Análisis de Oddworld: Munch’s Oddysee para Nintendo Switch

Ya hemos jugado a Oddworld: Munch's Oddysee en Switch y aquí está nuestra review.

Ya hemos jugado a la versión de Oddworld: Munch’s Oddysee para Nintendo Switch y es por ello que hemos preparado este especial artículo en el que os contamos qué es lo que ofrece y si merece la pena hacerse con la remasterización de esta particular aventura plataformera en la consola híbrida. Sin más, arrancamos nuestro particular análisis de Oddworld: Munch’s Oddysee para Nintendo Switch.

Tan extraño como siempre

Para entender lo que supone la llegada de este título a Switch es mejor que nos pongamos en antecedentes. La saga Oddworld fue creada en 1997 por Oddworld Inhabitants pensada para ser una pentalogía cuya primera entrega sería Abe’s Oddysee. Munch’s Oddysee iba a ser originalmente su secuela directa, pero el tremendo éxito de crítica y ventas que tuvo aquel primer capítulo en PlayStation hizo que la desarrolladora cambiase sus planes y lanzase antes Abe’s Exoddus, relegando a Munch’s Oddysee a la tercera posición en el listado de capítulos de la franquicia.

Tras el buen recibimiento de esas dos entregas previas y con la llegada de la nueva generación de consolas al mercado, el equipo de Oddwold Inhabitants decidió arriesgar y probar suerte con un cambio de estilo y de marca, así que dejó de lado PlayStation y lanzó Oddworld: Munch’s Oddysee en exclusiva para la primera Xbox ya que sus miembros pensaron que la máquina de Microsoft, que era la más potente que jamás se había puesto a la venta, ayudaría a que todo lo que tenían pensado para este juego funcionase mejor. Por desgracia no fue así.

Los cambios en las mecánicas y en el planteamiento de la aventura no terminaron de convencer a los fans del universo Oddworld y la introducción de un nuevo personaje que robaba parte de protagonismo al entrañable Abe tampoco fue del agrado de muchos. Ahora ha ocurrido algo muy similar ya que los responsables de esta franquicia nos han brindado recientemente dos grandes remakes de Abe’s Oddysee y Abe’s Exoddus en diversas plataformas entre las que no se incluyen Switch, pero ahora nos traen una remasterización de dudosa calidad en la consola de Nintendo. ¿Que por qué decimos que es de dudosa calidad? Profundicemos en ello.

Oddworld Munch's Oddysee Nintendo Switch
Munch comparte protagonismo con nuestro amigo Abe.

Abe, el liberador vegano

Como ya hemos señalado, lo primero que nos ha llamado la atención de esta remasterización es que los remakes de las dos entregas previas no están disponibles aún en Nintendo Switch, aunque Oddworld New N Tasty llegará a la consola en octubre. Esto hace que los que no hayan jugado a esos dos capítulos, en sus versiones originales o en sus posteriores remakes, puedan estar perdidos a nivel argumental dentro del universo Oddworld. Por suerte, para ello, Munch’s Oddysee incluye las cinemáticas originales de Abe’s Oddysee y Abe’s Exoddus, lo que supone un resumen bastante completo de todo lo ocurrido hasta el momento dentro de este desolador mundo.

De todos modos, no es que la historia previa sea muy importante para jugar y disfrutar de Munch’s Oddysee, pero sí que está bien conocerla para ponerse en situación. En los dos capítulos previos, conocimos a Abe, un Mudokon que sirve como esclavo en las fábricas de los Glukkon hasta que decide rebelarse tras descubrir que el ingrediente secreto de su nuevo producto estrella es la carne de su propia raza. Comienza así un viaje en el que vemos cómo libera a sus hermanos mientras que se convierte poco a poco en un líder. Tras haber conseguido liberar a su pueblo, Abe se enfrenta a de nuevo a los Glukkon en Munch’s Oddysee tras descubrir que están utilizando a otras especies para elaborar productos cosméticos. Y es aquí donde entra el bueno de Munch.

Much es el último miembro vivo de la raza Vykker y es capturado por los Glukkon para experimentar con él, implantándole un dispositivo en la cabeza con el que es capaz de detectar la presencia de Fuzzles, unos pequeños seres peludos que los Glukkon utilizan para desarrollar champús. Consciente de lo que han hecho con él, Munch intenta escapar de los laboratorios en los que está preso, liberando a todos los Fuzzles que pueda por el camino, mientras que Abe se dirige al mismo lugar para ayudarle a escapar junto al resto de criaturas cautivas.

Oddworld Munch's Oddysee Nintendo Switch
Las cinemáticas de las dos primeras partes repasan la historia de la saga.

Plataformas 3D clásicas. En todos los sentidos

Si la historia de Oddworld: Munch’s Oddysee sigue los parámetros establecidos por las dos entregas previas de la serie, las mecánicas cambian radicalmente, y esto tuvo gran culpa del fracaso del título en su día. Mientras que Abe’s Oddysee y Abe’s Exodus eran dos títulos de plataformas 2D repletos de complicados puzles que nos obligaban a devanarnos los sesos para avanzar, Munch’s Oddysee es una aventura 3D con plataformas simplonas, escenarios sosos y rompecabezas de parbulario. Un juego que ya no estaba a la altura ni de la saga ni de muchos otros títulos de plataformas 3D en su día y que mucho menos lo está hoy.

