Análisis de Paper Mario: The Origami King – El rey del papel

Sorprendente, divertido y poco convencional.

Intelligent Systems hace honor a su nombre y ha creado un ingenioso mundo para Mario que se disfruta de principio a fin. Paper Mario: The Origami King aprovecha todos los recursos de la franquicia y da nuevas motivaciones al jugador para seguir las aventuras en estos escenarios recortables. Pero el juego es más complejo de lo que pueda parecer a priori y por eso tenemos la necesidad de contarte nuestras sensaciones después de jugar el título al completo. Paper Mario: The Origami King se estrena el 17 de julio en Nintendo Switch y estamos seguros que los fans de la saga lo disfrutarán mucho.

A diferencia de otras entregas, este Paper Mario es más dinámico que nunca. Explota las mecánicas de otros juegos, pero en su justa medida. Es decir, que el resultado final está muy equilibrado y no hay lugar para el aburrimiento. Como historia, Paper Mario: The Origami King se desarrolla en un mundo de papel en el que se celebra la Feria del Origami. Mario y Luigi han sido invitados por el Rey Olly, que muy pronto se revela como el antagonista del juego. Olly ha convertido a la princesa Peach y su castillo en una figura de Origami, ese arte tradicional de origen japonés para formar figuras a partir de dobleces. Así que este aspecto se utiliza de forma muy inteligente en el gameplay.

Mario y un Boo de papel maché
Mario se esconde de un Boo de papel maché.

Miles de detalles por descubrir

Para empezar los enemigos son secuaces plegados y harán lo imposible para obstaculizar a Mario. Básicamente son enemigos clásicos de Super Mario convertidos en figuras de Origami. Mario tiene que seguir las serpentinas de colores para llegar al castillo de Peach y para ello tendrá que recorrer una serie de mundos muy diferentes entre ellos como un desierto, un parque temático ambientado en el Japón feudal o un océano gigante con islas. Lo más llamativo del juego son estos escenarios abiertos que invitan a perderse en cualquier rincón porque la exploración es uno de sus pilares más importantes.

En todos los mundos hay una serie de acciones que realizar como rescatar a los Toads que están escondidos, golpear todos los bloques, encontrar todos los tesoros en miniatura o reparar agujeros, por puro entretenimiento. Esto último se hace con el confeti que Mario va acumulando, un recurso consumible que se puede recoger utilizando el martillo.

Sparaiso
Vista general de Sparaiso, uno de los escenarios que visitamos.

En esta ocasión aprovecha el Origami para dar nuevas perspectivas al juego, pero todo se hace mientras progresamos en la historia. Igualmente los coleccionables no están desbloqueados desde el principio, dando la posibilidad de regresar a mundos anteriores para completarlos. Cada mundo sorprende continuamente con nuevas mecánicas, objetos o puzles que requieren memoria y lógica, un dinamismo que han cuidado al detalle. Aunque una de las principales novedades son los círculos mágicos que permiten utilizar un poder especial. Por defecto Mario puede estirar sus brazos plegados cuando activa estos círculos con intención de llegar a lugares inalcanzables, destapar un lugar secreto o activar otros interruptores. Entonces entra en juego el control por movimiento, que será muy útil en los combates.

Olivia, la compañera más carismática

Cabe destacar que Mario estará continuamente acompañado de Olivia, la hermana del Rey Olly a la que es imposible no cogerle cariño. Ya en Paper Mario Sticker Star, el fontanero tenía un acompañante, pero en aquella ocasión la mecánica principal eran las pegatinas. Esto también está en esta entrega en ocasiones muy concretas como desbloquear tuberías que sirven para viajar de un mundo a otro. Como te adelantamos en nuestras primeras impresiones, Villa Toad es el centro neurálgico de las horas iniciales. Será el lugar donde consigamos nuevas armas, objetos para utilizar tanto en combate como fuera de él. Son accesorios, objetos especiales que mejoran la vida, la defensa o artefactos que nos ayudan a encontrar Toads, bloques, etc. Pero también es donde está situado el museo con todos los coleccionables, un lugar de paso para admirar todos estos objetos y otros detalles como artes conceptuales originales del juego.

Combate contra el papelemental de hielo
Los Papelementales son criaturas de origami que plantean combates con condiciones muy distintas.

El juego nos llevará de vuelta aquí para continuar la historia, lo que da una mayor sensación de que todos los mundos están conectados y no sólo por las serpentinas. Retomando el papel de Olivia, este personaje de origami tiene un papel importante en el gameplay, más allá de las pistas. Mario se enfrentará a una serie de criaturas mitológicas conocidas como los papelementales que como su propio nombre indica representan los elementos. Son los primeros jefes que nos encontramos en combates que cambian a los secuaces.

