Análisis de Omensight – Reescribiendo el pasado

Los responsables de Stories: The Path of Destinies nos presentan su nueva propuesta, Omensight, un videojuego que llega hoy a PlayStation 4 y PC y que, como de costumbre, hemos tenido la ocasión de probar durante los últimos días con el fin de ofrecerte un detallado análisis de su contenido. Para aquellos que no hayan oído hablar de lo nuevo de la compañía, se trata de una aventura de acción con elementos roleros ambientada en un mundo de fantasía conocido como Urralia.

La labor del jugador será la de impedir la destrucción del reino, que está a punto de desaparecer de la faz del universo tras el asesinato de la sacerdotisa Vera, la única capaz de protegerlo de las amenazas del enemigo. Solo un Harbinger, alguien capaz de manipular el tiempo a su antojo para reescribir el pasado, será capaz no solo de impedir la desaparición de la hechicera, sino de intervenir directamente en las últimas horas de vida de otros personajes fallecidos. ¿Tendrá éxito en su misión? Puedes averiguarlo en Omensight. De momento, te dejamos con nuestras impresiones.

Omensight traslada al jugador al mundo de Urralia, un reino en el que las diferentes tribus habitaron pacíficamente durante años hasta que, tiempo después, el Imperio pygariano tratara de hacerse con el control de todo el territorio. En respuesta, el resto de habitantes se aliaron para enfrentarse a un enemigo común, que está a punto de acabar con ellos en el campo de batalla. Solo alguien parecía ser capaz de detener su marcha: la sacerdotisa pagana Vera, que tristemente ha sido asesinada por el enemigo.

Ahora nadie puede velar ya por la seguridad del reino y su supervivencia. ¿Ocupará alguien su lugar? Para fortuna de las gentes de Urralia, un Harbinger está a punto de salir de entre las sombras y a erigirse salvador de todos y todas. Este ser, que no solo combatirá al rival con su espada sino con sus habilidades sobrenaturales, será capaz de reescribir el pasado trasladándose, directamente, junto a algunos de los personajes fallecidos que jugaron un papel clave en la destrucción del territorio.

Algunos de ellos serán aliados, otros enemigos a los que cabrá eliminar definitivamente. Dependerá del jugador posicionarse en un lado o en otro, una decisión que afectará de forma irremediable al futuro que encontremos al regresar. De esta manera, el usuario no interviene únicamente en acontecimientos pasados; además, puede recopilar información muy valiosa que le será de gran utilidad para las sucesivas misiones.

El objetivo final no será otro que hallar el modo de derrotar a Voden, la gran serpiente, que ha regresado después de trescientos años para devorar al mundo y confirmar su desaparición. Por eso la llegada del Harbinger no es una casualidad. Algún tipo de fuerza ha despertado al único ser capaz de restablecer el orden en un reino que parece abocado al más cruel de los fracasos. Afortunadamente, parece haber aún un rayo de esperanza gracias a nuestro protagonista, capaz de manejar el tiempo a su antojo y en beneficio de cualquiera de los implicados.

Esta es la premisa de un videojuego de acción con elementos de rol que, sin duda alguna, es capaz de sumergir al jugador desde el primer instante en una aventura de fantasía de lo más elaborada a nivel argumental. Lo hace a través de una serie de ilustraciones animadas en las que, los desarrolladores, van narrando los hechos acontecidos hasta llegar al inicio de la partida. Una vez arranca la historia seguiremos viendo cómo se intercalan este tipo de secuencias entre varios de los capítulos de la historia, algo que juega en pro de la narración.

La mecánica principal de Omensight, por tanto, la de viajar al pasado para rememorar las últimas horas de vida de personajes ya desparecidos. De este modo, el jugador estará en disposición de analizar lo ocurrido desde diferentes perspectivas, obteniendo finalmente una versión global y pudiendo determinar, por tanto, quién o quiénes han sido los culpables tanto de la destrucción de Urralia como del asesinato de la hechicera. Ella será, a fin de cuentas, la que nos permita viajar hacia atrás en el tiempo desde el Árbol de la vida, un lugar repleto de magia y situado en otra dimensión.

Desde allí, el usuario no solo podrá escoger a qué personaje seguir, sino el orden en el que hacerlo. La historia no está, por tanto, sujeta a una continuidad determinada, pues dependerá únicamente del jugador elegir el modo en que aprovecha los recursos que pone a su disposición la sacerdotisa. Desde allí podrá gestionarse, además, todo lo relativo al sistema de progresión del protagonista, que irá evolucionando conforme avancemos en la trama y, por tanto, obtengamos mayor experiencia.

