Análisis de Halo: Reach – El tiempo no pasa para la mejor Bungie

Halo: The Master Chief Collection se completa con uno de los mejores FPS de la última década.

Halo: Reach

No es poco el tiempo que separa al 14 de septiembre de 2010 de la recta final del año 2019 al que estamos a punto de decir adiós. Los videojuegos, al igual que las personas o los objetos, tienden a envejecer y difícilmente se libran del paso del tiempo. Sin embargo, en algunas ocasiones aparecen unos pocos elegidos capaces de anteponerse a los efectos del único enemigo al que todavía no hemos logrado hacer frente. Halo: Reach es uno de ellos; un FPS rebosante de calidad que hoy continúa siendo tan bueno como lo era hace casi una década. Imponente ante el paso de los años y la aparición de centenares de títulos que han llegado para llevarse el gato al agua dentro de un género en el que la competencia es feroz. La mejor Bungie nunca se fue, y ahora podemos volver a disfrutar de ella.

Halo: Reach

Remember Reach

Todas las guerras tienen un comienzo y antes de la lucha entre los seres humanos y el Pacto, los humanos ya luchaban entre ellos. los hechos acontecidos en Halo: Reach tienen lugar justo antes del inicio de Halo: Combat Evolved y, por tanto, si sois nuevos en la saga es recomendable empezar por aquí. De hecho, la propia colección del Jefe Maestro los lista en ese mismo orden. Asimismo, también es muy interesante jugar a los títulos en el orden en el que fueron lanzados y disfrutar así de la evolución que la saga ha experimentado con Bungie a los mandos.

Aunque resulta complicado elaborar una lista con los mejores capítulos de la serie, si algo hay seguro es que Halo: Reach es uno de los mejores. Porque Bungie sabía lo que se hacía y su campaña es, de largo, la más emotiva y una de las más intensas del buque insignia de Microsoft. Y es que resulta sorprendente cómo Halo: Reach es capaz de ofrecer esos momentos épicos que muchos usuarios aseguran no haber encontrado en las entregas más recientes de la saga. Un Halo clásico, pero refinado en todos y cada uno de sus aspectos jugables. Empezando —cómo no— por la inteligencia artificial.

Diez años después no existe un solo FPS capaz de mirar de tú a tú a Halo: Reach en lo que a inteligencia artificial se refiere. Los Grunt huyendo asustados cuando la situación se les vuelve demasiado cuesta arriba, el Élite de turno cubriéndose tras una cornisa en cuanto ve cómo sus escudos quedan mermados o esos enemigos que se las arreglan para abordar y robar nuestro vehículo… Cada partida es diferente y las tropas enemigas se comportan prácticamente igual que un jugador a la hora de valorar la situación y desenvolverse en combate. En pleno 2019, Halo: Reach se siente absolutamente vanguardista en un aspecto tan importante como es la inteligencia artificial. Porque para Bungie, subir la dificultad no era multiplicar unos valores de vida; era diseñar enemigos más inteligentes.

Halo: Reach

Mejor en compañía

Como no podía ser de otra forma, Halo: Reach cuenta con contenido multijugador para aburrir. En primer lugar, tenemos la posibilidad de disfrutar de la campaña en compañía de un amigo, algo que mejora sustancialmente la experiencia, especialmente si optamos por la dificultad legendaria. En cuanto a modos multijugador, la personalización roza el extremo y queda perfectamente integrada en las listas de juego disponibles en Halo: The Master Chief Collection.

La selección de mapas, algunos extraídos de niveles de la propia campaña y disponibles tanto para partidas sociales como competitivas, es más que suficiente y da mucho de sí gracias a la variedad —y calidad— de modos a los que tenemos acceso. Un multijugador directo, relativamente accesible y en el que no hay tiempo para verlas venir; apareces, buscas un enemigo y tratas de acabar con él. Además, no conviene olvidar que todavía hay trabajo por hacer y próximamente llegarán añadidos como el Teatro y el modo Forge.

Halo: The Master Chief Collection

Una colección maestra

La inclusión gratuita de Halo: Reach al catálogo del que presume Halo: The Master Chief Collection hace que el círculo se cierre; toda una saga reunida en un mismo recopilatorio rebosante de calidad y contenido. Un recopilatorio que no debutó exento de problemas y al que 343 Industries ha sabido ir dando forma gracias al incansable trabajo llevado a cabo en aras de rendir tributo al Jefe Maestro; a la gran insignia de Microsoft en la industria del videojuego.

Ciertamente, es una auténtica gozada ejecutar la colección y listar en pantalla las siete campañas —aunque Halo 5: Guardians aparece por separado—, así como todas las listas de juego multijugador, perfectamente personalizables y permitiéndonos filtrar los modos y los títulos a los que deseamos jugar. Desde el clásico «Todos contra Todos» hasta modalidades más estratégicas y multitudinarias. Además, os recordamos que Xbox Game Pass permite disfrutar de la franquicia al completo en Xbox One. A continuación, todas las entregas ordenadas cronológicamente:

  • Halo: Reach
  • Halo: Combalt Evolved Anniversary
  • Halo 2 Aniversary
  • Halo 3
  • Halo 3: ODST
  • Halo 4
  • Halo 5: Guardians

Halo: Reach

Cuando el tiempo se detiene

En plena recta final de 2019, Halo: Reach demuestra por qué se convirtió en un auténtico mito del género. Hay elegidos capaces de sobrevivir el paso del tiempo y aquí tenemos un claro ejemplo de ello. Y es que, una década después de su lanzamiento, la última gran obra de Bungie a los mandos de la franquicia se mantiene fresca y da una lección de cómo debe ser un buen FPS. Con una inteligencia artificial que se eleva por encima de prácticamente cualquier rival que se precie, un ritmo capaz de mantener al jugador atrapado desde la escena introductoria hasta los créditos y una cantidad de contenido a la altura de los mejores de la saga, Halo: Reach vuelve a demostrar por qué en su día recibió críticas que le situaron en la excelencia. Los Spartan nunca mueren; solo desaparecen en combate. Diez años después, éste está más vivo que nunca.

Roberto Pineda

Sci-Fi & Horror. Escribo cosas donde me dejan. Cosecho almas en Lordran, aunque vivo en Greenvale. Mi gato se llama Sif. Antes marcaba goles; ahora me enfado por los que otros fallan. Verdiblanco.
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