Durante el desarrollo de la aventura vamos alternando el control entre Abe y Munch, aunque la diferencia entre las fases de cada personaje no es demasiado grande. Ambas partes nos plantean las mismas situaciones, recorrer escenarios semi abiertos mientras buscamos compañeros que nos ayuden a avanzar para después salvarlos al enviarlos a través de los portales. En el caso de Abe, tenemos que salvar a los Mudokon como siempre hemos hecho, invitándoles a seguirnos por el mapa, o a permanecer quietos hasta nuevo aviso y dándoles órdenes para que mediten y poder así abrir puertas para continuar. Por supuesto, el cambio a las tres dimensiones hizo que esta entrega fuera más directa que las anteriores y, en ocasiones, podemos pedir a nuestros compañeros que golpeen a los enemigos que nos encontremos. Por su parte, Munch hace lo propio con los Fuzzles.

Para ayudarnos a superar los retos, los desarrolladores del título han puesto a nuestra disposición unas máquinas de refrescos que otorgan poderes momentáneos tanto a Abe como a Munch. Si bebemos estos refrescos, Abe puede moverse un poco más rápido durante un tiempo, mientras que Munch es capaz de lanzar un rayo aturdidor a través de su implante de la cabeza. En definitiva, Oddworld: Munch’s Oddysee no supone un reto demasiado grande para ningún jugador y en unas 10 horas aproximadas de juego puede superarse sin problema.

Oddworld Munch's Oddysee Nintendo Switch
Los puzles de esta entrega son mucho más sencillos que los de las previas.

Errores del pasado y del presente

Otro de los aspectos negativos de Munch’s Oddysee en su día fue su acabado. El título se veía bastante bien en la Xbox original allá por el año 2001, todo sea dicho, aunque tampoco era un portento gráfico y el diseño de sus escenarios era bastante simple. Este último aspecto no ha sido corregido en la nueva versión de Nintendo Switch, por lo que nos encontramos ante un mundo muy vacío al que simplemente se le ha dado un lavado de cara para que luzca en HD y formato panorámico durante las fases gameplay, pero nada más.

La remasterización de Oddworld: Munch Oddysee sigue teniendo los mismos errores de cámara que la versión original, lo que dificulta ver bien la acción en muchas ocasiones (y el control para moverla es realmente tedioso). Además, los controles tampoco han sido modificados por lo que la precisión de los mismos no es para nada la mejor. Por esto mismo, ya os podéis armar de paciencia porque es posible que os cueste realizar algunas acciones como coger a los Mudokon por la espalda cuando controléis a Abe o lanzar con precisión a la primera el rayo aturdidor de Munch.

Por si fuera poco, las pistas de audio, que requieren de una descarga gratuita a través de la eShop para ser disfrutadas en castellano, tampoco han sido corregidas. Esto hace que nos encontremos con grandes errores que provocan que las voces se superpongan en más de una ocasión y que todo resulte bastante lioso de comprender. Pero si sois fans del título original, no os preocupéis, que las voces siguen siendo tan buenas como siempre en la saga Oddworld.

Dicho esto, también debemos señalar que Oddworld: Munch Oddysee tiene buenas cosas en lo que a rendimiento se refiere. Y es que el título mantiene estable la tase de 60fps tanto en el dock Nintendo Switch con la televisión como en modo portátil. Por desgracia, todo lo anteriormente citado hace que no nos olvidemos de que estamos ante un título que ya tiene muchos años y el no haber realizado un remake hace que haya envejecido muy, pero que muy mal.

Oddworld Munch's Oddysee Nintendo Switch
Los controles no han sido modificados y pueden jugar malas pasadas en los combates.

Conclusión

Oddworld Inhabitants tenía en su mano el realizar un remake a la altura de la franquicia y ofrecer a sus fans el título que Oddworld: Munch Oddysee debía haber sido en su día, recuperando todas las mecánicas nuevas que tenían pensadas para el original pero que se vieron obligados a dejar fuera por falta de tiempo de desarrollo, pero no ha sido así. Esta remasterización es una muestra de cómo no deben hacerse las cosas a la hora de traer de vuelta un clásico plataformero y más cuando tenemos ejemplos tan buenos como Crash Bandicoot N. Sane Trilogy o Spyro Reignited Trilogy.

En definitiva, la únicas razón lógica para hacerse con Oddworld: Munch Oddysee en Nintendo Switch parece ser la posibilidad de jugarlo en cualquier lado gracias al modo portátil de la consola. Si ya disfrutasteis de este juego en su día, posiblemente no os resulte muy atractiva esta revisión. Pero si sois nuevos en la franquicia y os ha picado la curiosidad por conocer más en profundidad su universo tras disfrutar de los remakes de Abe’s Oddysee y Abe’s Exoddus, aunque haya tenido que ser en otras plataformas, posiblemente os interese jugar a la versión de Oddworld: Munch Oddysee para Nintendo Switch.

Luis López Zamorano

Fiel seguidor de la palabra del Fox God. Dadme un folio en blanco para escribir y me haréis feliz. Doy la turra con mis pasiones desde hace años por internet. Videojuegos, música, wrestling y Japón como estilo de vida.

Publicaciones relacionadas

Cerrar