Análisis de Fire Emblem: Three Houses – La mejor entrega de la franquicia

Alíate con una de las casas y descubre una historia verdaderamente intensa.

Sothis Fire Emblem Three Houses Hemos necesitado más de 50 horas para terminar una campaña de Fire Emblem: Three Houses, pero no todas tienen la misma duración. La nueva entrega del RPG táctico se hace más grande en su debut en Nintendo Switch, apoyado en tres elementos fundamentales: narrativa, gestión y estrategia. Fire Emblem: Three Houses se lanza el 26 de julio en Nintendo Switch y ya podemos decir que es un título sobresaliente.

Como toda buena historia, Fire Emblem Three Houses está compuesto por tres partes muy diferenciadas. La primeras horas son prácticamente de aprendizaje y adaptación, donde presenta a los personajes y la ambientación del juego. Aquí ya nos damos cuenta de la personalidad que desborda esta entrega de Intelligent Systems que ha pensado a lo grande para darle una nueva dimensión a la franquicia. Y vaya si lo consigue.

La historia se desarrolla en Fódlan, una tierra dividida en tres casas que conviven en armonía. El personaje protagonista, que se podrá elegir sexo y nombre, llega al monasterio de Garreg Mach, sede de los Caballeros de Seiros, para impartir clases en la Academia de Oficiales. En esta institución, regida por la arzobispa Rhea, se reúnen alumnos de las tres casas, al más puro estilo de Hogwarts, e incluso compiten entre ellas por ver cuál es la mejor. Fire Emblem: Three House construye un gran argumento con tres líderes de alta cuna: Dimitri, noble del Sacro Reino de Faerghus, Eldergard, futura emperatriz del Imperio de Adrestia y Claude, heredero de la Casa Reigan de la Alianza de Leicester.

Poder de decisión

Pero el juego no pasa de puntillas por la trama y alcanza un nivel de profundidad nunca antes visto en Fire Emblem. Gracias a la convivencia en el monasterio, el jugador podrá conocer el carácter de sus estudiantes y trabajar en sus habilidades en función de sus inquietudes. Por primera vez, los personajes pueden alternar entre distintas clases o metas a las que acceden mediante exámenes de aptitud.

Fire Emblem Three Houses

En los siguientes capítulos se produce un salto temporal y nuestras decisiones empiezan a tener más sentido que nunca porque este Fire Emblem tiene hasta 4 finales posibles. Las 3 campañas tienen una duración diferente, algunas son más largas que otras y el juego se presta a la rejugabilidad porque cada una de ellas desvela nuevos detalles para entender la historia. Los giros de guión se suceden y el juego responde a muchas preguntas de la primera parte como quién es esa niña que solo nosotros podemos ver y escuchar. Nuestro personaje fue mercenario en un tiempo anterior, pero realmente no sabemos mucho más. Los personajes tienen una evolución coherente que despierta sentimientos encontrados casi desde el momento en el que elegimos casa.

Todo bajo control

El juego diferencia 2 fases importantes, dos pilares en los que se sostiene la entrega más ambiciosa de Fire Emblem. Durante la semana hay un gran componente de gestión para organizar las actividades en el monasterio. Los lunes se preparan las tutorías de manera individual según los puntos de actividad que tengamos. Estos puntos se determinan por el nivel de docencia que tenga el protagonista. Todo para mejorar las técnicas o habilidades. Se convierte en un ciclo tan repetitivo como imprescindible porque no se deja nada al azar.

Fire Emblem Three Houses

El día libre es el momento ideal para explorar y conocer a los jóvenes en un entorno más distendido lejos de las aulas, hacer seminarios, exámenes o descansar. La mayoría de acciones favorecen el vínculo entre profesora y alumno, además de conseguir bonificaciones de cara al próximo combate. Por ejemplo, los seminarios mejoran habilidades, pero también proporciona 50 puntos de motivación durante todo el mes. Algunas comidas, además, aumentan los atributos de forma temporal como la velocidad, la fuerza o el carisma.

Batallas dinámicas e intensas

Todas las piezas de este puzle encajan, aunque se habría agradecido mayor variedad en las misiones secundarias que a partir de la segunda parte escasean. Algunas se resuelven explorando el escenario y otras peticiones exigen luchar contra ladrones, piratas o bandidos. Al final no hay que olvidar que todo este proceso tiene un fin y que la salsa de Fire Emblem: Three Houses está en el campo de batalla. Un tablero donde elegir las piezas correctas para conseguir la victoria. Los escenarios de la campaña son variados, ya que recorre varias localizaciones del mapa y cuentan con distintas condiciones como matar al comandante, lo que evitaría tener que enfrentarnos a todo el ejército si nos vemos apurados.

