Análisis de GTA The Trilogy: The Definitive Edition – La edición definitiva no tan definitiva

Luces y sombras en unas remasterizaciones que dejan que desear.

La franquicia Grand Theft Auto es, sin duda, una de las más importantes de la industria del videojuego. Rockstar ha marcado a varias generaciones con esta saga, lo que se ve reflejado en las cifras de venta exageradas que ha cosechado el último título lanzado de esta franquicia: Grand Theft Auto V.

Hace un tiempo se filtró, a través del launcher de Rockstar, la llegada de tres títulos míticos de esta saga en forma de remasterizaciones. Según la filtración, estos serían GTA III, GTA Vice City y GTA San Andreas, tres de los títulos de esta saga más queridos por la comunidad. Poco tiempo después fue confirmado por la propia Rockstar, y ahora por fin ha salido a la venta. A continuación vamos a averiguar si estas remasterizaciones están a la altura de, ya no solo el legado de estos tres títulos, sino el legado de la saga a la que pertenecen.

Tres joyas de otra época

Hoy en día seguimos jugando gran cantidad de juegos antiguos, y en muchos casos la experiencia sigue siendo de lo más placentera (a pesar de los años), pero estos tres títulos no cumplen con esto. Cierto es que estamos ante algunos de los videojuegos que ayudaron a definir lo que es un mundo abierto, y por tanto marcaron una era, pero por ciertas razones no resultan sencillos de jugar hoy en día. Esto se debe especialmente a la tosquedad de su jugabilidad, la cual era impresionante en su día, pero que en la actualidad puede frustrar incluso al jugador más experimentado. Por esta razón resultaba tan emocionante pensar en cómo podrían haber conseguido traer estos tres títulos clásicos a una nueva generación.

Desde el principio Rockstar advirtió sobre la naturaleza de estas remasterizaciones. Se nos dejó claro que mantendrían la esencia de los originales, pero mejorando su apartado gráfico y añadiendo diversas mejoras que lo adecuarían a los estándares de la industria actual. Además se comentó que los controles se modificarían, de manera que fueran más parecidos a los de GTA V. Este era, sin duda, la línea que debían seguir estas remasterizaciones, respetando el producto original pero mejorándolo en todos los aspectos, pero desde ya os digo que no salió como se esperaba.

Un buen lavado de cara en el apartado gráfico

Todos vimos en ese primer tráiler cómo habían mejorado el apartado gráfico en estas remasterizaciones, y a muchos de nosotros nos pareció interesante. La calidad de las texturas, así como de los reflejos parecían salidos de un juego de la actual generación de consolas. Además, en este tráiler pudimos ver los diseños de diversos personajes de estos clásicos, los cuales habían recibido una dirección artística un tanto «cartoon» pero que casaba bien con el estilo del juego en general.

La mayoría de estas sensaciones preliminares las hemos podido ratificarlas en el producto final. Los escenarios resultan impresionantes, significando una gran mejora respecto a los productos originales. Estas remasterizaciones pueden regalarnos grandes estampas, especialmente cuando la iluminación entra en juego, es decir, en los amaneceres o atardeceres. Este resulta ser, sin duda, uno de los mejores apartados de este título, aunque no esta exento de decisiones cuanto menos recriminables, como el hecho de haber eliminado la niebla que caracterizaba a GTA San Andreas, o el grosor de la lluvia, el cual hace los títulos injugables cuando hay tormenta.

Grand Theft Auto San Andreas - The Definitive Edition

El verdadero problema (en cuanto al apartado gráfico respecta) viene cuando nos ponemos analizar los diseños de los personajes. La renovación «cartoon» que se les ha hecho a los «PNJ» de estos juegos es demasiado inconsistente, teniendo casos en los que casa como anillo al dedo, mientras que con otros personajes tendremos pesadillas. Esto puede no parecer tan importante (porque solo ocurre con ciertos personajes) pero puede sacar totalmente de la experiencia ver al brazo de tu compañero colocarse en una posición que haría a un traumatólogo desmayarse del susto.

Jugáblemente demasiado fiel al original

Antes hemos comentado que Rockstar prometió mejoras en cuanto al control del personaje, de manera que se pareciera más al de GTA V, pero debo deciros que esto no se refleja en el producto final. En el apartado jugable estamos ante prácticamente los mismos títulos que disfrutamos en su día, siendo esto así tanto para lo bueno, como para lo malo.

