Análisis de Struggling – Una odisea escatológicamente abominable

Pero dicho en el buen sentido.

Su vida es un sufrimiento constante, pero la muerte no es una opción. Nos toca luchar y seguir adelante con lo que tengamos. Para escapar de un futuro aciago tenemos que explorar caminos nuevos y afrontar problemas que jamás habríamos imaginado. Durante ese camino, nos haremos mucho daño, e incluso habrá personas que nos dañen de forma intencionada. ¿Hablamos de la vida adulta? Por supuesto que no, aunque la realidad es que sí. Porque la vida es como lo que refleja Struggling.

Vaya por delante que este título no es nuevo. Llegó el año pasado tanto a PC como a Nintendo Switch, y en este tiempo, en el que se ha llevado multitud de premios por las ideas y planteamiento que muestra, ha llegado a PS4 y Xbox One. Hemos abierto el análisis con un pensamiento bastante profundo, pero estas ideas están enterradas bajo toneladas de humor, referencias escatológica, aberraciones visuales y el obtuso control de nuestro protagonista bicéfalo. Verdaderamente, el trabajo del estudio Chasing Rats Games en esta ópera prima para su equipo, ha mostrado muchos elementos valiosos en cuanto a originalidad e imaginación.

Que este título se llame Struggling también se debe a un motivo evidente: la dificultad de los controles nos hará pelearnos con el mando una y otra vez. Más adelante profundizaremos en ellos, pero básicamente, la importancia de coordinar los movimientos y adaptarse a cada entorno es fundamental para seguir avanzando en nuestra abominable aventura. Hemos analizado este título en PlayStation 4, y estas son las sensaciones que ha dejado.

Héctor y Aquiles, las dos caras de una misma cabeza

No, no se trata ni de una moneda con cara y cruz, ni de Voldemort, ni de un Cronenberg sacado de Rick y Morty. Bueno, de esto último, quizá un poco sí. Literalmente, nuestro personaje es una aberración biológica, una cabeza siamesa con dos caras, múltiples malformaciones y dos largos brazos. Al principio de la historia se habla de la épica historia que dos héroes deben llevar a cabo, y bueno, los héroes que irrumpen para llevar a cabo dicha gesta son un poco diferentes de lo esperado. Sin embargo, aunque lo único que podemos hacer es arrastrarnos penosamente por el suelo con los brazos para poder desplazarnos, poco a poco iremos ganando destreza y mejorando nuestras cualidades técnicas con una curva de dificultad muy bien implementada y ajustada.

Dos cabezas no siempre piensan mejor que una. Echemos por tierra ese refrán en este título, porque el control independiente de cada una de las manos traerá de cabeza a prácticamente todos los jugadores. Struggling es un gran reto de coordinación para avanzar en un mapa más largo de lo que realmente aparenta. Con una destreza intermedia, que incluye cientos de muertes y algún que otro atasco, este título nos puede durar entre unas 8 y 10 horas. Durante esta travesía, que comienza en el laboratorio del que nos escapamos, nos encontraremos multitud de escenarios llamativos, cientos de rompecabezas (porque hay que estrujarse los sesos a veces, y porque literalmente, los obstáculos nos rompen la crisma) y miles de gritos de dolor, casi siempre de nuestro deforme personaje.

La curva de dificultad está muy bien aplicada en este título gracias a tres aspectos. El primero de ellos, es la aparición de tutoriales para familiarizarnos gradualmente con los controles, así como para descubrir las distintas habilidades que desbloqueamos durante el juego. El segundo de ellos, el diseño de niveles, que está muy bien ejecutado para que la dificultad vaya aumentando muy gradualmente; la recta final, de hecho, es especialmente complicada, y en muchos casos la suerte también tendrá un papel importante, tal y como se espera de unos protagonistas de este tipo.

El tercero de los aspectos, que forma parte del diseño de niveles pero merece mención aparte, es la ubicación de cada uno de los puntos de control. Los checkpoints son una especie de apertura carnosa que activamos introduciéndonos dentro y que nos expulsará con un eructo cada vez que nos maten. Lo destacable de estos puntos, además de su escatológico diseño, es que están ubicados con mucha inteligencia, lo bastante lejos como para frustrarnos en un atasco, pero no lo suficiente como para abandonar el juego o buscar pistas en Internet.

Struggling ascensor

Aberrantes, pero con ciertas habilidades

Todos los calificativos posibles para describir a nuestro personaje se hacen cortos. Sin embargo, no sucede lo mismo son sus habilidades. Pueden parecer escasas, pero combinándose con nuestra destreza, nos ayudarán a superar todos los obstáculos que el juego nos propone:

  • Agarre. Es la habilidad básica de las extremidades de Héctor y Aquiles. No tendríamos ningún tipo de movilidad si no fuera por sus extremidades, por lo que dependemos exclusivamente de ellas y de realizar buenos agarres. Nos permitirán caminar, agarrar cosas, rodar, pulsar botones, accionar palancas, trepar, balancearnos e incluso saltar. Muchas veces se nos enredarán o enrollarán los brazos, pero podemos restablecerlos fácilmente pulsando un botón y así seguir con nuestro camino con total normalidad.
  • Desmembrado. Cuando avancemos un poco en la amarga aventura de Troya desbloquearemos esta habilidad, la cual nos permite separar los brazos de nuestro cuerpo y moverlos sin lastre. Esto nos permitirá acceder a espacios estrechos para accionar interruptores, acceder a puntos de balanceo, o incluso como señuelo para probar las trampas que tengamos cerca. Si el brazo resulta dañado, o lo desechamos, o se aleja mucho de la cabeza, se desvanecerá y nos volverá a crecer la extremidad en nuestro abominable cuerpo.
  • Ralentización. Este es el último poder que conseguiremos, hasta el tercio final del juego no lo obtendremos. Cuando se nos desbloquee, contaremos con la habilidad de hacer que el tiempo corra más despacio durante unos segundos, un poder ideal para poder realizar acciones precisas cuando el entorno nos obliga a darnos prisa. Tendremos dos indicadores para usarlo, uno por brazo (sustituirá el indicador de desmembrado, pero podemos cambiarlos cuando queramos durante la partida), pero tenemos que tener cuidado de escoger el timing adecuado si no queremos fallar, ya que esta habilidad tiene un cooldown de varios segundos hasta que podamos volver a usarlo.