Fire Emblem Three Houses

Hay dos modos de juego, novato y clásico, que determinan la dificultad. Y ya te adelantamos que esta entrega penaliza los errores. En el modo clásico, los personajes que perecen en la batalla no vuelven a aparecer, así que esto nos obliga a reclutar otras unidades para la causa. Para evitar estas pérdidas se ha implementado una función llamada Pulso Divino, con la que podemos retroceder movimientos.

El terreno se aprovecha mejor con elementos con los que se puede interactuar como cofres, palancas o casillas que conceden ventajas a la unidad que la ocupe. Por contra, habrá mapas con visibilidad reducida y trampas que causarán daño, consiguiendo enfrentamientos muy dinámicos en vez de un simple intercambio de golpes.

Bestias demoníacas, titanes y otras criaturas

Three Houses tiene una peculiaridad, ya que antes de empezar se puede diseñar por completo al equipo titular: inventario, clases, técnicas, tácticas e incluso se puede acceder a la forja y otros comercios para dar los últimos retoques. A pesar de esta versatilidad, es importante compensar la formación con arqueros, magos o curanderos.

También hay que echar un ojo a la durabilidad de las armas para que no se rompan en medio de una situación delicada. Las técnicas ahora consumen puntos del arma equipada, por tanto tenemos que pensar cada decisión que tomemos. Disponemos de armas especiales conocidas como reliquias, pero sólo las unidades con emblema podrán aprovechar los beneficios de la misma.

Fire Emblem Three Houses

Por último, hay que destacar dos nuevos elementos llamados lugartenientes y batallones. El primero es una buena forma para subir de nivel a unidades sin exponerlas a una muerte segura. Acompañan a otro personaje y actúan de manera independiente, así que comparten experiencia. Pueden intervenir a su libre albedrío con ataques, hechizos o curas. En cambio, los batallones son un grupo de unidades que responden a las tácticas, un ataque en área con diferentes formaciones. La ventaja de este ataque es que no admite reacción del enemigo.

El ritmo es frenético y las batallas, como las cinemáticas, son muy intensas. Sobre todo cuando nos encontramos de frente con las bestias demoníacas o titanes, criaturas fantásticas a las que hay que romper la resistencia (incluso varias veces) para derrotarlas. Estos jefes obligan a ser más cauteloso con los movimientos, al igual que personajes de la historia como el Emperador de Fuego o el Caballero Sanguinario que ocultan su verdadera identidad. Todos ellos tienen un diseño exquisito estilo anime con animaciones 3D muy realistas.

Fire Emblem Three Houses

La entrega más intensa de Fire Emblem

Podríamos decir sin equivocarnos que Fire Emblem: Three House destaca por su duración que puede superar las 200 horas sin entretenerse. Apuesta, además, por la rejugabilidad permitiendo conocer detalles de la historia a través de 3 campañas diferentes. Pero no es lo único en lo que despunta esta nueva entrega, porque suma refuerzos en todos sus flancos. Los esfuerzos de Intelligent Systems han permitido todo un sistema de engranajes bien equilibrado con novedades que suman valor a la experiencia. Las posibilidades son casi infinitas y consiguen mayor versatilidad en el combate por turnos.

Esto no implica más facilidades, ya que el modo clásico plantea un desafío que obliga a estar atento a cada detalle. El error se castiga duramente, lo que obliga a tomarse muy en serio la gestión del equipo durante las semanas previas a la batalla. Es recomendable hacer reyertas opcionales para conseguir experiencia porque la línea entre la victoria y la derrota es muy fina.

La historia es fascinante y va creciendo en intensidad, al mismo compás que las batallas de campaña, sobre todo al llegar a la segunda parte. Sigue una evolución muy coherente y mantiene el interés del jugador con cada conversación. Perfectamente traducidas al castellano, por cierto. La excepcional banda sonora y cinemáticas con estilo anime terminan de redondear este juego que se va a convertir en un imprescindible de Nintendo Switch. Y si no, al tiempo.

Raquel Morales

Periodista. No puedo dejar NADA sin explorar. Me adiestré con Lara Croft en el templo de Karnak mientras buscaba el cubo horádrico entre vacas. Camino de Grand Line.

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