Análisis de Flynn and Freckles – En busca del tesoro

El programa PlayStation Talents continúa impulsando proyectos de estudios independientes de nuestro país. En los últimos meses hemos tenido la ocasión de aproximarnos a alguno de ellos, como por ejemplo Flipy's Tesla! Inventemos el futuro, diseñado para el dispositivo de realidad virtual de PlayStation. Sin embargo, no ha sido el único videojuego en el que nos hemos sumergido últimamente. De la mano de Rookie Hero Games llega ahora Flynn and Freckles, una aventura plataformera con olor a clásico.

El protagonista, un joven pirata, debe ir avanzando por una serie de niveles en tres dimensiones en los que se topará con todo tipo de rompecabezas y, por supuesto, con enemigos de lo más sorprendentes. ¿A qué otros desafíos deberá hacer frente a lo largo de la historia? Puedes salir de dudas con nuestro análisis del videojuego, que puedes añadir a tu colección digital por 14,99 euros a través de PlayStation Store. Enciende la consola, siéntante cómodamente y prepárate para disfrutar de esta entretenidísima una propuesta indie recién salida del horno.

Tiempo atrás, el Capitán Freckles desapareció de la faz de la Tierra tras hacerse con una espada de lo más especial. Su ubicación es todo un misterio, pero un joven admirador está dispuesto a encontrarla mientras, por el camino, se convierte en el corsario más famoso de los siete mares. Este mítico objeto está, sin embargo, poseído por el espíritu del emblemático pirata, que no dejará escapar su más apreciado tesoro así como así.

Esa es la premisa de Flynn and Freckles, una propuesta plataformera en tres dimensiones que nos introducirá en su historia mediante secuencias cinemáticas alternadas entre las fases jugables de la aventura. La trama avanzará ante los ojos del jugador narrada en textos presentados al más puro estilo comiquiero para, posteriormente, dar paso a cada uno de los niveles, que lograrán sumergirle en toda clase de ambientaciones. ¿Qué tipo de escenarios podrán transitarse durante la campaña?

Hallamos entornos diurnos, nocturnos, desarrollados en el interior de cuevas o en otro tipo de habitáculos. Los responsables del juego han puesto a disposición del usuario un enorme abanico de niveles que, además, presentan diferentes localizaciones en cada uno de ellos. De esta manera, siempre da la sensación de estar moviéndose por un pequeño mundo abierto que, tarde o temprano, cabe abandonar para acceder al siguiente. Para desplazarse por cada uno de ellos es necesario, no obstante, enfrentarse rompecabezas que pondrán a prueba nuestro ingenio.

El juego te invita a explorar todo el escenario concienzudamente para hallar todas las pistas necesarias para progresar y, en última instancia, resolver en puzle en cuestión. Muchos de estos retos consisten en la obtención de objetos que, más adelante, deben entregarse a la persona indicada a cambio de información o un nuevo ítem. ¿De qué manera se abordan este tipo de desafíos? A través de la conversaciones con los NPCs, que no se desarrollarán con diálogos en voz alta sino de textos en pantalla.

Un ejemplo de este tipo de misiones la hallamos en los primeros minutos del juego, en los que Rookie Hero Games nos anima a encerrar a varias gallinas en un corral para a, cambio, obtener un trozo de pastel de una aldeana a modo de recompensa. Posteriormente, debemos entregar el dulce a otro personaje para que nos proporcione un farolillo con el que iluminar una oscura cueva que antes era inaccesible. A través de este tipo de tareas, lograremos resolver cada uno de los niveles en los que nos introduzcan los desarrolladores.

Sin embargo, no será el único desafío al que el jugador tenga que enfrentarse. En cada uno de los escenarios encontraremos además enemigos de lo más variopintos, que gozan de un diseño simpático como original. Entre otras muchas criaturas hallaremos, por ejemplo, a una especie de puerros chillones o unos ratones especialmente molestos cuando rodean al protagonista, que deberá acabar con ellos con su inseparable espada o, como alternativa, esquivarlos para evitar cualquier tipo de daño.

