Análisis de Vesta – Puzles y energía

Desde Lérida nos llega Vesta. Un título indie en donde nos metemos en la piel de una joven con mucho carisma y poco amante de los protocolos. ¿El objetivo? Escapar de un laberinto subterráneo junto a nuestro compañero robot y hacer frente a los números peligros que encierra este escenario: bañeras de ácido, androides amenazantes y plataformas móviles son algunos de ellos. Sólo hay una pega, la energía es una fuente escasa dentro de este juego.

Vesta tendrá que ir maniobrando para que cada célula de energía sea utilizada de forma correcta y poder abrir puertas, activar ascensores o cintas transportadoras. Algo que nos va a obligar a darle al coco y hacernos pensar en cómo utilizar el mismo objeto para activar los distintos elementos que nos pueden llevar hasta la salida usando sólo una célula de energía. También tendremos que trabajar codo con codo con nuestro compañero metálico para aprovechar las habilidades de cada uno en cada escenario. Si lo que buscas es un reto, Vesta te espera.

No todos los videojuegos requieren las mismas habilidades. Hay algunos que exigen tener unos dedos ágiles para realizar difíciles combos, otros que nos hacen sacar nuestra ética para enfrentarnos a difíciles decisiones y en otros casos se nos pide estrujarnos los sesos para resolver puzles y enigmas. En este último punto se posiciona Vesta, la propuesta del estudio catalán Finalboss Games, que nos lleva a un futuro en donde una niña de 6 años, muy avispada, debe escapar del recinto donde se encuentra mientras hace frente a numerosos peligros, aunque esto no le hará prescindir de su buen humor.

Vesta, la protagonista, contará con la habilidad de almacenar la energía que se vaya encontrando. Esto le permitirá coger la célula que hace funcionar a un robot averiado e insertarla en una puerta, por ejemplo. Este es el punto central del juego, saber trabajar con este recurso escaso para poder ir avanzando en los niveles. Al principio todo será tan sencillo como coger la electricidad de un objeto, encapsularla y transportarla hasta el cableado de otro punto del escenario. Más adelante la cosa se nos complicará bastante y no quedará más remedio que pensar.

A medida que avance la trama la dificultad de los puzles aumentará. Por ejemplo, la cantidad de energía que es capaz de transportar Vesta es limitada, algo que nos hará que primero tengamos que soltar lastre y posteriormente regresar sobre nuestros pasos para recoger células empleadas anteriormente. No solo eso, sino que además tendremos que decidir qué elemento es el que menos necesita de esta potencia eléctrica. Por ejemplo, quizás pensemos que la cinta transportadora del principio ya no precisa de este empuje porque es la que más se aleja de la puerta final, sin embargo si la desactivamos podemos encontrarnos con que ya no podemos avanzar.

¿La clave? Memorizar el escenario y entender bien el camino que nos hace llegar hasta el final. Rutas alternativas, apertura de sendas secundarias, todo esto tendrá que ser tenido en cuenta para conquistar nuestro objetivo: atravesar los 36 niveles que componen la historia de Vesta y en los que también nos va a tocar trabajar codo con codo con nuestro compañero robot. Este “amigo” de la protagonista va a suponer una inestimable ayuda y un personaje con el que habrá que combinarse de múltiples maneras.

Cada personaje en Vesta cuenta con sus propias habilidades. Como ya hemos dicho, en el caso de la protagonista es que es capaz de almacenar energía. Por su parte, el robot pone la fuerza bruta al grupo y por ejemplo es capaz de lanzar cohetes que noquean a los androides enemigos para que mientras la joven compañera le roba su célula de energía para poder activar una puerta. También podrá lanzar a su amiga por encima de una piscina de ácido permitiendo que ésta ponga en funcionamiento un puente levadizo para que su compinche de metal pueda pasar por encima. De nuevo, la resolución de puzles juega un papel fundamental en la consecución de los objetivos.

Pero Vesta no es sólo un título de puzles. También nos sumergirá en escenas de acción e incluso hay peleas contra bosses en los distintos escenarios. Eso sí, si bien estamos en un combate, el juego nos obligará a sacar lo mejor de nuestra sesera para poder vencerles. Aunque es muy divertido tener que saber cómo aprovechar el entorno en nuestro favor para de este modo conseguir la victoria frente a nuestro rival.

En cuanto a la historia de Vesta, ésta se cuenta de un modo muy especial. El juego prescinde de cinemáticas entre nivel y nivel y en su lugar nos presenta páginas de cómics que nos van narrando distintos puntos de esta sinopsis. Desde la desidia de la protagonista por cumplir las normas y el protocolo de emergencia, hasta por qué somos la única humana en todo el recinto. Un argumento que sabe jugar muy buen con el humor y con tintes de ciencia ficción que nos recordarán a obras como 2001, Odisea en el Espacio.

Gráficamente Vesta no es un título sobresaliente. Eso sí, Finalboss Games aprovecha el tono amable del juego para mostrarnos personajes caricaturizados y los movimientos de todos ellos no son para nada inverosímiles. No hay que olvidarnos que estamos ante un desarrollo indie, por lo que en este aspecto el juego se desenvuelve muy bien con los gráficos que ha tenido.

Si quieres ayudar a Vesta a escapar de este laberinto futurista, ya puedes hacerlo en las plataformas principales: PlayStation 4, PC, Xbox One y Nintendo Switch acogen a esta joven poco amante de las normas y nos invitan a resolver sus puzles. ¿Estás preparado?

JUGABILIDAD. Los amantes de los puzles quedarán bastante satisfechos con Vesta. Se trata de un juego que nos va a obligar a estar atentos a la pantalla y a ver hasta el último elemento del escenario para saber cómo proceder en él. La curva de aprendizaje es alta y si bien al principio puede parecer que el reto no es muy alto, de repente nos veremos enfrentándonos a una prueba que nos exige demasiado. No obstante el juego se hace ameno e invita a poner en marcha la mente para conseguir pasar de nivel. Este título no plantea desafíos imposibles per se, sino que nos invita a fijarnos bien en todo.

DURACIÓN. 36 niveles te esperan y lo que duren va a depender de tu habilidad. De media, en unas 5 horas todo debe quedar resuelto, aunque como decimos todo va a depender de ti. También existen secretos repartidos por los distintos escenarios y dedicarnos a encontrarlos todos sin duda va a alargar la experiencia dentro de este juego. Lo mejor es que Finalboss Games consigue que no se nos haga demasiado repetitiva la mecánica de juego y todo se pase volando.

GRÁFICOS. Como se ha dicho, estamos ante un desarrollo indie. Finalboss Games no nos ofrece una experiencia realista en ese sentido, sino que aprovechando el carácter amable de esta aventura nos propone una imagen caricaturizada de los personajes  de los escenarios. Una buena forma de enseñarnos como con pocos recursos se puede conseguir mucho.

SONIDO. El punto más débil de Vesta. La banda sonora del juego puede volverse demasiado repetitiva. Los personajes tampoco cuentan con voces, algo que hace que el carisma de la protagonista se rebaje.

CONCLUSIÓN. Vesta es un juego recomendable para los amantes de los puzles que quieran un nuevo reto. Finalboss Games ha demostrado capacidad para sacar adelante un buen juego con sus recursos. Estamos ante una aventura que aunque difícil, nos invita a seguir adelante con ella y a encariñarnos de la protagonista. Antes de lo que puedas pensar ya estarás diciéndote “un nivel más y lo dejo”. El reto es alto pero no imposible. Se echa en falta una traducción al español para comprender mejor la historia.

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