Análisis de Life is Strange 2: Roads – Un camino con altibajos

Uno de los grandes títulos de los últimos tiempos ha sido Life is Strange. La fórmula de DontNod Entertainment con la propuesta de dos adolescentes lidiando con los problemas habituales de la edad y, además, con poderes sobrenaturales consiguió conquistar al público del mundo de los videojuegos. Como cabía esperar, el éxito ha provocado que la compañía se lance a por su secuela y ya tenemos aquí el primer episodio de la misma.

En esta ocasión, Max y Chloe no son las protagonistas de la historia, sino que el testigo lo cogen dos jóvenes hermanos. Sean y Daniel Diaz deben embarcarse en un viaje que les obligará a conocerse a sí mismos y a unir lazos familiares. En esta ocasión no hay lugar para el rebobinado del tiempo y deshacer las malas decisiones, sino que todo es más directo y maduro.

Y ese es precisamente uno de los puntos en los que más destaca Life is Strange 2. Por lo que se puede ver en este primer episodio, DontNod Entertainment ha intentado romper con la fórmula del primero juego para no crear un calco y acercar la experiencia a algo diferente. Lo consiguen, de eso no cabe ninguna duda. Pero, aunque mejora en ciertos aspectos, también empeora en otros tantos. Aunque deja la sensación de que esta primera toma de contacto es a modo de preparación para lo que se avecina en futuros episodios.

En Life is Strange 2, Sean y Daniel protagonizan una propuesta mucho más madura y real que la que vivía Max con sus poderes, aunque uno de los dos también comienza a desarrollarlos de un modo diferente. La premisa principal que se advierte a nivel argumental es que todo es mucho más duro y complicado para los hermanos y eso se sabe plasmar a la perfección desde que sucede el hecho que les obliga a escapar de Seattle. Por ende, también se profundiza en la relación entre ello, ya que la mayor parte del tiempo son los únicos personajes en pantalla. Este proceso está muy bien trasladado y aporta una historia digna que contar; argumentalmente no hay ninguna duda de que es una joya.

Otro de los aspectos en los que se nota un indudable avance es en los entornos. Cuando DontNod Entertainment aseguró que para esta secuela habían elaborado un mundo más vivo y lleno de detalles, no mentían ni un ápice. Los entornos, por lo general, son mucho más amplios y detallados en comparación con Life is Strange y Before the Storm. Se aporta esa sensación de estar ante un mundo realmente grande, aunque en el fondo esté limitado. Pero incluso las limitaciones permiten explorar más que en su antecesor, por lo que la evolución en este sentido es un hecho y resulta muy gratificante para todos aquellos jugadores que deseen explorar cada palmo.

Donde no ha evolucionado tanto Life is Strange 2 es en la propuesta en sí. Una de las partes fundamentales sobre las que se sustentaba el título original era la de implementar puzles a través del rebobinado del tiempo, algo que aquí se pierde por completo. Y, aunque hay decisiones importantes y que requieren de la acción del jugador, la propuesta se simplifica tanto que apenas hay tiempo para tener una sensación inmersiva y creer que eres tú el que está dirigiendo el camino de Sean y Daniel. En ese sentido, todo se siente como un paso atrás, ya que parece una experiencia más cinematográfica y menos interactiva que la anterior.

En este sentido, las decisiones se limitan a situaciones menos cruciales y que pueden definir la relación de Sean y Daniel entre ellos o con otros personajes con los que se crucen, los cuales también adquieren un papel importante en su viaje. Aunque esto aporta un tinte diferente, tampoco interfiere en exceso con el camino que tiene marcado el juego, por lo que en el fondo resulta un poco infructuoso. Al menos por el momento, porque todo apunta a que en el episodio 2, tal y como se puede ver en el avance del final de este, podría cambiar para implementar una fórmula de juego más variada.

Lo que sí se ha aumentado también, como consecuencia de la amplitud de los entornos, son los puntos de interés. Para todos aquellos que disfruten leyendo absolutamente todas las líneas de diálogo en estos puntos, disfrutarán al máximo, ya que son mucho más variadas que en el resto de propuestas. Además, también se incluyen ciertos minijuegos que pueden servir para matar los minutos mientras se produce el viaje de los hermanos. Otro factor clave a tener en cuenta es el dinero, ya que al ser fugitivos, hay que cuidar de manera muy precisa lo que se decide gastar para la relación que tendrán los personajes.

En definitiva, Life is Strange 2 es un juego más grandes y con más posibilidades, pero que se queda algo corto en lo que produjo el éxito de su antecesor, aunque su potencial invita a pensar que esto es solo una breve introducción de lo que está por llegar.

Juan Montes

Jugabilidad: Algo más simple que la de los títulos anteriores. Aunque los entornos son mucho más amplios solo se explotan con puntos de interés repartidos por ellos y no se intenta acercar al jugador a disponer de una implicación tan plena como sucedía como Max y Chloe, al menos por el momento.

Duración: Lo que se resume en la parte argumental puede aportar entre 3 y 4 horas de duración, algo que ya ocurría en su antecesor y que no es ningún problema en estos términos. Especialmente para todos aquellos que ya estén acostumbrados a la fórmula episódica.

Gráficos: Se ha conseguido mejorar a grandes rasgos. Los entornos son mucho más amplios, más detallados y cuenta con un aspecto más pulido, aunque sin romper esa plasticidad que tanto destacó en el primer título. Lo cierto es que, salvo por alguna pequeña caída de framerate, no se le puede reprochar nada a DontNod Entertainment a este respecto.

Sonido: Tanto el doblaje como la banda sonora son una delicia. En un título tan personal como Life is Strange son dos elementos clave que deben destacar para transmitir de manera correcta el mensaje que se pretende emitir y en esta ocasión se consiguen con creces gracias a un excepcional trabajo. El único inconveniente es que en ciertos diálogos entre personajes la coincidencia labial sigue sin estar completamente pulida.

Conclusión:

Life is Strange 2 es más, pero todavía no mejor. Aún es pronto para juzgar el producto completo, pero sus primeros pasos parecen haber sido hacia atrás en relación a la toma de decisiones y su influencia real, así como en la inmersión del usuario con la propuesta. No obstante, en términos de animaciones, entornos y proyección, todo se ha conseguido ampliar hasta un punto insospechado, lo que anima a pensar que podrá superar en calidad al título original si se da el giro adecuado en la jugabilidad para próximos episodios.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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