Aunque cuando los enemigos se acumulan pueden ser problemáticos, la mayor dificultad del juego radica en las fases plataformeras, muy del estilo de Crash Bandicoot, con una temática tribal y con trampas que a los más aventureros recordarán a ficciones cinematográficas com Indiana Jones o a sagas de videojuegos como Tomb Raider. Plataformas que entran y salen de una pared empujándote al vacío, llamaradas que salen del suelo, pinchos que suben y bajan, palancas con los que activar compuertas secretas y un largo etcétera que deberás descubrir por ti mismo.

En estos rompecabezas jugarán también su papel objetos que el protagonista deberá recoger del suelo para lanzar contra mecanismos que le permitan abrir puertas o hacer descender una plataforma. Las opciones son múltiples y, conforma progresemos en la historia, iremos conociendo más de ellas. En este proceso será muy común perder vidas, que desaparecerán tanto por impactos de los enemigos o trampas como por caídas desde alturas considerables. ¿De qué manera pueden recuperarse?

Mediante las botellas de salud, que los desarrolladores no dejarán de proporcionarnos con el objetivo de facilitar nuestro avance y que, además, volverán a hacer spawn cuando nos alejemos lo suficiente. Si las perdemos todas aparecerá la pantalla de Game Over y podemos volver a la acción en un lugar próximo al que nos encontrábamos, restaurando además todas las vidas al completo. En este sentido, entendemos que los responsables de Flynn and Freckles han tratado de compensar la dificultad que entrañaba este aspecto del juego proporcionando suficientes vidas como para salir del paso en la mayoría de situaciones.

En cuanto a los gráficos, obviamente no alcanza a producciones de mayor presupuesto en lo puramente técnico. No obstante, el título se esmera en ofrecer un apartado artístico colorido, vistoso y con un diseño de enemigos de lo más llamativo. La iluminación juega, además, un papel fundamental en la construcción de cada uno de los escenarios, que logran destacar especialmente por este factor. Respecto al idioma, Flynn and Freckles se encuentra completamente traducido al castellano, por lo que usuarios de cualquier rango de edad podrán seguir la acción sin problema alguno.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: El videojuego cuenta con un notable variedad de mecánicas y desafíos a las que enfrentarse. Además de combatir a los enemigos, el protagonista debe resolver todo tipo de rompecabezas y adentrarse en fases puramente plataformeras muy del estilo de Crash Bandicoot o Tomb Raider.

GRÁFICOS: El apartado visual del juego destaca especialmente por su dirección artística, la artífice de un estilo visual muy peculiar que homenajea a los títulos de plataformas de los 90 y que destaca, especialmente, por su iluminación, la variedad de escenarios y el diseño de enemigos, original donde los haya.

SONIDO: La banda sonora, con reminiscencias a sagas cinematográficas tan exitosas como Piratas del Caribe, nos acompañará desde el menú principal hasta cada uno de los niveles de la historia. En cuanto a los diálogos, estos se presentan íntegramente en textos y con ausencia de voces en castellano o en cualquier otro idioma.

HISTORIA: Este cuento de piratas introduce al jugador en una historia bastante convencional que, sin embargo, logra destacar por sus cinemáticas entre niveles. Estas secuencias comiqueras no solo introducen al jugador en la acción sino que, además, proporcionan información muy valiosa que no podríamos obtener durante la partida.

CONCLUSIÓN: PlayStation Talents sigue apostando por los estudios españoles independientes. Prueba de ello es Flynn and Freckles, una aventura plataformera para todos los públicos en la que el jugador tiene la oportunidad de encarnar a un joven e intrépido pirata que, en su búsqueda del tesoro, tendrá que enfrentarse a ingeniosos rompecabezas, trampas mortales y enemigos de lo más variopintos mientras se adentra en la leyenda del Capitán Freckles.

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