Análisis de Maneater – Bocaditos salvajes con toques básicos de rpg

No te levantarás de la mesa hasta que hayas terminado.

Cuando uno piensa en tiburones, siempre se nos viene a la cabeza esos ojos sin alma, del gran asesino sin piedad que nos vendió Steven Spielberg en su película Tiburón. Puede que esta no sea la imagen más correcta de un escualo, pero quizás es la más morbosa y tentadora de todas. Gracias a ella hemos tenido grandes obras de Hollywood como Tiburón y alguna secuela, Deep Blue See, Megalodón, y muchas más de serie B como cualquiera de Sharknado, Tintorera, o las pasadas de rosca Sharktopus o Megalodon vs Giant Octopus.

No es la primera vez que se intenta crear un videojuego de la franquicia Tiburón sin buenos resultados. Incluso por el año 2006 Appaloosa Intercative lanzó Jaws Unleashed para PlayStation 2 y Xbox. Juego en el que por primera vez podíamos meternos en el papel de un tiburón blanco y sembrar el pánico en playas y arrecifes. Su problema no fue otro que un control mal optimizado y misiones, que quitando el impacto inicial, se hacían aburridas.

Catorce años sin tener nada en especial de esta temática, nos llega Maneater de la mano de TripWire, para ofrecernos todo lo que Jaws Unleashed no pudo en su época. Eso si acompañado de todo lo bueno de una película de serie B, sabe reírse de si misma y lleva a su máxima exageración posible facetas características como la locura, chistes malos, escenas sin sentido alguno y sangre a borbotones.

En Maneater, tal y como nos promete el tráiler, llevamos al malo de la película, que en verdad no es tan malo. El protagonista es una cría de tiburón lamia (o tiburón toro), con la característica de esta especie, que es poder nadar tanto en agua dulce como salada. Nuestro objetivo en el juego es crecer y evolucionar de tal manera que podamos derrotar a nuestro archienemigo y asesino de nuestra madre, Pete el Escamoso. Cazador despiadado de tiburones, que continua el legado de su padre muerto en las fauces de un gran blanco. Junto con su hijo (torpe marinero estudiante de biología marina) protagoniza un reality show típico de Discovery Channel del estilo de Cazadores del Pantano.

Maneater Pete el escamoso

Laberintos Submarinos

El juego nos mete de lleno dentro de un sandbox de mundo abierto, donde debemos arrasar con todo lo que veamos por delante a base de mordiscos y coletazos. Por el camino también podemos realizar algún que otro salto acrobático (como si de un delfín atrapado en un acuario se tratase) y evolucionar de manera antinatural para conseguir mordiscos eléctricos o pasearnos por la playa para comer a todo aquel humano que no quisiera bañarse. Los escenarios principales transcurren en pantanos, lagos, playas o en mar alta, y todos ellos comunicados entre si y llenos de misiones (tanto principales como secundarias) y objetos coleccionables. Cada zona incluye una cueva submarina como zona libre de enemigos y como punto de viaje rápido.

Maneater cueva de guardado
Cueva de guardado en Maneater

Nuestro protagonista es un superdepredador, con ello la gran parte de nuestras misiones es atacar a bancos de peces, comer humanos, atacar a otros depredadores que se encuentran en la zona como cocodrilos, ballenas, orcas y otros tiburones. Algunos de ellos nos podrán llegar a complicar bastante la vida. Para ello el juego se presenta como un RPG (aunque con unas opciones muy limitadas) y en más de una ocasión deberemos farmear un poco para conseguir la evolución de nuestro tiburón (de cría a anciano) y añadir mejoras con las que poder combatir a algunos depredadores. Estas mejoras van desde una armadura de hueso hasta una dentadura eléctrica, pasando por un sonar, que a su vez podemos mejorar para fortalecer dichos poderes.

Pero no todo es comer seres marinos. Una de las gracias del juego es su factor de notoriedad. A medida que atacamos a humanos y creamos a nuestro paso una ola de pánico bañada en sangre de nuestro almuerzo, crece nuestro nivel de infamia. Con ello cuanto más alto sea este nivel, mayor será el número de cazadores que vendrán para darnos captura. Con ello en más de una ocasión, tendremos más de un ataque de barcos de cazadores donde deleitarnos con saltos acrobáticos acompañados de mordiscos y mutilaciones, y con ello una grata sonrisa malévola en nuestro rostro.

