Análisis de Redout – Psicodelia en la pista

Casi un año después de su lanzamiento en ordenadores, Redout llega a las consolas de actual generación dispuesto a convertirse en el nuevo divertimento de los seguidores de Wipeout, F-Zero, los principales referentes en los que el equipo de 34BigThings se inspiró durante el desarrollo de esta frenética propuesta de conducción que ha tratado de homenajear, en cada una de sus curvas, a los títulos más populares del género.

Según sus creadores, Redout es pura competición antigravedad, un tributo a los clásicos arcade que han explorado este tipo de carreras, tan intensas y sin un solo respiro, durante los últimos años. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que a través de sus múltiples modos de juego? Porque el videojuego permite sumergirse en una campaña individual, adentrarse en la vertiente online o disfrutar de un cooperativo local tan necesario en propuestas como la que nos ocupa, dispuesta a abordar cualquier posibilidad contemplada por el jugador.

Con el objetivo de acercarte a cada una de sus opciones jugables y a las sensaciones que transmite Redout: Lightspeed Edition, la edición que a traído a consolas todo el contenido disponible hasta la fecha, te invitamos a leer las impresiones que hemos podido redactar tras adentrarnos en la versión PlayStation 4, que han distribuido los responsables de 505 Games. También ellos han sido los responsables del estreno en la máquina de Microsoft, para la que también se encuentra disponible desde el 31 de agosto.

Si tuviéramos que destacar uno de los puntos fuertes de Redout ese sería, además de su jugabilidad, la variedad de opciones jugables que los desarrolladores han puesto a disposición del usuario en la Lightspeed Edition que ha llegado a PlayStation 4 y Xbox One. Pese a que no han dudado en incluir las modalidades que todo seguidor de los videojuegos de conducción arcade habría esperado, los chicos de 34BigThings también han introducido otras muchas alternativas destinadas a satisfacer las exigencias de cualquier tipo de jugador.

Como eje central del título hallamos el modo Trayectoria, una campaña individual que nos insta a decantarnos por uno de los siete equipos disponibles en el juego y, acto seguido, hacernos con la nave de más bajo rango. De este modo, conforme avance la competición tendremos la ocasión de mejorarla o, simplemente, de ir adquiriendo los modelos superiores. Un total de tres vehículos más que nos aguardarán en cada una de las marcas disponibles al margen de la nave básica.

Esta suerte de aventura para un jugador permite participar en pruebas de todo tipo, algunas de carácter secundario, con el objetivo de sumar experiencia y engrosar nuestra cuenta bancaria virtual. De este modo, el usuario no solo progresará en la campaña, sino que desbloqueará una gran variedad de elementos e ítems para el resto de modalidades. Muchas de ellas seguirán explorando la vía individual, de la que más opciones dispondrá el jugador que adquiera esta nueva edición del videojuego.

La más completa es el modo Carrera, que posibilita el enfrentamiento contra la IA en opciones jugables de todo tipo.  En primer lugar contamos con la habitual Contrarreloj, que hace desaparecer a cualquier tipo de rival para centrar la atención únicamente en el cronómetro. Aún más precisa es Contrarreloj Pure, que además elimina el uso de potenciadores, capaces de alterar el desarrollo de una carrera. No obstante, los apasionados de la velocidad quizás prefieran decantarse por un modo llamado precisamente así, Velocidad.

Esta opción activa también el crono y, al mismo tiempo, introduce en la pista múltiples turbos adicionales con los que alcanzar una media de velocidad muy superior a la que podríamos optar en condiciones normales. Sin embargo, algunos usuarios podrían considerar estas modalidades demasiado puristas, con lo que la elección de Supervivencia puede resultar mucho más acertada. En este caso, se elimina cualquier medición del tiempo para incluir en el circuito todo tipo de obstáculos con los que lidiar aunque, eso sí, sin resurrección de ningún tipo tras un fatídico choque.

Aún peor es Instagib, una versión del modo anterior en el que el daño es potenciado y, en consecuencia, la dificultad se dispara exponencialmente. Llegados a este punto, muchos jugadores preferirán optar por el habitual modo Carrera, en el que el único objetivo es llegar el primero a meta siendo partícipe de las mecánicas habituales en el juego. En este sentido, aquellos que prefieran disputarla sin potenciadores que alteren el resultado, tendrán a su disposición la opción Carrera Pure, mientras Carrera de Arena nos invitará a participar en una competición en la que se suprimen las reapariciones y, por ende, el último que siga en pie es el vencedor.

Dando un paso más se presenta Último hombre en pie, una modalidad que opta por eliminar al último clasificado en cada una de las vueltas hasta obtener a un ganador. Radicalmente opuesta es Puntos, donde el vencedor se decide únicamente por la puntuación obtenida a lo largo de la carrera a través de diversas acciones. Finalmente contamos con Boss, una de las opciones más destacadas del apartado Carrera, que invita al jugador a participar en una serie de circuitos encadenados mediante teletransportadores. Sin duda, el modo más adecuado para quienes prefieran vivir una experiencia más variada sobre la pista en lugar de reducirla a una sola pista.

