Análisis de Ori and the Will of the Wisps – Una obra de arte en movimiento

Analizamos el ansiado título de Moon Studios.

Análisis de Ori and the Will of the Wisps

Si algo se le ha achacado a Xbox estos últimos años es la falta de exclusivos, sobre todo esos juegos orientados a la experiencia para un jugador y con un modo historia potente. Gears 5, como el primer juego de Xbox Game Studios comenzó a darle un giro importante a esa dinámica con un modo historia que expandía todo lo visto en la saga, una trama importante y una experiencia mucho más trabajada que en las entregas anteriores. El segundo juego de esta nueva etapa de los títulos first party de Xbox es Ori and the Will of the Wisps, una secuela del galardonado Ori and the Blind Forest y que llegará de lanzamiento a Xbox Game Pass.

Moon Studios sorprendió al mundo con un juego precioso, con una propuesta desafiante y un gameplay muy cuidado que imitaba a los metroidvania más queridos. Ori se ganó un nombre propio en un género que parecía olvidado o destinado a proyectos más pequeños. Con Microsoft dándoles toda la atención y financiando el título desde el primer año de desarrollo, Moon Studios consiguió lanzar un título que generaría escuela y que ha visto en Ori and the Will of the Wisps una continuación que mejora todo lo visto. ¿Queréis saber qué nos ha parecido? No os perdáis nuestro análisis de Ori and the Will of the Wisps para Xbox One.

Ori, nuestro gran amigo

Ori and the Will of the Wisps nos pone en la piel de Ori, un espíritu guardián que tras los emotivos acontecimientos de la primera entrega, avanza en su relación con Naru, Gumo y un pequeño búho que seguramente ya sabréis más o menos quién puede ser. Que las apariencias no os engañen, aquellos que ya hayan jugado a su primera entrega lo sabrán, pero Ori and the Will of the Wisps es un juego con una fuerte carga narrativa. El lore del mundo que Moon Studios ha creado está presente en cada rincón de sus escenarios creados a mano, en cada personaje, en cada conversación, voz en off…

Ori and the Will of the Wisps es un juego que mientras menos sepa el jugador, mejor, ya que se basa única y exclusivamente en lo que le sucede a Ori, en la relación con sus amigos y en el papel que otras criaturas del bosque tienen en una historia digna de los mejores cuentos de hadas.

Análisis de Ori and the Will of the Wisps

Eso sí, preparad pañuelos y helado de chocolate, ya que Ori and the Will of the Wisps os llegará al alma, demostrando que no hace falta una actuación espectacular de un actor escaneado por completo para llegar al jugador. Simplemente con conseguir crear una conexión con el jugador gracias a la manera de ser de sus personajes, su diseño o sus actos ya basta.

Los animalillos del bosque

Podemos pensar que Ori and the Will of the Wisps tiene un aspecto infantil, el caso es que a su vez esconde violencia y desolación, aunque en ocasiones veamos esperanza y felicidad. El diseño del juego es su mayor baza, con unos entornos creados a mano que resultan de lo más espectaculares, haciendo que pensemos que estamos jugando una obra de arte en movimiento.

Como he comentado, la historia podría consistir en cualquier cuento de hadas que nos narran de pequeños, donde un bosque se ve amenazado por la presencia de la oscuridad, que pudre todo lo que encuentra a su paso, separando a la luz que protegía al bosque y a todas sus criaturas. Ori, como Guardián, debe recuperar esas luces, aunque también tiene sus propios motivos.

Análisis de Ori and the Will of the Wisps

La historia principal es cierto que en ocasiones nos puede recordar a la de la primera entrega, ya que guardan ciertos paralelismos, pero nos encontramos ante una propuesta evolucionada, como si la visión original del equipo además del feedback obtenido de la primera entrega hubiesen servido para lanzar una experiencia definitiva de lo que ellos tenían en mente que podía aportar Ori.

A lo largo de todo el juego encontraremos multitud de NPC y cada uno de ellos servirá para algo. O bien nos proporcionan misiones secundarias que buscarán que indaguemos en cualquier recoveco del inmenso mapa o nos venderán mejoras de habilidades, mapas… Ori and the Will of the Wisps ahonda un poco en los componentes RPG típicos de la progresión, haciendo que tengamos diferentes habilidades y mejoras a nuestra disposición y que incluso podamos aumentar su efectividad como si de la subida de un nivel se tratase, todo eso utilizando las «monedas» que conseguimos al derrotar enemigos. Esto último nos puede indicar más o menos por donde irán los títulos del nuevo RPG que Moon Studios tiene entre manos.

Una de mis tareas favoritas y que es más un fetiche que tengo con los juegos es el de contar con algo que llamar «hogar». En Ori and the Will of the Wisps encontraremos un poblado en el que se reúnen varios de los amigos que nos encontramos a lo largo de la aventura y actúa como la típica base de operaciones de otros juegos. Allí podremos hablar con su líder para gastar uno de los muchos coleccionables del juego para mejorar el lugar y dar cabida a nuevos integrantes o simplemente mejorar sus vidas.

Un laberinto interminable

El mapa de Ori and the Will of the Wisps es inmenso o al menos esa es la sensación que da cuando lo juegas. Como buen metroidvania veremos desde buen principio como hay zonas a las que no podemos acceder con nuestras habilidades en ese momento, o como hay objetos en el escenario que no sabemos cómo utilizar. Cada habilidad que encontramos por el camino está situada de una manera inteligente, de forma que la sensación de progresión es de lo más satisfactoria.