Maneater Notoriedad
Nuestro amigo el tiburón atacando embarcaciones de cazadores

Mordiscos, coletazos y mucha sangre

A simple vista, Maneater es un juego simple y repetitivo. En su mayor parte nos pasaremos nadando, comiendo, atacando y descubriendo puntos de interés escondidos en las zonas más recónditas de los escenarios. Su diseño de niveles es bueno, pero podría ser algo mejorable tanto a nivel jugable como en el apartado artístico. En más de una ocasión nos encontraremos con varios apartados que podrían haber sido mejor, pero que se nota a leguas que ha sido dejadez. Ejemplo de ello son los humanos. No tengo ninguna queja de los peces y seres marinos, estos están llenos de detalles con una animación asombrosa. En cambio los humanos parecen sacados de una serie mala de dibujos animados con animaciones bastante pobres tanto dentro como fuera del agua. El control es bastante bueno y nos podremos adaptar fácilmente a el, pero cuando llegamos a un combate la cámara muestra carencias, dando la sensación en combates serios que perdemos por falta de visión y no por falta de destreza.

Con ello y al igual que pasó con Jaws Unleashed, es probable que más de un jugador, quitando el impacto inicial del juego, pueda llegar a aburrirse y deje el juego a mitad. Pero si consigues ver las intenciones con las que Tripwire intenta hacer que sus limitaciones sean las claves de la diversión, entonces disfrutarás como un enano de todo el sentido del humor macabro que esconde este juego siendo un tiburón maníaco.

Maneater va de comer y es lo que vamos a hacer durante todo el juego. Se puede hacer de forma normal o de la manera más exagerada que puedas. Desmembramientos, engullidas con backflips en medio de explosiones, esquivar misiles y devolverlos con un coletazo a los barcos, morder con maldad a los buzos y en el último aliento de su vida, lanzarlos contra los cazadores/tripulantes de un barco y que estos caigan al agua y repetir la acción de nuevo.

Backflips y bocaditos Maneater
Merendando con gracia y elegancia

Todo este escándalo y baños de sangre, viene acompañado de una banda sonora bastante acorde a nuestras acciones de tiburón maníaco. Pero si hay que destacar algo, es el narrador que a base de chistes malos y a modo de documental de Discovery Channel, nos cuenta grandes relatos de lugares perdidos, detalles de la morfología de nuestro tiburón y de algunos depredadores. Todo ello doblado y localizado al castellano de forma bastante decente.

Divertido, aunque un tanto peculiar

Como fan de las pelis cutres de serie B basadas en tiburones y alteraciones mutadas de estos, he de decir que llevo esperando este juego desde que se anunció en aquel E3 de 2018. Pero que por su falta de variedad en misiones, lo repetitivo que puede resultar y algunos fallos de diseño de niveles como de jugabilidad, dan a pensar que el juego no estaba listo todavía y que se ha tenido que sacar de forma rápida.

Lo bueno de todo y pese a los fallos, es un juego que consigue sobreponerse gracias a lo divertido que puede llegar a ser. Con ello, el juego incita a hacer la historia principal casi del tirón, gracias a las locuras que puedes llegar a hacer dentro de su contenido. Empezar con nuestro tiburoncito y acabar con un pedazo de bicho que pondría los pelos de punta a cualquier persona, easter eggs escondidos de películas que no guardan relación alguna como It, Peter Pan o incluso James Bond, muertes, sangre, explosiones, personajes pintorescos…

Maneater tiburon 3
Escena muy similar a Tiburón 3

Sin duda Maneater es un juego recomendable siempre y cuando te interese o te pueda llamar un poco la atención este tipo de género tanto de tiburones asesinos como los sandbox. Sinceramente es un juego que podría haber dado mucho más de lo ofrecido, pero que consigue sacar su punto divertido y macabro de todo ello. Sin duda sería una buena noticia esperar una segunda parte en la que TripWire pudiera ofrecer mejoras en todos los defectos encontrados en este título.

Pau Soler

Sastre de día y jugón por las noches. Experto en combinar la alta costura con los grandes juegos de ayer, hoy y mañana. Mi sueño es poder confeccionar un buen traje a medida de kevlar a Max Payne y de paso a John Wick.
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