Además de estas opciones, los jugadores que disfruten jugando en un mismo sofá con un amigo o familiar disponen de Split Screen, un multijugador competitivo 1v1 que permite compartir partida en un mismo televisor. En cualquier caso, aquellos que prefieran disputar las carreras contra un número mucho mayor de usuarios cuentan con el modo En línea, la vertiente multijugador que no podía faltar en un videojuego como Redout.

Sea cual sea la modalidad escogida, el jugador podrá decantarse por hasta treinta y cinco circuitos agrupados en siete localizaciones diferentes. Desde el espacio hasta escenarios más corrientes como desiertos, montañas, volcanes o bosques. Todos ellos nos obligarán a poner en práctica una serie de mecánicas con las que tendremos que lidiar en cada carrera. Con el objetivo de tomar las curvas de la manera más óptima posible y sin arañar la carrocería contra las paredes, los usuarios de PlayStation 4 deberán utilizar el joystick derecho del Dualshock 4 para equilibrar el vehículo.

Puesto que las carreras transcurren a una velocidad endiablada, no solo será recomendable sino imprescindible ejecutar esta mecánica, la única capaz de evitar un desgaste del vehículo y la consecuente explosión que nos obligaría a reaparecer, segundos después, con la pérdida de tiempo correspondiente. En este sentido se aplica también otra opción también ejecutable con el analógico derecho. Moviéndolo hacia arriba o hacia abajo según convenga, conseguiremos evitar el golpeo del morro contra la base de la pista para obtener la consiguiente bonificación en carrera.

Pese a tener en cuenta estas dos capacidades del vehículo, el jugador también deberá prestar atención a los turbos dispuestos a lo largo del circuito, complementados con la propia aceleración de la nave, que puede activarse con el botón X cuando se haya cargado. Además, contaremos con los potenciadores, una serie de mejoras capaces de decantar la balanza a nuestro favor. Las pasivas nos proporcionarán más velocidad o resistencia mientras las activas requerirán de la ayuda del usuario para obtener un beneficio sobre la pista y perjudicar, en muchos casos, a los rivales.

El apartado visual de Redout es cuantos menos llamativo. Los responsables del juego han empleado Unreal Engine 4 para diseñar unos escenarios repletos de luz y color que cumplirá sobradamente con las expectativas de cualquier jugador. La sensación de velocidad está francamente conseguida gracias, en parte, a una exquisita fluidez que nos permite disfrutar de cada vuelta con una tasa de frames tan elevada como estable. Cabe destacar, además, la completa traducción de la interfaz y los subtítulos al castellano dado que, en este caso, el videojuego solo ha sido doblado al inglés.

En cuanto al sonido, y al margen del espectacular rugido de los motores, las explosiones y demás efectos complementarios, debemos dar la importancia que se merece a su banda sonora de corte electrónico, compuesta por Aram Jean Shahbazians y Nils Iver Holtar. Los chicos de 34BigThings la han convertido en un elemento más de la carrera, por lo que cada partitura forma parte del hilo conductor y de la experiencia que Redut pretende transmitir. El ritmo, por tanto, no es un aspecto que deba preocupar a cualquier interesado en el videojuego, ya disponible en consolas tras su estreno en PC.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: La conducción transcurre a tal velocidad en Redout que se convierte en todo un reto para el jugador. Afortunadamente, contamos con una serie mecánicas fácilmente ejecutables en pro de la mejor experiencia sobre la pista y, al mismo tiempo, con modalidades de juego de lo más variadas que satisfarán las necesidades tanto individuales como multijugador del usuario.

GRÁFICOS: Diseñado mediante Unreal Engine 4, los responsables del juego nos introducen una experiencia donde el colorido y la sensación de velocidad envuelven a cada circuito. Técnicamente cumple todas las expectativas, destacando por encima del resto de aspectos una fluidez tan apreciable como necesaria para el mejor desarrollo de las carreras. Además, tanto la interfaz como los textos se han traducido completamente al castellano.

SONIDO: La música electrónica compuesta por Aram Jean Shahbazians y Nils Iver Holtar es un elemento más sobre la pista. Sus melodías nos rodean constantemente mientras tratamos de retar a la gravedad con unas naves que también inciden en el apartado sonoro con otro tipo de música, la de sus motores en las máximas revoluciones.

DURACIÓN: Pese a que su campaña individual podrá mantenernos ocupados durante varias horas, la duración del videojuego dependerá únicamente del interés del usuario en cada una de sus modalidades. Si bien es cierto que no ofrecen diferencias significativas entre ellas, la variedad en cuanto a opciones jugables es del todo incuestionable.

CONCLUSIÓN: Los aficionados al género de conducción arcade hallarán en Redout: Lightspeed Edition los principales elementos de los que se enamoraron en propuestas tan exitosas como Wipeout, F-Zero o POD. No en balde, el equipo de 34BigThings se ha inspirado en clásicos como los mencionados para confeccionar una experiencia jugable tan exigente como disfrutable que ahora llega a las consolas de actual generación de Sony y Microsoft con modalidades para todas las preferencias. Además de sus múltiples opciones individuales, el videojuego cuenta con un modo competitivo local y con la vertiente online que un título de estas características demandaba.

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Redout (PC)
 
 
El juego cuenta con un modo pantalla partida para dos jugadores.

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