Análisis de Mario Party Superstars – Una fiesta con resaca

Mario Party Superstars se presenta como una versión definitiva a modo de homenaje de la franquicia de Nintendo, pero se queda a medio camino en muchos aspectos.

Mario Party ha sido una de las franquicias más exitosas de Nintendo en sus diferentes generaciones. El famoso fontanero y sus amigos se han lanzado en más de una decena de ocasiones al formato tablero para ofrecer minijuegos de lo más divertidos e interesantes para que la fiesta en el sofá sea de lo más placentera y predominen las risas. Nintendo Switch ya tuvo la suerte de contar con Super Mario Party en sus primeros meses de vida, un título que ofrecía diferentes opciones y novedades que no se habían visto anteriormente en la saga. Ahora, con la consola híbrida en plena madurez, llega Mario Party Superstars, una suerte de homenaje a la trayectoria de la serie que ofrece una enorme fiesta que deja su correspondiente resaca.

Durante los últimos días hemos contado con la suerte de tener acceso al título para poder realizar su análisis y podemos contarte todas las impresiones que nos ha dejado Mario Party Superstars. A continuación explicaremos con todo lujo de detalles estos aspectos, pero ya podemos adelantarte que, si bien es uno de los títulos más completos en cuanto a minijuegos -con un total de 100 elegidos de otras entregas y totalmente remasterizados y adaptados a los tiempos que corren-, se nota una falta de contenido adicional que provoca que el juego se desinfle con el paso de las horas, por mucho que las partidas sean de lo más entretenidas en grupo.

Mario y sus amigos vuelven a formar una gran fiesta

Con Mario Party Superstars, Nintendo se propone crear la fiesta definitiva, aquella que consiga reunir a todos aquellos usuarios que llevan más de dos décadas disfrutado de los juegos de tableros de la franquicia. Para ello, reúne un total de 100 de los minijuegos más representativos desde el primer Mario Party hasta Mario Party 10, contando con su representación particular para que todos aquellos que tienen una entrega como su gran favorita se sientan familiarizados. Cabe destacar que todos ellos han sido remasterizados de un modo excepcional y que lucen realmente fantásticos con la calidad gráfica que atesora la consola en la actualiza y, además, poder disfrutarlo en modo portátil con Nintendo Switch OLED es una maravilla visual. Porque sí, Superstars arregla uno de los aspectos más criticados de su predecesor: la imposibilidad de disfrutarlo en modo portátil y eso también implica que se puede jugar con el mando Pro, algo que muchos jugadores agradecerán.

Cinco tableros divididos por dificultad

tablero mario party superstars

Sin embargo, desde los primeros compases ya se intuye que el juego va a estar falto de contenido. Tal solo dispone de cinco tableros, algo que resulta llamativo dada la gran variedad que ha habido durante todos estos años. No es algo que nos pille de nuevas, porque la propia Nintendo ya lo había advertido antes de su lanzamiento, pero sí que chirría la elección de algunos de ellos, como el de la tarta de Peach, cuyas partidas se hacen bastante monótonas y pierden un poco la esencia del resto de tableros que están disponibles. Lo que sí es interesante es que se incluyen ciclos de día noche o cambios de caminos durante cada turno, activando o desactivando ciertos eventos y provocar que el jugador tenga que elegir camino, lo que hace que las partidas cambien completamente con su transcurso. La experiencia es realmente divertida y cada uno de los tableros tiene su propia dificutad, desde fácil hasta experto, algo que también se traduce a la IA.

A este respecto, el comportamiento de la CPU es mucho más inteligente que lo que se pudo ver en Super Mario Party. Em modo Experto es prácticamente imposible vencer en ciertos minijuegos, por lo que mucho ojo a la hora de seleccionar la máxima dificultad, aunque sí que hemos podido ganar en varias ocasiones en este nivel, por lo que no se trata de algo demasiado exagerado. Pero sí que es cierto que en ciertos minijuegos su desempeño es excesivo y hace realmente difícil que se pueda vencer. Aun así, el reto es mucho mayor que el de su anterior entrega y es algo que se agradece.

Una elección de minijuegos desequilibrada

minijuegos mario party superstars

No se puede decir lo mismo de los minijuegos, que no están para nada faltos de contenido, sino todo lo contrario. Mario Party Superstars dispone de 100 minijuegos de lo más variados y que disponen un compendio de pruebas muy entretenidas y que aportan muchas risas en grupo. No obstante, parece que la balanza entre juegos está realmente desequilibrada y que a algunos de ellos no se les saca todo el partido que se debería, dadas las grandes entregas con las que ha contado la franquicia a lo largo de la historia. Bien es cierto que algunos de los más representativos y que más furor han causado durante todos estos años están presentes, pero también hay otros tantos que no han gozado con tanta popularidad y que se han incluido sin ningún tipo de sentido lógico.

