Análisis de Sega Mega Drive Classics – Por 53 razones

 

 

La nostalgia puede jugarnos buenas y malas pasadas. Acostumbramos demasiado a decir que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor, y a veces es necesario una dosis de realidad para comprobar hasta qué punto esa afirmación es cierta. Sega, en un alarde de realismo y también de nostalgia, ha traído a PlayStation 4 y Xbox One un cofre del tesoro para los amantes de lo retro, un recopilatorio cargado con algunas de las mejores obras que se pudieron disfrutar en los años 90 con aquella consola con la que lograron darle la vuelta a la tortilla y posicionarse como la gran rival en la industria del videojuego: Mega Drive.

Sega Mega Drive Classics ya está disponible en las consolas de Sony y Microsoft. Se trata de un recopilatorio con más de 50 juegos lanzados en la plataforma de 16 bits a los que se les ha añadido un buen chorreo de novedades y mejoras que pulen la experiencia de juego, pero sin tocar la esencia de cada uno de los títulos. Un empuje de cara al “Quality of Life” que aboga también por llegar al corazoncito de los más veteranos a través de su interfaz y que deja su núcleo jugable en manos de medio centenar de nombres de peso.

Hemos pasado varios días encerrados en esta habitación virtual que ha preparado Sega, con su tele de tubo, su alfombra frente a esta y una estantería llena de esas cajas negras en las que se escondían los pequeños cartuchos de Mega Drive. Una experiencia digna de hace más de dos décadas que nos ha hecho recordar aquellos primeros encuentros con el puercoespín azul, con Mr. X o incluso con Dynamite Headdy.

Sega Mega Drive Classics es un recopilatorio contundente de videojuegos lanzados en la homónima. Se trata de un compendio en el que se reúnen un total de 53 títulos diferentes a disfrutar tanto en solitario como en compañía (para aquellos que lo permiten) y que reúne una serie de fichajes tan emblemáticos como importantes para la época en la que salieron y años posteriores.

Así, nos encontramos muchísimo clásico con nombres como Sonic The Hedgehog, Golden Axe, Shinobi, Gunstar Heroes y algún excéntrico fichaje como Shining Force o Fantasy Star. Es un amplísimo repertorio de juegos que envuelve a aquellas propuestas indispensables para la época y que definieron no solo las mecánicas de muchos géneros, sino también una generación en la que Sega y Nintendo estaban en un continuo toma y daca por coronarse como las reinas de una industria que comenzaba a pasar por su adolescencia.

Todos los juegos están como los conocimos, pero cuentan con pequeñas novedades que llegan de la mano de una interfaz totalmente renovada y una época en la que las formas de jugar han cambiado muchísimo. Aquí, el miedo a los “Continues” y al “Game Over” es bastante menos habitual que en la época, y es que se han implementado funciones como el guardado y el cargado rápido, o incluso la posibilidad de rebobinar un poco la partida en caso de cometer un error garrafal (se acabaron los problemas por los saltos ajustados).

Como decimos, es un compendio de joyas de los 16 bits remozado a base de pequeños detalles. Todo, salvo los juegos, se ha retocado para que el usuario actual pueda disfrutarlo sin limitaciones y aprovechando algunas de las bondades de las plataformas modernas. Por ejemplo, algo impensable en la década de los 90 para Mega Drive, como es el multijugador en línea, aquí se ha implementado para poder disfrutar de una porción del catálogo junto a amigos a través de internet y con chat de voz. Sin obviar, claro está, el cooperativo/competitivo a pantalla partida con dos mandos en la consola.

Hay mucho más en cuanto a opciones y posibilidades. No podía faltar, por ejemplo, la inclusión de algunos trofeos y desafíos para darle esa otra capa a la experiencia de juego; como tampoco el poder incluir filtros para mejorar la calidad de la imagen y tratar de suavizar unos píxeles insalvables en las televisiones modernas. Se ha apostado, incluso, por “estirar” la imagen para adaptarse al formato panorámico en lugar del antiguo (es decir, 16:9 en lugar de 4:3); sin embargo, es preferible usar el tradicional y adornar los espacios sobrantes con algunos de los marcos que hay disponibles.

Una de las opciones más curiosas en este sentido es la posibilidad de eliminar el límite de fotogramas por segundo. Aunque no son frecuentes, es inevitable toparse con algunas ralentizaciones debido a la carga visual y la fidelidad con la que se recrea la experiencia original (si iba mal en Mega Drive, aquí también). Con esta opción, puede solventarse, aunque también tiene el doble filo de poder provocar algún pequeño fallo gráfico en determinados juegos. Funciona bien generalmente, aunque al final su uso es algo más anecdótico que aconsejable.

