Análisis de Phantom Trigger – El fantasma pixelado

 

 

Stan, típico oficinista de mediana edad que lleva una vida normal hasta que un buen día sufre un desmallo en su cocina. Momento en el que será sometido a un tratamiento experimental que le descubrirá que la realidad en la que vive no es la única, frente a él se abre un mundo en donde otra dimensión repleta de demonios y otros peligros se presentarán ante él. Su vida cambia y se verá transformado en un guerrero que se enfrenta a enemigos, resuelve puzles y avanza en este mundo alternativo.

Toda se esta historia se enmarcará en un entorno pixelado repleto de acción donde tendremos que aprender todas las habilidades del alter ego de Stan para tener éxito. Hay que dominar hasta el último movimiento y saber cómo combinarlos para tener éxito. Al mismo tiempo veremos cómo la vida de este oficinista va evolucionando y cambiando según nuestras decisiones. Varios serán los finales a los que pueda alcanzar el protagonista y desde luego que todos ellos son bastante interesantes.

En agosto del año pasado llegaba Phantom Trigger, un indie mucho más ambicioso de lo que puede parecer a primera vista. Aunque la mecánica de juego puede parecer sencilla: golpear, realizar combos y resolver puzles, es en su historia en donde reside el punto más interesante de este título. Como ya hemos dicho en la introducción, nos pondremos en la piel de Stan, oficinista que descubrirá que tiene una grave enfermedad. Por suerte, su mujer es científica y propondrá un tratamiento experimental que hará que este protagonista comience a cabalgar entre dos realidades.

En una de ellas es Stan, oficinista de mediana edad que no ha logrado mucho en esta vida más que alcanzar un nivel de vida tranquilo y estable. En la otra realidad se le conoce como ‘El Forastero’, un guerrero muy habilidoso y que se atreverá a cruzar el portal hacia otro mundo donde peleará contra multitud de enemigos. A partir de aquí Phantom Trigger nos propone una historia en donde viviremos constantemente con una duda, ¿cuál de las dos verdades es la nuestra?

La mecánica de Phantom Trigger, como ya hemos mencionado, es bastante sencilla. Este juego nos irá sumergiendo en distintas mazmorras en donde, como ‘El Forastero’ tendremos que ir combatiendo contra distintos enemigos y avanzando en un único sentido. Dentro de estos escenarios habrá que resolver puzles para poder seguir adelante. Pero como siempre ocurre con los indies la simplicidad no se traduce en un juego fácil.

Sí, Phantom Trigger no propone mecánicas complicadas de entender o de dominar, pero va a requerir que las sepamos utilizar al máximo y va a castigar los errores. Los combates con los enemigos se vuelven un verdadero quebradero de cabeza, en especial si nos dejamos rodear por varios de ellos. Por ello habrá que saber cuándo utilizar cada uno de los movimientos, cuándo realizar el ataque a distancia, cuándo el cuerpo a cuerpo en qué momento utilizar el desplazamiento rápido.

También habrá que aprender a utilizar los combos en donde se mezclarán todas estas acciones hasta poder, por ejemplo, trazar una línea de hielo que congele a los enemigos. Algunos puzles también requerirán que pongamos en marcha nuestra mente y demostremos quien es el más inteligente de la clase. Si no estás acostumbrado a este sistema, desde luego que vas a pasarlo mal porque en algunas situaciones la resolución de estos retos no te va a permitir mucho descanso ya que mientras contestas a estas pruebas, tendrás que luchar contra varios enemigos.

A medida que vayamos combatiendo, Phantom Trigger irá mejorando nuestras armas: el látigo, la espada y una especie de cestus. Algo que nos ayudará, en especial a la hora de enfrentarnos a los jefes de cada mazmorra. Por supuesto, estos enemigos no van a ser tan sencillos como los que nos encontramos en el transcurso normal. Para poder vencerlos habrá que descubrir cuál es su punto débil o realizar unas acciones previas para volverlos vulnerables. De nuevo, toca devanarse los sesos hasta conseguir el éxito en estas batallas.

Y si te resulta bastante difícil este título, no te preocupes, no son falsas sensaciones. Phantom Trigger empieza la partida en el modo difícil por defecto. Pero tranquilo, podrás cambiar este nivel de reto en cualquier momento y poder tener una experiencia más asequible, pero se recomienda volver a él una vez que se haya conseguido superar por primera vez la historia y se tenga un mayor control del juego.

En cuanto a la historia de Phantom Trigger, es bastante interesante ver como nuestras decisiones como ‘El Forastero’ afectarán a Stan en su realidad. Para evitar los spoilers de esta narración, sólo diremos que este juego tiene una gran influencia del género RPG y en determinados puntos clave nos tocará elegir entre distintas opciones. Todo esto terminara decidiendo cuál de los finales alcanzaremos. De media, se tardará unas seis horas hasta encontrar el cierre, por lo que la rejugabilidad se presenta como una alternativa bastante atractiva antes de cerrar nuestra experiencia con este título.

Otra muestra de la alta rejugabilidad de Phantom Trigger es el modo arena que desbloquearemos una vez terminada por primera vez la historia. En este sistema tendremos que demostrar todo lo que aprendimos en el papel de ‘El Forastero’ y enfrentarnos a los distintos jefes del juego. No queda otra que ir acabando con ellos de la misma manera y tratar de ir superando nuestras marcas personales.

Phantom Trigger ya está disponible en Xbox One y PlayStation 4, sumándose de este modo a las versiones de PC y Nintendo Switch que fueron estrenadas el pasado verano y ofreciendo la posibilidad de conocer la historia, o más bien las historias, de Stan y su alter ego, ‘El Forastero’.

JUGABILIDAD. Sencilla de aprender, difícil de enfrentar. Al igual que otros indies, Phantom Trigger nos propone un gran reto donde tendremos que demostrar que somos bastante habilidosos. Pocos controles hay que dominar, pero tendremos que ser bastante rápidos al apretar los botones y combinar las acciones de ‘El Forastero’. Toda una experiencia para quienes piensen que los juegos a día de hoy son bastante fáciles. Por suerte, se puede cambiar el nivel de dificultad en cualquier momento.

GRÁFICOS. Estamos ante un indie, por lo que no cabe esperar gran cosa. De hecho, los escenarios y los protagonistas serán propios de las aventuras de 16 bits. Un entorno pixelado que es todo un reclamo para los más nostálgicos.

SONIDO. El juego llega sin voces, pero cuenta con un apartado sonoro muy bueno gracias a la ambientación. Phantom Trigger nos permite sentirnos en una de esas historias de ciencia ficción de los 80 en donde el protagonista se transporta a una dimensión desconocida (algo que hará el mismo Stan). Junto con los gráficos, queda demostrado que la intención es evocar la nostalgia del jugador.

DURACIÓN. Entre 5 y 6 horas tardaremos en llegar al final de Phantom Trigger. Pero la existencia de otras conclusiones a la historia de Sam y ‘El Forastero’ nos propone rejugarlo y tomar otras decisiones para atravesar otros caminos. Además, el modo arena propone una nueva vía de juego para tenernos horas y horas divirtiéndonos.

CONCLUSIÓN. Phantom Trigger demuestra que indie no significa aburrido. Una historia que nos atrapa desde el primer momento y una jugabilidad que nos reta a medida que va avanzando. El reto se va volviendo mayor y las incógnitas del juego se van incrementando más y más hasta alcanzar los distintos finales. Si quieres un reto nuevo, desde luego que este título se presenta como la respuesta a tus requerimientos. Por un precio bastante asequible vas a vivir una gran experiencia.

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