Análisis World War Z para PS4: El apocalipsis zombi ha pasado de moda

Querer aprovechar esta temática ya no tiene ningún sentido y menos si no se hace correctamente

World War

El próximo lanzamiento de Days Gone hace pensar a muchos en por qué una compañía tan grande como Sony ha apostado, de nuevo, por explotar la temática de los zombis cuando hace bastante que ya no tiene ningún tirón comercial. Es un hecho que los muertos vivientes ya no levantan tanta pasión como hace diez años (momento aproximadamente en el que se despertó, y nunca mejor dicho, esta fiebre), pero algunas desarrolladoras siguen empeñadas en intentar extraer las últimas gotas de un elixir que ya no rejuvenece, sino que, como ocurre con el café, suelen dejar un sabor bastante amargo en la boca. World War Z es el claro ejemplo de varias cosas mal hechas: la primera es elegir la temática en el contexto actual; la segunda, adaptar una novela que ya tuvo una adaptación al cine hace bastantes años; y tercera, querer hacer un batiburrillo de juegos para intentar obtener un resultado aceptable.

World War Z

Cuando se hace todo esto, las cosas suelen salir muy mal y no es la primera vez que me encuentro un juego que intenta beber del éxito de otras licencias y le sale mal. World War Z no hace todo mal, obviamente. Saber Interactive y Focus Entertainment se han esforzado y hay aspectos de este título que sí consiguen destacar, pero que no salvan el resto de malas decisiones que lo convierten en un juego que va a pasar sin pena ni gloria por la industria del videojuego.

Ambientación de cine

World War Z está basado en la novela de Max Brooks, aunque tenga más bien poco que ver la forma narrativa con la que se plantean ambas obras. Mientras que la novela hace un recorrido por cómo se propaga un extraño virus que está infectando a toda la población, temática política incluida, el título de Saber Interactive es un título de superviviencia que se cepilla el trasfondo de la novela de Brooks para ofrecerle al jugador un entorno de apocalipsis extremo en el que es matar o ser comido. De haberse adaptado fielmente la obra de este autor, quizá el juego hubiese tenido algo más de trayectoria y, aunque con temática de muertos vivientes, habría tenido otras lecturas y aparatados que disfrutar. Pero esto no es necesariamente un punto negativo a destacar, ya que para potenciar la jugabilidad hacia el shooter, se ha optado por ir más hacia lo que ofrece Left 4 Dead.

World War Z

Que esta desarrolladora se haya inspirado tanto en el juego de Valve es uno de sus principales defectos, ya que todos los jugadores que hayan probado algunos de los títulos de Left 4 Dead les pacerá que están jugando a una precuela o una versión sin terminar. A pesar de todo, World War Z mete de lleno a los jugadores en una ambientación que consigue lo que busca: agobiar y hacer que queramos sobrevivir por encima de todo. Los pelos de detrás del cuello se te erizan cuando escuchas a lo lejos a las hordas de zombis que luego se terminan amontonando delante de una valla para luego conseguir sobrepasarla. En un título de estas características, conseguir meterte en la burbuja del apocalipsis ya es un proceso complicado, por lo que si lo consigues, ya tienes bastante ganado.

La campaña de World War Z está dividida en varios capítulos ubicados en distintas capitales del mundo (Nueva York, Tokio, Moscú y Jerusalén) y en cada uno habrá diferentes misiones a completar de manera cooperativa. No hay una narrativa conjunta, aunque las misiones son variadas y están bien contextualizadas dependiendo de la ciudad en la que estemos batallando contra los muertos vivientes.

Shooter con RPG

La jugabilidad de World War Z se basa, simplemente, en completar misiones mientras se sobrevive a miles y miles de zombis que quieren comerte vivo. No es nada original y, como he indicado algo más arriba, recuerda enormemente a Left 4 Dead, aunque con un ritmo menos frenético y menor sensación de peligro. La aventura se puede jugar en solitario (con ayuda de la IA), pero como es lógico, se recomienda siempre acompañantes y es que la experiencia cambia completamente de esta manera. La base jugable se desarrolla sobre el género del shooter en tercera persona y el jugador tiene que hacer uso de una serie de armas que irá encontrando por el escenario para afrontar los retos que tiene por delante. Hasta ahí bien, ya hay aspectos de este apartado que hay que concretar.

World War Z

El gunplay no es de las mejores virtudes de World War Z. Sí es cierto que el título ofrece un catálogo de armas bastante variado (si tenemos en cuenta su escala), pero viniendo de títulos recientes como The Division 2 (cuyo análisis hemos publicado en Alfabetajuega), la propia mecánica de disparos deja bastante que desear. Lanzar granadas es también un aspecto que queda relegado a un segundo plano, cuando son realmente necesarias, y el ataque cuerpo a cuerpo es digamos, una coreografía mal ejecutada. World War Z es divertido de jugar, pero con la especialización a la que se ha llegado en el género shooter, dar tantos pasos atrás se nota bastante y repercute en la experiencia jugable.

World War Z

Además, se ha añadido un aspecto del género RPG que es el progreso de clases. Tanto para la campaña como para el multijugador, se puede seleccionar una clase de personaje que tendrá asociadas unas armas y unas habilidades para usar. Estas se pueden subir de nivel a base de experiencia y luego desbloquear mejoras para, por ejemplo, poder hacer más daño con las granadas o curar más con los botiquines. El sistema, aunque simple, está bastante mal presentado y excesivamente engorroso debido a las demasiadas clases que hay. Para un shooter de estas características, cuanto más sencillo todo, mejor.

Multijugador con un elemento diferenciador

Si no queréis abordar la campaña cooperativa, siempre podéis ir directamente al apartado online que trae World War Z. Aquí es donde más puede destacar el título de Saber Interactive, y no porque ofrezca algo completamente innovador, sino porque ha sabido usar una característica inherente a la obra original y aplicarla para ofrecer distinción. World War Z ofrece una variedad bastante amplia de modos multijugador, entre los que se encuentran algunos de los más clásicos, pero a todos se les ha añadido el elemento Z. Este elemento es el de introducir las hordas de zombis en las partidas a modo de revulsivo y así hacer que no todo dependa de la habilidad de los jugadores.

World War Z

Cada poco tiempo, una oleada de muertos vivientes aborda a los jugadores, los cuales no solo tienen que sobrevivir al equipo contrario o cumplir unos objetivos, sino que también tienen que defenderse de los enemigos que aparecen en el campo dispuestos a desequilibrar la partida. Veo este elemento muy interesante, ya que no se puede controlar, no es un arma que pueda usarse en contra del equipo contrario y es algo que solamente quiere agitar un poco el avispero para que nadie se confíe.

Conclusiones

World War Z es un título que está completamente fuera de contexto por temática y su propuesta es demasiado parecida a Left 4 Dead, aunque sin ser una calca. Es un juego al que le falta ambición a pesar de hacer bastantes cosas bien. La oferta de juegos es tan grande hoy día que no se puede salir a pelar con cualquier cosa y si no quieres caer en el olvido de manera rápida, es mejor esforzarse y desarrollar un título que, como poco, sea notable en todos sus aspectos.

Juan Pedro Prat

Periodista. Siempre llevo a mano un Poké Ball por lo que pueda pasar. Combino mi pasión por escribir con la de diseñar, aunque no se me da muy bien. Intento siempre aprender de todos los que me rodean.

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