También hay que destacar que la ausencia del control de movimiento limita en demasía a las entregas más actuales que utilizaban esta técnica en sus minijuegos, por lo que la representación a partir de Mario Party 8 es mucho mejor. De hecho, entre las tres últimas entregas solo suman 9 de los 100 minijuegos, algo que es totalmente entendible para darle sentido a la decisión de no permitir el uso del control de movimiento en los Joy-Con para ello. Destaca también la alta presencia de los juegos lanzados en Nintendo 64, contando con más de la mitad de minijuego en total (55 de los 100 disponibles), algo que se agradece y más teniendo en cuenta que el tiempo ha pasado para ellos y no perdona, pero limita mucho las opciones de los títulos de Gamecube, que son los grandes perjudicados en esta selección. Los 36 minijuegos restantes corresponden a esta etapa y lo cierto es que da la sensación de que no se ha realizado la mejor selección en ellos.

Sin embargo, el compendio de minijuegos da para grandes momentos de diversión y el sistema provoca que pruebes todos y cada uno de ellos sin prácticamente repetirlos hasta que los hayas probado todos, con lo que la frescura se mantiene en las primeras horas. No obstante, es algo que se diluye con el paso de las horas, porque lo comentado en estos dos primeros aspectos es lo único de lo que dispone el título y, por supuesto, se echan en falta muchas cosas que se podrían haber incluido para darle mejor profundidad.

Escasez de modos de juego y personajes

personajes mario party superstars

Y es que más allá de los cinco tableros disponibles no hay muchas más opciones. Mario Party Superstars cuenta con una plaza de minijuegos donde puedes probarlos todos e incluso hay algunos exclusivos de esta zona, pero no disponen de un modo que te invite a reunirlos en un tablero o en un modo de juego diferente. El gran error que comete Mario Party Superstars es no permitir más modos de disfrutar de la propuesta, como sí que hacía Super Mario Party, que contenía los juegos de baile y los de río salvaje. Un modo diferente de disfrutar de la aventura, más allá de los tableros, que ya de por sí son escasos. Es una pena que no se intente explorar más en este sentido y que el juego se vea como un título que disfrutar en una tarde de domingo con una o dos partidas y no volver a tocarlo hasta la próxima semana, ya que sus opciones son de lo más limitadas para jugarlo en el día a día si no se quiere desgastar la fórmula y enfrentarse constantemente a lo mismo.

Además, tan solo hay 10 personajes jugables, que si bien no es el mayor de los problemas, también amplía esa sensación de que hay algo que falta en Mario Party Superstars. La ausencia de Bowser, que pasa a un segundo plano en los tableros o de otros personajes carismáticos y característicos en otras entregas se hace notar, ya que su papel se basa en un rol destinado a una única casilla y limita mucho las opciones a la hora de elegir, especialmente si alguien tiene a un personaje como su preferido.

Multijugador estable y tremendamente divertido

pelotas mario party superstars

Lo que sí nos ha divertido mucho es el juego online, que hemos podido probar junto al equipo de Nintendo y otros compañeros de diferentes medios. Las partidas en línea se desarrollan con total normalidad y sin ningún problema reseñable, por lo que no hay ni rastro de lag, siempre que la conexión de los participantes sea óptima, por supuesto. Durante varias partidas no sufrimos ningún tipo de inconveniente, por lo que parece que Nintendo está comenzando a solucionar estos problemas que se arrastran desde el lanzamiento de la consola, aunque también hay que decir que no es un videojuego muy exigente en este sentido, ya que la movilidad por el tablero no requiere de la interacción de muchos elementos y los minijuegos, por normal general, no superan el minuto de duración, por lo que hay poco margen para el error. Aun así, la experiencia ha sido totalmente satisfactoria y, obviamente, enfrentarse a otros jugadores que buscan sus propias estrategias e impedir el triunfo de los demás es infinitamente más divertido que hacerlo contra la IA, aunque se dieran resultados de lo más injustos en estas partidas, aunque eso también forme parte del juego.

Una fiesta que no explota del todo su potencial

mario party superstars

En definitiva, Mario Party Superstars es una fiesta que empieza por todo lo alto, con sus globos, confetti y toda la parafernalia habitual, pero que se va desinflando a medida que pasan las horas y la falta de contenido comienza a pesar, provocando una resaca de las que cuesta desprenderse. La diversión está asegurada con sus 100 minijuegos, aunque has de tener claro que te enfrentas a un juego con el que disfrutar de vez en cuando en una reunión de amigos, sin que se convierta en algo habitual para no sufrir el hastío de jugar siempre en los mismos tableros y repetir esos minijuegos con frecuencia. Si te lo tomas como un título ocasional, lo disfrutarás cada vez que lo juegues, de lo contrario, acabarás por aborrecerlo. En esta ocasión se cumple aquello de «lo bueno si breve, dos veces bueno».

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
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