Análisis de Oddworld: Munch’s Oddysee – Un port a medio gas

La saga Oddworld aterriza en Nintendo Switch con un port de Munch's Oddysee nada notable.

Muchas son las sagas de videojuegos que han dado el salto a las tres dimensiones. Una de ellas es Oddworld, que tras Abe’s Oddysee y Abe’s Exodus, juegos en 2D que mezclan plataformas con puzles y que fueron lanzados en 1997 y 1998 respectivamente, continuó con Munch’s Oddysee, en 2001. El motivo por el que dicha entrega, la misma que nos ocupa en este análisis, tardó más años en desarrollarse no fue otro que la ambición de sus desarrolladores por ofrecer un mejor juego con la tecnología más potente del momento, que por entonces la ofrecía Xbox.

A pesar de que el juego fuese anunciado para PlayStation 2, la consola de Microsoft fue la que se llevó el gato al agua y posibilitó que la saga diese el salto a las 3D de la que prometía ser la mejor manera posible. Y si decíamos prometía es porque, finalmente, no fue así del todo. A pesar de ello, al ser Oddworld una saga muy querida, el juego recibió varios ports para consolas y dispositivos móviles, siendo el de Switch el último y más reciente de todos ellos.

De vuelta a 2001

Oddworld Munch's Oddysee Al igual que en 2001, Oddworld Munch’s Oddysee nos presenta la historia de Munch, un alienígena que ve amenazada su existencia por los Glukkons, los mismos enemigos que también pusieron las cosas difíciles a Abe y a los suyos anteriormente. De hecho, a lo largo de Munch’s Oddysee, ambos personajes unen fuerzas para escapar de sus garras, lo que nos lleva a alternar entre el control de ambos para poder avanzar, resolviendo puzles y superando diferentes secciones de plataformas.

Para avanzar, ya sea en la piel de Munch o en la de Abe, tenemos que recolectar una determinada cantidad de Arbustos Spooce, indicada en los accesos a las diferentes zonas que componen cada uno de los niveles del juego. Además de eso, tenemos que rescatar tanto Fuzzles, otra especie con la que experimentan los Glukkons, y Mudokons, compañeros de Abe, pues estos nos sirven de ayuda para abrir ciertas zonas y atacar a enemigos. También podemos servirnos de bebidas que potencian nuestros ataques y habilidades para, por ejemplo, correr más rápido.

Oddworld Munch's Oddysee

Si bien los diferentes puzles y plataformas son más o menos variados, es difícil no compararlos con las propuestas de las dos primeras entregas de la saga, mucho mejor pensadas y que suponían un reto mayor al que ofrece Munch’s Oddysee. De hecho, la dificultad en esta entrega es escasa y únicamente viene impuesta por nuestra capacidad para manejar la cámara o controlar a los personajes, pues ambas acciones son demasiado imprecisas y provocan que en más de una ocasión nos frustremos.

Pocas e insuficientes mejoras

Oddworld Munch's Oddysee

Hubiese sido de agradecer que el port del juego no se hubiese quedado en mejoras gráficas simplemente y que se hubiese acercado más a la idea de remake, pues ya son diecinueve los años que han pasado desde que el juego salió a la venta originalmente y el paso del tiempo le ha pasado factura. Esto es especialmente notable en el apartado gráfico que acabamos de mencionar, pues, a pesar de tener una mayor resolución y cierta mejoría en las texturas, los diferentes escenarios se siguen sintiendo muy vacíos, lo que deja patente que le hubiese ido mejor un lavado de cara completo como el que han sufrido sagas como Spyro recientemente.

Lo mismo sucede con el apartado sonoro, que no destaca mayormente salvo por alguna que otra melodía y se ve lastrado por el idioma. Pues cabe destacar que, a pesar de que el juego contaba originalmente con traducción en español, este port, al tratarse del mismo que llegó a consolas, PC y móviles durante los últimos años,no dispone de ello, lo que puede suponer un problema para aquellos que no manejen el inglés porque, a pesar de el nivel es bastante asequible, los actores que han prestado su voz a los diferentes personajes ofrecen un tipo de interpretación que a veces es difícil de entender.

Oddworld Munch's Oddysee

Con todo, es difícil recomendar el port de Oddworld: Munch’s Oddysee para Nintendo Switch salvo para aquellos fanáticos de la saga que quieran volver a disfrutar del juego. Esta tercera entrega ha envejecido realmente mal y el estudio no ha hecho nada para mejorarlo. Hay veces que el chicle no puede estirarse tanto y este es uno de esos casos.

La trama y el encanto de Oddworld siguen estando ahí, pero los gráficos pobres, el control impreciso tanto de la cámara como de los personajes, así como que no cuente con la traducción original al español, hacen difícil que sea divertido de jugar actualmente. A pesar de ello, si queréis hacerlo y no habéis jugado ninguna de las entregas anteriores, tenéis que saber que el juego cuenta con un resumen de la trama a modo de cinemáticas que duran aproximadamente diez minutos en total. Un gesto que es de agradecer para que al menos los nuevos jugadores puedan seguir el hilo argumental.

Eli López

Comunicadora audiovisual enamorada de los videojuegos. Mi único objetivo es recorrer un sinfín de mundos combatiendo Sincorazón.

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