anteriores sin que, como apuntábamos, tengan nada que ver con la primera vez que los transitó-

El videojuego podrá sorprendernos con hasta cinco ambientaciones diferentes y, por supuesto, con escenarios dispuestos de maneras casi infinitas. De esta forma, el usuario nunca sabrá cómo abordar exactamente cada localización, en la que deberá localizar tanto la puerta de salida como la llave que la abra. Estos dos elementos pueden hallarse en cualquier parte del escenario, por lo que es conveniente revisar cada rincón del mapa mientras esquivamos a toda clase de enemigos.

Ese será el mayor impedimento del jugador a la hora de escapar de las diferentes mazmorras, que incluirán enemigos muy variados que dependerán del nivel en el que se halle. Nada más comenzar el juego nos encontraremos, por ejemplo, con criaturas que simplemente se dediquen a patrullar una zona determinada mientras, más adelante, nos tendremos que enfrentar a seres muy habilidosos con espadas, lanzas, arcos e incluso con la magia. Incluso con el cambio de ambientación, los enemigos no variarán más allá de su ubicación.

Una vez completada una fase de niveles llegará el momento de hacer frente a uno de los cinco jefes del juego. Estos duelos consistirán en una batalla en un escenario estático en el que nuestra misión será encontrar el punto débil del rival sin perder todas nuestras vidas por el camino. La principal diferencia respecto al resto de criaturas será, además del tamaño y la potencia de sus ataques, su gigantesca barra de salud, que cabrá vaciar para salir victorioso de la situación.

Mientras el jugador se dedica a completar niveles y derrotar a bosses deberá prestar también atención al progreso de su personaje. Por ello será de gran importancia la experiencia que acumule a lo largo de la partida, en la que podrá subir de nivel para incrementar las stats de daño, vida y agilidad. De manera complementaria, las monedas recolectadas de los enemigos y del resto de elementos destruibles del escenario servirán para comprar objetos como armas, armaduras, pociones, anillos o o amuletos con los que mejorar al protagonista.

Hallaremos una tienda tanto en la sala del trono, desde la que se inicia la partida o a la que vamos al perder todas las vidas, como entre algunos de los niveles de la aventura. En ambas ocasiones tendremos la ocasión de mejorar nuestro equipamiento y prepararnos para continuar con el combate, que resultará de lo más exigente en determinados momentos. Afortunadamente, conforme avancemos resultará más sencillo prever los movimientos de cada criatura, que seguirá siempre el mismo patrón de ataque.

En cuanto al apartado visual, no podemos sino insistir en lo acertado que es el aspecto retro que Noodlecake Studios creyó oportuno en su día y en el que Ratalaika Games ha vuelto a confiar en esta adaptación. Pese a que las ambientaciones y el diseño general de los escenarios resultan poco variados conforme avanzamos en la aventura, lo cierto es que el videojuego luce de manera adecuada en PlayStation 4, sobre todo si tenemos en cuenta que se trataba originalmente de un título indie para móviles. Algo similar ocurre con la banda sonora, muy efectiva aunque poco extensa en cuanto a variedad.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: Pese a tratarse originalmente de un título para móviles, el videojuego responde bien con el mando de PlayStation 4. La jugabilidad no podría ser más sencilla y, en ese sentido, el usuario no precisará más que unos minutos para hacerse con la totalidad de los controles. Es de esperar que, tanto en PlayStation Vita como en Nintendo Switch, el juego resulte también satisfactorio en cuanto al manejo.

GRÁFICOS: El apartado gráfico, trasladado directamente desde la versión para móviles del videojuego, continúa homenajeando a los orígenes del género de plataformas en dos dimensiones. Dado que, además, nos encontramos ante un videojuego de corte independiente, el port a PlayStation 4 parece del todo satisfactorio teniendo en cuenta el origen. Cabe destacar, también, la completa traducción al castellano de los textos del videojuego.

SONIDO: La banda sonora funciona a la perfección con el tipo de propuesta a la que nos enfrentamos. Eso no quita que, pasadas las primeras horas de juego, acabe resultando poco extensa y repetitiva a lo largo de tantos niveles. En cuanto a los efectos sonoros, estos cumplen con lo esperado en un título de estas características, en las que este apartado es fundamental dada la ausencia de diálogos.

DURACIÓN: Dependiendo de la habilidad del jugador, la nueva versión de Devious Dungeon podrá mantenernos nuevamente horas y horas mientras nos tratamos de completar cada uno de los sesenta y ocho niveles de los que está compuesta la aventura. El sistema de progresión nos invita, además, a esforzarnos en recolectar cuantas más monedas mejor y a obtener mayor experiencia con el objetivo de mejorar al personaje principal.

CONCLUSIÓN: La adaptación de este título plataformero retro no decepcionará ni a aquellos que jugaran al videojuego original para móviles ni, por supuesto, a los apasionados del género. Nos hallamos ante un videojuego independiente que, pese a no destacar especialmente en el apartado técnico, sabe jugar sus cartas a lo largo de toda la aventura. Tanto el diseño de los enemigos y los niveles, generados de manera procedural, como el sistema de progresión, resultan tan acertados como adictivos. Te advertimos de que, una vez te adentres en las mazmorras de Devious Dungeon, lo más probable es que te niegues a abandonarlas hasta haber completado el juego definitivamente.

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