Meditar ante el cáliz nos permitirá, por ejemplo, entregar puntos de XP a cambio de subir de nivel y obtener nuevas habilidades y poderes. Por otra parte, el ámbar recolectado servirá para recibir una bendición. Esto es, ofrecer un tributo ante el yunque a cambio de diversos beneficios. En definitiva, este último elemento hace la función de la moneda del juego y permite adquirir ciertos complementos y ventajas que pueden ser de gran utilidad en determinadas fases de la aventura.

Por ejemplo durante el combate, en el que el jugador debe hacer el mejor uso de la espada mientras esquiva los ataques del rival. A esta mecánica básica se irán incorporando nuevas capacidades y poderes que se activarán conforme progresemos en la historia. Dada la complejidad que puede entrañar para algunos jugadores hacer frente al combate mientras avanza en la investigación, los responsables del juego permiten escoger entre diferentes niveles de dificultad antes de dar inicio a la aventura: el primero es “Centrado en la historia”, que como su propio nombre indica permitirá disfrutar de la trama sin necesidad de dedicar tanto tiempo a otros aspectos de Omensight.

Por su parte, la opción “Equilibrado” ofrece una “experiencia narrativa completa” sin limitar la jugabilidad, lo que probablemente satisfaga a la mayoría. Los más osados quizás prefieran optar por “Auténtico guerrero”, “Auténtico detective” o “Auténtico Harbinger”, tres niveles de máxima exigencia que darán prioridad al combate, a la investigación y a una fusión ente ambas, respectivamente.

En cuanto al apartado visual, se trata de uno de los elementos más destacables de la propuesta de diseñada por el equipo de Spearhead Games, que ha sabido sacar el máximo rendimiento a un apartado gráfico que prioriza lo artístico sobre lo puramente técnico. El videojuego cuenta, además, con subtítulos, interfaz y menús en perfecto castellano pese a los diálogos y la narración en inglés, algo siempre a agradecer en títulos donde la historia no es solo un vehículo sino un aspecto fundamental.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: El combate, a fin de cuentas la mecánica principal del videojuego, resulta tan fluido como intuitivo. El jugador puede emplear tanto la espada como las habilidades y poderes mágicos obtenidos conforme avance en la historia, de modo que este tipo de enfrentamientos variarán enormemente desde los primeros compases del juego hasta la conclusión de la aventura.

GRÁFICOS: El equipo de Spearhead Games ha sabido aprovechar sus recursos a tenor de lo excepcionalmente bien que luce al apartado artístico de Omensight. Este esmero no solo se materializa en el gameplay, que llama inmediatamente la atención, sino en las ilustraciones animaladas que nos presentan la historia y a sus principales protagonistas.

SONIDO: Aunque el videojuego no cuenta con doblaje al castellano, algo habitual en este tipo de propuestas, sí ha tenido la consideración de incluir tanto subtítulos como una interfaz y un menú totalmente traducidos a nuestro idioma. De esta manera, cualquier jugador será capaz de desenvolverse satisfactoriamente a nivel jugable y de sumergirse en una trama de lo más elaborada.

HISTORIA: La historia no solo es el vehículo con el que se introducen el resto de elementos del videojuego. En Omensight, se trata más bien de un aspecto primordial. Así lo demuestran los desarrolladores desde el propio inicio, en el que se sumerge al jugador en la trama mediante las ilustraciones a las que hacíamos referencia anteriormente.

DURACIÓN: El nivel de dificultad es básico a la hora de determinar la extensión de la historia, que podrá prolongarse de manera considerable dependiendo de la facilidad del combate. La profundización en el sistema de progresión será también básica en este sentido, pues dependerá únicamente del jugador el tiempo dedicado a mejorar al protagonista entre cada capítulo de la historia.

CONCLUSIÓN: Los aficionados al género de acción y al rol hallarán en Omensight una propuesta no solo satisfactoria en lo que respecta al género, sino muy atractiva en lo puramente visual. El apartado artístico de esta fantasía repleta de guerreros, monstruos y héroes, obra de Spearhead Games, se convierte en el aspecto más destacable de un título que, además, aboga por una historia a la altura de lo esperado y por un sistema de combate y progresión que seguramente convenza a cualquier tipo de jugador. Precisamente con ese objetivo, la compañía propone diversos niveles de dificultad que convierten Omensight en un videojuego accesible para todos.

 

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