Análisis de It Takes Two – Esta vez sí, Hazelight

El estudio capitaneado por Josef Fares trae una propuesta que requiere dos jugadores, y que debes jugar sí o sí.

Ya veníamos con el cuerpo hecho. Hazelight lleva una trayectoria de lanzamientos en la que busca sorprender al jugador exigiendo y proponiendo mecánicas cooperativas o competitivas, juegos que siempre necesitan de dos personas para disfrutarse. Con esta fórmula como antecedente, y con un A Way Out que sorprendió a medias, Josef Fares y los suyos firman el recientemente lanzado It Takes Two.

Lo probamos antes de su lanzamiento y nos encandilaron sus 3 primeras horas de juego. Pero teníamos miedo. It Takes Two fue un flechazo a primera vista, de esos que te enamoran desde el momento en el que coges los mandos por primera vez. Aun así, la experiencia hizo de las suyas y llamó a la calma frente a nuestro instinto. Quizá con el tiempo el amor se rompería, quizá desgastaría, quizá no sería para tanto. Menos mal que nos dejamos llevar por nuestro instinto porque, como te vamos a explicar en este análisis de It Takes Two, lo nuevo de Fares es un imprescindible de esta generación que acaba.

Una aventura para dos mitades

Si echasteis un ojo a nuestras impresiones, ya estaréis al tanto de qué va It Takes Two. May y Cody son un matrimonio que está pasando por un momento crítico. Ella pasa mucho tiempo fuera de casa trabajando y él es cada vez más dejado. Su amor se está descuidando y su convivencia es más complicada. Por eso, han decidido que es el momento de divorciarse y van a hacerlo. ¿Qué ocurre? Tienen una hija en común, Rose.

Sin saberlo, ni quererlo, la pequeña lanza un hechizo para que, cual película de Disney, sus padres se conviertan en sus dos muñecos caseros favoritos. Este cóctel ya plantea una puesta en escena totalmente peliculera, pero coge un toque extra con la presencia del Dr. Hakim. Un libro del amor que se encarga de hacer la puñeta a los protagonistas a la vez que ejerce de terapeuta de pareja. ¿Su misión? Hacer caso a Rose y reconstruir el amor roto de esta pareja. ¿Lo consigue? Bueno, eso es algo que tendréis que descubrir jugándolo, porque tenéis que jugarlo.

La mágica dinámica de jugar a dobles

Analisis It Takes Two 01

Hay que dejar algo clarísimo con It Takes Two, y es que es absolutamente necesario que haya un segundo jugador. El título lo exige debido a la dualidad de protagonistas y lo deja claro hasta en pequeños detalles como saltar una secuencia cinematográfica (los dos jugadores deben pulsar el botón correspondiente). Todo el conjunto de mecánicas del juego se construye en torno a este protagonismo compartido, porque It Takes Two no se puede entender de otra forma, al igual que no se puede jugar de otra forma.

Eso es precisamente lo que lo hace especial, porque la fórmula funciona sorprendentemente bien. No hay ningún elemento que no requiere de la cooperación de los dos personajes, ni una sola mecánica que se presente sin la premisa de ser aprovechada por los dos jugadores. Y esto gana todavía más fuerza a medida que avanzas en el juego, porque cada nueva sección trae consigo nuevas mecánicas, nuevos puzles, nuevas cosas que hacer.

Y sí, hay momentos en los que las propuestas flojean, pero son solo pequeñas gotas en un mar de aciertos. Desde la ambientación hasta los diálogos, hasta el mensaje, los momentos con Hakim o los desafíos competitivos. Todo encaja casi a la perfección, llevándonos a través de un viaje colaborativo en el que a veces hay que hacer un buen ejercicio de paciencia con otro jugador, pero en el que siempre hay satisfacción al superar cada reto. Porque esta vez no se supera en solitario, se supera trabajando juntos.

Analisis It Takes Two 02

Combates contra avispas asesinas, carreras de patinaje sobre hielo, clonación de personajes, rebobinar el tiempo, bombardear torres, tripular un barco, imantar objetos… It Takes Two hace un constante despliegue de novedades que además siempre siguen un patrón de menos a más a nivel de exigencia y combinaciones. Te obliga a aprender constantemente, a amoldar tu cabeza y lucir tu destreza en cada nuevo lugar que visitas. Y lo hace con muy buen tino, con unos puzles y situaciones que pueden ser especialmente ingeniosos, sobre todo porque siempre tienen esa premisa de colaboración. Porque siempre hay un personaje con un poder, gadget o mecánica que complementa al otro.

Sin duda, el diseño de juego y mecánicas de It Takes Two es lo que más nos ha sorprendido, lo que ha conseguido que el viaje más nos enganche. Era difícil mantener el listón tan alto en todo momento, y en ciertos puntos flaquea, pero poco tarda en recuperarse y traer de vuelta una magia que, en ocasiones, recuerda incluso a las ideas más locas y frescas de Nintendo.

Se juega de película, se ve de película

La premisa cooperativa y sus mecánicas son sin duda un todo acierto, y lo mismo podemos decir de su apartado gráfico. Por momentos, It Takes Two recuerda perfectamente a cualquier largometraje de Pixar que hayamos podido ver en la gran pantalla hace unos años. Maneja realmente bien el concepto de escala para recordarnos que somos unos pequeños muñecos en un inmenso mundo que combina siempre realidad con un poderoso toque de fantasía.

Analisis It Takes Two 03

Viajando por el espacio o incluso en las entrañas de un gigantesco reloj de pared, hasta recorriendo el corazón de un árbol o buceando cerca de unas estepas heladas. Hay un enorme despliegue de escenarios en la propuesta de Hazelight, y casi podemos decir que funcionan igual de bien que todas las dinámicas a los que nos tenemos que enfrentar en compañía. Todo está repleto de pequeños detalles para los más curiosos, siempre hay elementos con los que interactuar y hasta desafíos competitivos para quienes sean más completistas. Eso sí, nada de coleccionables. Josef Fares ha explicado bien por qué.

Esa vida que destila cada escenario es esencial para construir un universo de película y concentrarlo en este juego. Hemos podido saborearlo en una PS5 y, aunque no se ha diseñado específicamente para aprovechar el hardware de nueva generación, sí que va como la seda en este. El apartado visual es sensacional y, a veces, sorprendentemente bueno. Eso sí, siempre a 60 fotogramas por segundo y con una resolución impoluta.

It Takes Two era necesario

Analisis It Takes Two 04

It Takes Two se toma muy en serio eso de que la unión hace la fuerza. Lo que Fares y Hazelight han hecho no es solo otro movimiento valiente al construir un juego que solo se puede disfrutar en cooperativo, es también algo necesario porque explora un horizonte completamente diferente en lo que a multijugador respecta. Abraza la colaboración y la cooperación, premiando por encima de todo la coordinación, esa que se consigue sobre todo cuando hay complicidad con la otra persona.

Lo adorna todo con una historia de amor, y precisamente por eso se convierte en un juego ideal para jugar en pareja. Pero tampoco hay que preocuparse, porque puedes jugar con amigos online usando el Pase de Amigo (con una sola copia, pueden jugar dos online). It Takes Two quiere ofrecerse a tantas personas como sea posible para que descubran que hay sitio no solo para títulos en línea o juegos individuales, también para juegos cooperativos. Lo demuestra con un desparpajo y una frescura abrumadores, con una magia como pocas veces hemos visto en un videojuego. Sin duda, de los mejores juegos de la generación.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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