Análisis de Ori and the Will of the Wisps

Cuando obtienes una nueva habilidad que te permite hacer cosas que antes no podías verás como el juego te «empuja» a volver por donde has venido, pero ahora ahí, tendrá sentido ir por un camino nuevo, al poder hacer uso de tu habilidad. Al final, tendrás ante ti un puñado de habilidades que combinar con tu agilidad con los dedos para avanzar por zonas verdaderamente desafiantes.

Y es que aunque Ori and the Will of the Wisps sea un juego difícil, sus 3 niveles de dificultad nos permiten escoger qué es lo que buscamos. El modo fácil nos pone cierta facilidad en los enfrentamientos con enemigos, haciendo que las plataformas pasen a ser el gran rompecabezas. El modo normal nos propone una experiencia más equilibrada y con cierto desafío en los enfrentamientos, mientras que el modo más difícil es una verdadera pesadilla.

El gameplay de Ori and the Will of the Wisps es parecido al de su primera parte, solo que ahora con un mayor número de habilidades y la sensación de que el diseño de niveles ha madurado como el buen vino. Cada parte del mapa tiene su cometido y a parte de contar con un diseño gráfico espectacular, también está pensada para encajar tanto en la narrativa como en la jugabilidad.

Análisis de Ori and the Will of the Wisps

En el juego encontraremos mejoras introducidas en la Definitive Edition de Ori and the Blind Forest, como los santuarios que nos permiten viajar rápidamente entre diferentes puntos del mapa. También se han añadido novedades como los puntos de control, algo muy necesario en un juego tan desafiante como este en las secciones de plataformas.

Un rompecabezas técnico

He jugado a Ori and the Will of the Wisps en Xbox One X, consola en la que os recomendamos probar este juego, que está disponible de lanzamiento en el genial servicio Xbox Game Pass. El motivo de esta recomendación es bien simple, la fluidez. Ori and the Will of the Wisps es un juego que premia la agilidad del jugador y la capacidad de reacción en las combinaciones de saltos, desplazamientos y demás peripecias con Ori. El juego en Xbox One X se mueve a 60 fps aunque con ciertas caídas que desde Microsoft nos han asegurado que se solucionarán en el parche Day One.

También -y supongo que por decisión artística- existe un desenfoque por movimiento demasiado bruto, que hace que la imagen se vea demasiado borrosa a la mínima que nos movemos. Por suerte, yendo al menú de opciones podemos desactivar ese desenfoque y creedme cuando os digo que el juego gana mucho más si lo disfrutamos así.

Ori and the Will of the Wisps también cuenta con resolución 4K y tecnología HDR, algo que se agradece para disfrutar como nunca de los escenarios tan bellos creados por Moon Studios. Por desgracia, si sus creadores destacan en el apartado de diseño, no podemos hablar igual de lo técnico, ya que a las caídas de frames comentadas se le suman cuelgues momentáneos, pantallas de carga excesivas al inicio del juego e incluso he sufrido un bug un par de veces que me ha hecho perder una hora de partida debido a que el juego no guardaba la partida. Todos estos problemas parece que serán solucionados por el parche Day One de Ori and the Will of the Wisps, pero la sensación es que un nuevo retraso (aunque fuese de un par de semanas) le habría venido bien al juego.

Análisis de Ori and the Will of the Wisps

No me malinterpretéis, Ori and the Will of the Wisps no es un juego injugable, pero en un juego donde la reacción y la fluidez de las cosas son tan importantes, tener fallos en el rendimiento incluso en su versión más potente es algo preocupante. Esperemos que, efectivamente, el parche solucione estos problemas.

Por otro lado, la banda sonora así como todo su apartado sonoro vuelve a ser sobresaliente. El sonido ambiente de cada lugar que visitamos, la emotiva banda sonora que acompaña cada momento de la historia, representando a partir de las notas los sentimientos del propio Ori y los nuestros… En general, poco se le puede criticar a Ori and the Will of the Wisps tanto en lo gráfico como en lo sonoro, siendo uno de los juegos más bonitos y cuidados en ese aspecto que he podido jugar en mi vida. Lástima de que cojee del apartado técnico, aunque supongo que no se puede pedir todo en esta vida.

El primer candidato a GOTY de 2020

Ori and the Will of the Wisps es un juego único y da la sensación que solo Moon Studios son capaces de lanzar un juego de estas características. En lo jugable, Ori and the Will of the Wisps es un juego desafiante, pero desarrollado de una forma muy inteligente, donde cada paso cuenta, donde en cada rincón obtenemos algo que nos recompensa por el mero hecho de haber llegado hasta allí, donde cada nueva habilidad se introduce de forma natural para hacernos llegar a sitios que pasamos por alto.

Análisis de Ori and the Will of the Wisps

Jugando a Ori and the Will of the Wisps entiendes el por qué en Moon Studios han tardado tanto en lanzarlo al mercado, el juego cuenta con una atención al detalle tremenda en todo. Cada animación de cada personaje es tan fluida que asusta, el diseño gráfico de cada nivel nos cautivará con el juego de colores y luces y la banda sonora servirá para plasmar las emociones de lo que vemos en pantalla.

En general, jugar a Ori and the Will of the Wisps es como ser partícipes de una obra de arte 3D, donde somos nosotros los que pintamos sobre un lienzo el destino de un Guardián del Bosque cuyo objetivo es cuidar de sus amigos y salvaguardar la luz responsable de la vida.

Análisis realizado con una copia de Ori and the Will of the Wisps proporcionada por Microsoft

Daniel Villagrasa

Xboxer para unos, sonyer para otros, pero no veas lo que me gusta disfrutar de ambas plataformas. Jugando desde que tengo memoria y aprovechando a la mínima para deciros lo mucho que quiero a Hideo Kojima.

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