Por contenido y, sobre todo, por formas, Sega Mega Drive Classics es un título recopilatorio que está más pensado para los que ya llevan varias décadas disfrutando de los mandos o para los que quieren enseñar a los más neófitos cómo eran las cosas en la era de los 16 bits. El mero hecho de que el menú principal sea una habitación repleta de pósteres con una tele de tubo y una consola conectada dice mucho; pero que incluso haya un botón para sacar el cartucho antes de ir a la estantería a por otro juego lo evidencia por completo.

Pura nostalgia dividida en 53 juegos en los que no hemos podido evitar echar en falta algún que otro nombre (que falten Sonic 3 y Sonic & Knuckles, entre otros, es muy doloroso, aunque pueda entenderse por cuestiones de licencias) y algo más allá de las funciones añadidas existentes. Dado el target de este recopilatorio, un poco más de material extra para conocer qué hay detrás de cada obra habría sido la guinda para este cuantioso pastel retro.

Aun así, tiene razones más que de sobra para valer la pena. Si fuiste de los que apostaron por Mega Drive en lugar de por Super Nintendo, este reencuentro puede hacerte soltar alguna lágrima y hacer que corras a prepararte un buen bocadillo para pasar una tarde de juegos.

En cuanto a la lista completa de juegos que alberga Sega Mega Drive Classics, aquí la dejamos:

– Alex Kidd in the Enchanted Castle
– Alien Soldier
– Alien Storm
– Altered Beast
– Beyond Oasis
– Bio-Hazard Battle
– Bonanza Bros.
– Columns
– Columns III: Revenge of Columns
– Comix Zone
– Crack Down
– Decap Attack
– Dr. Robotnik's Mean Bean Machine
– Dynamite Headdy
– ESWAT: City Under Siege
– Fatal Labyrinth
– Flicky
– Gain Ground
– Galaxy Force II
– Golden Axe
– Golden Axe II
– Golden Axe III
– Gunstar Heroes
– Kid Chameleon
– Landstalker
– Light Crusader
– Phantasy Star II
– Phantasy Star III: Generations of Doom
– Phantasy Star IV: The End of the Millenium
– Ristar
– Shadow Dancer
– Shining in the Darkness
– Shining Force
– Shining Force II
– Shinobi III: Return of the Ninja Master
– Sonic the Hedgehog
– Sonic the Hedgehog 2
– Sonic 3D Blast
– Sonic Spinball
– Space Harrier II
– Streets of Rage
– Streets of Rage 2
– Streets of Rage 3
– Super Thunder Blade
– Sword of Vermilion
– The Revenge of Shinobi
– ToeJam & Earl
– ToeJam & Earl in Panic on Funkotron
– Vector Man
– Vector Man 2
– Virtua Fighter 2
– Wonder Boy III: Monster Lair
– Wonder Boy in Monster World

– Jugabilidad: RPG, acción, aventura, plataformas, beat ‘em up… Sega Mega Drive Classics sabe bien dónde escoger para dar con todos los gustos. No importa el tipo de experiencia que busques, siempre y cuando hablemos de los 16 bits, porque aquí la vas a encontrar con algunos de sus mejores exponentes.

– Gráficos: a pesar del hardware de la época, Mega Drive se defendía bastante bien a pesar de contar con ciertas limitaciones frente a la competencia. Esa fidelidad queda plenamente plasmada aquí, como también mejorada a base de filtros (algunos bastante más acertados que otros) y configuraciones que sirven para experimentar bastante hasta dar con algo con lo que jugar cómodo. 

– Sonido: si no escuchas la canción de Green Hill o el primer tema que suena en Streets of Rage y se te ponen los vellos de punta, sentimos decirte que estás muerto por dentro. La música y los efectos de sonido se han dejado tal y como estaban, al igual que el resto de experiencia de juego, y eso significa que hay mucha calidad entre los poquitos canales del viejo chip YM2612.

– Duración: es imposible medir esto. Si quieres completar todos y cada uno de los juegos que se encuentran en este catálogo, ánimo, porque son más de 50. La dificultad de algunos de ellos, sumada a lo que pueden llegar a durar, es algo que garantiza muchísimas horas frente a la pantalla, más aún si quieres conseguir los desafíos o probar partidas con su multijugador online/local. Es un recopilatorio pensado para “picar” de vez en cuando y pasar tardes y tardes.

– Conclusión: Sega Mega Drive Classics es un compendio de joyas de una de las eras más importantes de la industria del videojuego. Medio centenar de juegos, o juegazos, se reúnen aquí para que los disfrutes uno por uno y con las ventajas que brindan las consolas modernas. Fiel por completo a las obras originales, tiene las suficientes mejoras para atraer a públicos menos nostálgicos sin abrumarlo por las carencias de la época. Un delicioso viaje al pasado de la mano de Sonic y compañía.

Juan Antonio Fonseca Serrano

Saltando sobre tortugas en los suburbios de Midgar, con una guadaña cerca del corazón, desde finales de los 80. Juego a lo que puedo, junto letras sobre lo que me apasiona y siempre tengo un ojo en las redes.
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