Héctor y Aquiles acumularán magulladuras mientras no mueran

Un diseño no apto para todos los públicos

Existen títulos de violencia extrema, con contenidos o referencias eróticas, con lenguaje inadecuado, con elementos de terror o incluso con incitación a las apuestas. Pero ninguna de estas etiquetas tienen relación con este título, por lo que cuenta con un PEGI 12 por su violencia moderada. Sin embargo, tal y como se puede apreciar en el diseño, a las personas más aprensivas les puede repeler el estilo artístico de Struggling. Es algo normal, teniendo en cuenta el diseño de nuestro protagonista (y el de muchos otros personajes que van apareciendo durante esta odisea), los escenarios repletos de carne, órganos, fluidos y otros elementos que no detallaremos. De hecho, incluso nuestro personaje va acumulando magulladuras si recibimos muchos golpes pero llevamos tiempo esquivando la muerte.

Visualmente, en términos de calidad, los gráficos son sencillos modelos 2D con escenarios y personajes que nos recordarán a juegos Flash del estilo de Happy Wheels. Sin más, los gráficos no destacan en ese sentido, pero hacen su función y están bien implementados con el gameplay y las mecánicas. De hecho, un punto a favor es el zoom in y el zoom out que se aplica en partida, siempre con sentido y ayudándonos a jugar mejor. Es visualmente básico, pero eso no le quita que esté muy bien pulido.

Respecto a la música podemos decir muchas cosas, y buenas. Dentro de que el sonido sea de mejor o peor gusto por el uso de tantos sonidos corporales, la música está repleta de ritmo y se adapta perfectamente a las situaciones en las que nos encontramos. No haremos spoilers, puesto que el juego nos pone en situaciones surrealistas e hilarantes, pero sí podemos decir que la música de Struggling es destacable, rítmica y divertida.

Struggling moto

Rejugabilidad y multijugador cooperativo para los más valientes

Todo videojuego de plataformas que se precie tiene que tener un elemento de recolección que nos motive a completar el juego al 100%. Struggling no iba a ser menos, tratándose de uno de los plataformas más originales de los últimos años, pero si hay alguien a quien no le basten las diez horas de partida, puede probar el reto en multijugador local o conseguir todos los objetos recolectables.

En cuanto al multijugador local, con el que necesitaremos dos mandos en el caso de PlayStation 4, cada persona controlará una de las extremidades, haciendo que el reto de la coordinación sea mucho más desafiante. De hecho, la verdadera experiencia de Héctor y Aquiles pasaría por, como mínimo, probar este modo de juego para descubrir cómo es utilizar un cuerpo controlado por dos personas a la vez. Os podemos adelantar que no es tan fácil compenetrarse con otra persona, sobre todo al principio.

En cuanto a los objetos coleccionables, tendremos una amplia selección de sombreros que podremos utilizar durante la partida. Estarán escondidos en diversos rincones de los escenarios, en pequeños desvíos de la ruta principal. Encontraremos decenas de cubrecabezas distintos, algunos estéticos, otros patéticos, y otros simplemente surrealistas. Además, en el lobby de la partida podremos escoger el sombrero que más nos guste para cada una de las cabezas. Aunque lo más divertido es ponernos los que nos vamos encontrando directamente, cogiéndolos con un brazo y poniéndonoslo encima.

Struggling cementerio

Struggling o la crudeza de la vida

Muchas veces, las comedias más irreverentes son las que sueltan los mensajes más socialmente devastadores. Struggling lo hace, aunque tardaremos mucho en descubrir el mensaje de su dolorosa aventura. No hemos mencionado tampoco las batallas con jefes para mantener todo el factor sorpresa, pero este título está ejecutado de tal manera que, aunque nos partamos de risa durante la aventura, nos deje un fuerte mensaje en la conciencia. Porque en Struggling luchamos por seguir nuestro camino, pero también nos queda tiempo para obrar buenas acciones.

El género de plataformas ofrece muchas posibilidades creativas, y por eso hay tantos títulos destacables en este ámbito. De hecho, compañías como Nintendo poseen grandes símbolos del género, aunque Playstation no se queda atrás y Microsoft está también innovando en este aspecto. Struggling, al fin y al cabo, es una brillante interpretación de los juegos de plataformas, y ha dejado un sello muy original en el género.

Daniel García

Graduado en Periodismo, lleva con consolas entre sus manos desde antes de aprender a leer. Su primer contacto fue con una Game Boy Color y un Pikachu de compañero junto a Mario, Link o Wario. Ahora es un jugador versátil que un día te habla de FIFA o Assassin's, y al otro día sobre Hidetaka Miyazaki, No Man's Sky o del JRPG que le pidas.
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