El movimiento del personaje es prácticamente idéntico al de los originales, sintiéndose tosco e incómodo en casi todo momento. Por otro lado la conducción se siente artificial y con físicas difícil de descifrar, tanto que las clásicas misiones de carreras resultan tener una dificultad añadida al original. Los derrapes son extremadamente difíciles de ejecutar, así como un simple giro hacia cualquier dirección parece ser un esfuerzo titánico para cada coche. Estas extrañas físicas hacen que la conducción de estos títulos (que antes eran divertidas) resulten ser más exasperante de lo normal, pareciendo querer frustrar al jugador que ose montarse en un vehículo.

Grand Theft Auto 3 - The Definitive Edition

Otra de las muchas promesas que se hizo cuando estas remasterizaciones fueron anunciadas es la mejora del sistema de apuntado, pero esto tampoco es del todo cierto. Podríamos decir que sí, el sistema de apuntado ha sido tocado, pero el único aditivo aparente es un apuntado automático tan artificial que parece que hemos descargado un archivo de dudosa procedencia de internet y lo hemos introducido en los archivos del juego. Es cierto que ayuda bastante, especialmente en situaciones que muchos enemigos, pero a veces resulta molesto que nada más dar al botón de apuntado la mirilla se dirija al enemigo más cercano.

No todo podía ser malo, y es que sí que se han añadido mejoras jugables y de calidad de vida que mejoran bastante la experiencia del jugador. Entre todas estas podríamos destacar la rueda de selección de armas (sacada directamente de GTA V), la cual es una verdadera mejora respecto a los originales, en los que se cambiaba de arma con los botones direccionales. Además también se han añadido diversas mejoras como un radar con gran resolución y que indica el camino por el que debes dirigirte, o la rueda de selección para la música de las radios.

Ah shit, here we go again

Ahora hemos llegado al que es, sin duda, el mayor problema de esta trilogía remasterizada: su apartado técnico. Este no se sostiene en ninguna de las plataformas para las que ha sido lanzado, teniendo problemas de rendimiento, bugs y caída de resolución en todas sus versiones, siendo la más castigada la de Nintendo Switch.

En la consola híbrida de Nintendo resulta bastante difícil tener una experiencia totalmente satisfactoria con estas remasterizaciones. La tasa de frames no es estable en ningún momento, teniendo ciertos escenarios o situaciones en las que el juego llega a pararse por completo, algo que arruina completamente la experiencia. Por otro lado tenemos el hecho de la cantidad excesiva de bugs y errores que puedes encontrarte en esta versión, desde conductores que te arrollan durante una cinemática, hasta quedarte atrapado entre dos paredes porque estas parecen carecer de colisiones.

Esto se vuelvo incluso más insostenible en las versiones para consolas de nueva generación, las cuales, a pesar de la potencia de las consolas, también tienen bajadas de frame rate en ciertos momentos, así como bajadas en la resolución de la imagen. Esto no es tan exagerado como en el caso de la versión para Nintendo Switch, pero sí que deja bastante claro el pobre trabajo hecho con el apartado técnico de estas remasterizaciones.

Grand Theft Auto Vice City - The Definitive Edition

Unas remasterizaciones muy pobres para tres grandes clásicos

Rockstar tenía la posibilidad traernos de vuelta a la vida tres de sus grandes clásicos, de manera que una nueva generación de jugadores pudiera disfrutar de ellos, tal y como lo hicimos nosotros, pero por desgracia esto será difícil. El producto final se siente inacabado, con ciertas buenas ideas, pero con tremendos problemas y carencias en varios apartados.

La experiencia general no resulta en absoluta satisfactoria, esto debido principalmente al deplorable apartado técnico y a la jugabilidad tosca y anticuada. Además de esto, diversas decisiones de diseños parecen tomadas con el único propósito de abaratar costes y poder sacar el juego en fecha, restando más puntos a un producto que ya dejaba que desear.

El lado bueno de esto es que la mayoría problemas pueden ser arreglados mediante actualizaciones posteriores al lanzamiento, por lo que dentro de un tiempo puede que tengamos remasterizaciones a la altura de los originales. Por desgracia no podemos decir eso del estado en el que se encuentra actualmente estos títulos.

Aarón Márquez

Aarón es un amante de los videojuegos desde tiempos inmemoriales. Creció junto a Sora y compañía librando los mundos de Disney de despiadados sin corazón. La adultez llegó y compartir sus conocimientos y opiniones sobre videojuegos se volvió su gran pasión.
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