Análisis de Genital Jousting – Un placentero entretenimiento

 

 

A lo largo de la historia del ocio electrónico hemos visto de todo. Hablamos de propuestas alocadas, absurdas e incluso ridículas, pero pocas han conseguido alcanzar el grado de peculiaridad de Genital Jousting, la última obra de los creadores de Broforce o The Expendabros, el estudio sudafricano Free Lives. Si todavía no sabes de qué va este juego tal vez te lleves una sorpresa, aunque su título lo deja bastante claro desde el principio.

Genital Jousting llevaba algo más de un año en fase de Early Acces o acceso anticipado, pero hace unos días se lanzó de forma definitiva y lo hizo con un sorprendente modo historia que ahora hemos podido probar en profundidad. Se trata de un videojuego protagonizado por penes flácidos que tienen un orificio anal. ¿La misión? Lograr introducirse en el ano de otro pene antes de que lo hagan con nosotros mismos. Puede parecer escatológico, pero de esto va el juego. No nos inventamos nada.

La propuesta jugable de Genital Jousting está evidentemente enfocada a mayores de edad, pues no cualquier niño debería tener acceso a algo así. Sin embargo los chicos de Free Lives quisieron enmascarar la temática sexual con un colorido apartado gráfico que le aporta cierto aspecto simpático y accesible para todo el mundo. Al fin y al cabo, si nos olvidamos de las formas, tan solo son unos personajes intentando “cazar” a otros.

Durante todo ese año que Genital Jousting ha estado en fase de acceso anticipado era considerado un videojuego divertido con el que pasar el rato con amigos en alguna noche aburrida. No es para menos, pues su concepto jugable es de lo más entretenido. Básicamente se trata de un modo multijugador competitivo en el que debemos, como hemos comentado en líneas, anteriores, introducirnos en el orificio anal de un contrincante mientras tratamos de proteger nuestra propia retaguardia.

Ahora, no obstante, con su lanzamiento oficial, ha llegado la hora de profundizar (os aseguramos que no era un juego de palabras preparado) un poco más y descubrir cómo un título de estas características puede tener su propio modo historia para un jugador. En esta modalidad nos ponemos en la piel (o en el pene) de John, un miembro heterosexual que está atravesando la clásica crisis de los 40 años. Los penes también tienen que pasarla, por lo visto.

No tener pareja es el principal de sus problemas, pero también estar estancado en un trabajo que no le motiva y tener que ir a una cena de antiguos alumnos, donde se tendrá que topar con aquellos que le amargaron la vida años atrás. Resulta curioso, como tú mismo estarás comprobando, que un título como Genital Jousting puedan tener una premisa argumental tan adulta (no en ese sentido) y que se atreva a tocar tantos temas que otros videojuegos ni tendrían el valor de hacerlo de forma superficial.

El modo historia de Genital Jousting es, al fin y al cabo, una suerte de parodia de la sociedad actual, aunque evidentemente no trata de hacer esfuerzos por sacarnos más de una carcajada, pues no hay que olvidar que estamos ante un título en el que controlamos a un pene que actúa como un humano, lo que no deja de ser divertido. Los penes (tanto el nuestro como el resto de personajes) hablan expulsando líquido de lo que podríamos considerar su “cabeza”.

Así las cosas, la única voz que oímos durante la aventura individual es la de una narradora que cuenta todo lo que va sucediendo e incluso se detiene a explicar algunas de las acciones que nosotros mismos hacemos de forma espontánea. Lamentablemente la voz solo está disponible en inglés, al igual que los textos que la acompañan, de modo que si no dominas el lenguaje de Shakespeare probablemente no te enteres tan bien como te gustaría de esta historia sorprendentemente profunda.

La otra parte negativa de la campaña individual de Genital Jousting es su duración, pues en algo menos de dos horas podremos haberla terminado. Sin embargo, y al contrario de lo que pudiéramos pensar, esta historia es mucho más imprescindible de lo que cabría esperar. Sobre ella solo queda decir que el protagonista, John, siempre se comporta como un auténtico estúpido, pero la narración nunca parece reprenderle por ello. Tal vez ello hubiera sido el redondeo a una historia estupenda.

Si el modo historia no es lo que te llama la atención de este Genital Jousting, algo que podemos entender, sigues teniendo a tu completa disposición un multijugador competitivo de lo más divertido e hilarante. Puedes jugar de forma local junto a otros tres amigos y hacerlo con un solo mando o teclado, pero también puedes saltar al terreno online y enfrentarte a otros jugadores de cualquier parte del mundo.

Por si fuera poco también contamos con una sencilla y complementaria modalidad cooperativa en la que podemos completar junto a un solo amigo diferentes desafíos obviamente relacionados con penes. En la modalidad principal el objetivo cambia de ronda a ronda ligeramente, lo que le aporta una variedad de lo más interesante a un título ya divertido de por sí en su propuesta jugable habitual y más corriente.

Joel Castillo

Jugabilidad: Se trata del apartado más importante en Genital Jousting, pues la propuesta jugable es la base de un título de lo más divertido. El modo multijugador lleva siendo todo un éxito desde hace un año, cuando se estrenó el Early Access del videojuego de Free Lives, pero el modo campaña no se ha quedado atrás y es una adición que todo poseedor del juego debería completar.

Gráficos: Genital Jousting no necesita un potente apartado gráfico para destacar en lo que debe destacar y en cierto modo “camufla” lo escatológico de su propuesta con un colorido muy llamativo.

Sonido: La música siempre acompaña de forma simpática todas las situaciones que nos vamos encontrando, pero donde destaca el apartado sonoro de Genital Jousting es en la voz de la narradora de la historia principal, que borda su papel.

Duración: El modo historia (la principal adición de Genital Jousting en su versión definitiva) puede completarse en alrededor de una hora y media, mientras que el resto de modos multijugador (tanto cooperativos como competitivos) nos durarán todo lo que la propuesta jugable sea capaz de engancharnos, que podría ser mucho.

Conclusión: Cuando uno oye hablar de cómo es Genital Jousting es probable que no se lo tome demasiado en serio, pero lo cierto es que todo lo que quiere hacer lo hace a las mil maravillas. Lo que ya conocíamos de él, la parte multijugador, es tan divertida como siempre y merece la pena echarle un ratillo de vez en cuando. La parte novedosa, la historia individual, es todo un soplo de aire fresco y algo mucho más sorprendente y profunda en lo narrativo de lo que hubiéramos podido esperar.

Publicaciones relacionadas

Cerrar