El juego como los combates: dinámico e impredecible

El estudio desarrollador ha introducido puzles en los combates de tal forma que antes de atacar, hay que alinear a los enemigos para que sea mucho más eficaz. Para resolver el puzle hay que girar las casillas o mover las columnas en movimientos limitados, normalmente 2 o 3, a contrarreloj. A continuación, Mario ya está en disposición de atacar con su salto o su martillo. Las dos mecánicas más explotadas del fontanero, también en Paper Mario. Incluso en Villa Toad hay un laboratorio para practicar estas técnicas así como otros lugares donde recuperar vida, dando más vida a los escenarios. Porque un timing excelente provocará más daño a los oponentes. Sin embargo, la cosa cambia radicalmente contra los papelementales y otros jefes porque las posiciones se invierten y Mario tiene que llegar al centro del círculo para atacar. No sólo son combates más largos, sino que son realmente impredecibles.

Combate contra un jefe
El tablero se llena de objetos para derrotar a los jefes de nivel.

Es importante detenerse en este punto porque cada boss tiene unas características muy distintas que evitan pasar de puntillas por estos combates. El juego siempre tiene un as en la manga para sorprendernos con ataques más locos que inicialmente somos incapaces de predecir. Por esa razón, el tablero se llena de objetos valiosos además de un sobre con pistas para enfrentarnos a él. Para conseguir estos elementos, el jugador tiene que mover las casillas para trazar un camino mediante flechas disponibles en el tablero. Cuando desbloqueemos más poderes, será Olivia la que nos ayude en combate contra los verdaderos jefes de nivel y eligiendo el poder más efectivo para cada caso. Estos tienen un diseño muy divertido ya que dan vida y habilidades a ciertos objetos inanimados.

Disfrutable de principio a fin

Esporádicamente, Mario tendrá aliados que ayudarán en combate con sus propias habilidades, así como los Toads rescatados podrán saltar al tablero por un módico precio antes de cada turno. Las posibilidades de combate son realmente abrumadoras porque no hay una única solución posible en los puzles. Esta entrega desafía la lógica para que el jugador busque la manera de ganar esos combates que son realmente memorables y de lo mejorcito que hemos visto últimamente. Tienen una duración perfecta y son un escollo en la trama. Según avanzamos descubrimos que todo lo anterior sólo es la punta del iceberg del juego, ya que aparecen minijuegos, tesoros escondidos en el fondo del mar y alguna escape room con ninjas, entre todos los escenarios.

Cada mundo propone unas dinámicas diferentes para explorarlo e incluso vehículos como una barca, un coche en forma de bota o un barco para explorar el Océano Eterno. Este escenario es realmente sorprendente porque vamos en un barco motorizado totalmente a ciegas para descubrir islas de forma aleatoria. Algunas pistas nos llevarán a recoger tesoros del fondo del mar con el control por movimiento, así que lo que a priori es un escenario vacío se convierte en una aventura emocionante para los amantes de la exploración. Y no será la única sorpresa. Esto sólo es un ejemplo de los secretos que guarda Paper Mario: The Origami King porque es la entrega más grande y ambiciosa. Incluso en el último nivel, parece desmontar todo lo jugado para convertirlo en un juego de plataformas más convencional con sorpresas que nos gustaría que vieras por ti mismo.

Búsqueda del tesoro
Se pueden rescatar tesoros del fondo del mar con los brazos plegables.

Paper Mario gana en personalidad

En definitiva, Paper Mario: The Origami King no es un juego predecible ni conservador. Reúne muchos elementos de las anteriores entregas, pero todo en su justa medida para que no se vuelva repetitivo. Intelligent Systems ha demostrado que la saga puede crecer todavía más y ha hecho un juego redondo, muy ingenioso y con un diseño de niveles exquisito. Es perfecto para perderse y te aseguramos que pasarás horas pegado a la consola descubriendo todos sus secretos. El estudio ha incluido novedades que le sientan como un guante como los círculos mágicos y los puzles. Estos últimos le dan mucha identidad a los combates, especialmente contra los jefes finales, más desafiantes que nunca.

Un juego lleno de matices sustentado por un gameplay muy equilibrado. Ha creado mundos que parecen estar conectados continuamente e invitan a la rejugabilidad por ese componente de colección tan amplio. Paper Mario: The Origami King tiene más de 30 horas de contenido donde exprime la bidimensionalidad del papel y termina sorprendiendo en cada mundo. Hay muy buen trabajo de localización con el humor característico de la franquicia, la guinda perfecta del pastel.

Raquel Morales

Periodista. No puedo dejar NADA sin explorar. Me adiestré con Lara Croft en el templo de Karnak mientras buscaba el cubo horádrico entre vacas. Camino de Grand Line.

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