Análisis de Pathfinder: Kingmaker – ¡Abrid paso al rey!

Introducción

Pathfinder: Kingmaker supone la primera adaptación del clásico juego de rol de tablero Pathfinder, basado a su vez en uno de los sistemas de juego de Dungeons & Dragons. Este RPG enamorará a los amantes del género que disfrutaron con Baldur's Gate, Pillars of Eternity o Divinity Original Sin. Sin embargo, el juego posee una serie de notables diferencias respecto a otros RPG: la toma de decisiones con consecuencias, la exploración de mazmorras y algunas batallas de extrema dificultad nos mantendrán pegados a la pantalla.

Owlcat Games, el estudio independiente que ha desarrollado el juego, llevó su proyecto a la plataforma Kickstarter recibiendo un gran apoyo por parte de todos los fans de D&D y de los RPG clásicos. Finalmente, Pathfinder Kingmaker es una realidad y llega al mercado dispuesto a renovar a sus antecesores.

 

Análisis

Encarnando la piel de un soberano, en Pathfinder: Kingmaker tendremos que eliminar al dueño de las Tierras Robadas para gobernarlas y hacernos frentes de toda la gestión de nuestro reino como la construcción de edificios, mejorar el poder económico y mantener al pueblo calmado ante las posibles sublevaciones. Además, también tenemos la opción de vivir nuestras propias aventuras dignas de todo RPG. Las experiencias tan variadas que el juego ofrece nos aseguran como mínimo unas 50-60 horas de duración, ampliables según el ritmo de cada jugador.

Uno de los principales atractivos del juego es la posibilidad de elegir la senda del bien o el mal según nuestras decisiones. La narrativa se adapta al camino que tomemos, decisiones que parecen no tener ningún peso en la trama resultan ser cruciales a medida que el juego avanza. Este aspecto, además de interesante, ofrece un gran abanico de alternativas que nos invitará a rejugarlo para experimentar las distintas narrativas del juego. Además, Pathfinder: Kingmaker nos pondrá en ciertas tesituras tremendamente crudas y realistas con tajantes consecuencias. Debemos aprender a gestionar todo un reino: su cultura, religión, economía… y según nuestra forma de gobernar, con el tiempo se nos conocerá como un dirigente benévolo o un cruel dictador.

En cuanto a su jugabilidad, existen distintas clases de aventureros y razas (orcos, humanos, elfos, enanos y gnomos) que nos permiten idear múltiples estrategias al más puro estilo de los juegos de rol de tablero, es más, Pathfinder está basado en las reglas 3.5 de Dungeons & Dragons. Los combates son en tiempo real y en ciertas ocasiones de una extrema dificultad al depender de las tiradas de dados en las pausas. La táctica es fundamental, así como tener ciertos conocimientos previos de las mecánicas de los juegos de rol tradicionales, ya que el juego carece de explicación del sistema de batalla y de las habilidades, por lo que el jugador sentirá una gran frustración hasta hacerse con las mecánicas de juego.

El diseño del mapa, plagado de enfrentamientos aleatorios, está inspirado en un tablero y se nos permite explorarlo para posteriormente conquistar zonas estratégicas y ampliar nuestro reino. Para ello tendremos que establecer rutas en las que disfrutaremos de un gran abanico de misiones y de combates en las mazmorras.

El apartado gráfico y la música van acorde con la temática del juego. ni recargado. La obra de Owlcat Games puede ser disfrutada en ordenadores de bajo rendimiento, pues no exige demasiados requisitos. La banda sonora nos transporta a una aventura medieval como ya hicieron otros títulos pertenecientes al género.

 

Conclusiones

Pathfinder: Kingmaker consigue reavivar el espíritu de D&D y convertirlo en un videojuego con escenarios agradables y una historia que se adapta a nuestras decisiones. Es un RPG clásico que hará las delicias de los amantes del género y nos permitirá gobernar un reino a la vez que explorarlo y combatir en duras misiones.

Bien es cierto que requiere un buen conocimiento de la lengua inglesa, pero aún así, con nociones básicas, el juego podría seguir resultando divertido. Las mecánicas no son nada intuitivas, es necesario conocer las normas esenciales de los juegos de rol y, en ciertos momentos, los aspectos más realistas del juego, como la necesidad de descansar, pueden ser algo tediosos para el jugador.

En definitiva, el este proyecto cumple lo que prometía en sus inicios en Kickstarter y nos permite vivir una experiencia totalmente renovada de los RPG sin exigir demasiados requisitos gráficos. Una inmersión en un universo medieval de fantasía que nos pondrá en la piel de un rey que tendrá que aprender a gobernar sus tierras y no morir en el intento.

Marina Martínez

Graduada en Filología Alemana y amante de los idiomas, literatura, tecnología y videojuegos. Me gusta crear contenido relacionado con aquello que me apasiona.

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