Titanes a medio gas

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Koei Tecmo lanza, para consolas de nueva generación, PlayStation Vita y PC, el videojuego que todos los seguidores de Ataque a los Titanes estaban esperando. A.O.T. Wings of Freedom ofrece una fiel adaptación de la historia y los personajes que con tanto esmero construyó Hajime Isayama en una aventura llena de acción y frenéticos combates.

Los fans de Ataque a los Titanes están de enhorabuena. Koei Tecmo acaba de lanzar la esperada adaptación a videojuego del mítico manga creado por Hajime Isayama, que ya cuenta con 20 tomos en su haber. Como seguro sabrás, se trata de una obra que alcanzó su máxima popularidad con la serie de animación emitida en el año 2013, que respetaba fielmente la fuente original y ofrecía un diseño y animación que enamoraron a espectadores de todo el mundo.

Aunque hace unos años tuvimos la ocasión de probar un intento fallido de adaptación para Nintendo 3DS, lo cierto es que los seguidores de la franquicia tenían puesta toda su confianza en el título recién estrenado, A.O.T. Wings of Freedom. Lanzándolo en consolas de nueva generación, PlayStation 4 y Xbox One, además de en PlayStation Vita y PC, Omega Force evidenciaba haber desarrollado un juego de mayor calado que su predecesor, tanto en lo visual como en lo referente a la jugabilidad. Tomando como referencia la versión de PlayStation 4 evaluaremos si, efectivamente, se han cumplido las expectativas.

La trama argumental de A.O.T. Wings of Freedom se centra en los acontecimientos mostrados en la primera temporada del anime, periodo en el que se exploraba el impacto que supone vivir bajo la amenaza de unos gigantescos seres que, de pronto, logran abrir una brecha en la primera de los murallas que protegen la ciudad, llamadas María, Rose y Sina. Ese suceso provocará la más cruenta de las batallas entre los Titanes y aquellos hombres y mujeres (Eren Jaeger, Mikasa Ackerman, Armin Arlert o Levi) entrenados para acabar con ellos y poner fin su hambre de carne humana, como.

Como habrás podido imaginar si eres seguidor de la obra, las batallas constituyen el elemento central del título, también de su apartado principal, Attack Mode, que nos ofrecerá la oportunidad de vivir la historia antes introducida. Este modo, que consta de veinte fases obligatorias además de otras tantas accesorias o incluso secretas, no se limita a lo que habitualmente nos ofrece el subgénero hack & slash. Afortunadamente, los desarrolladores han confeccionado una propuesta con una mayor personalidad en lo que a la libertad de movimiento y opciones de combate se refiere.

Sin embargo, la forma de lucha es bastante sencilla. Cuando localicemos a nuestra víctima titánica deberemos marcarla, accediendo al modo combate, con el objetivo de centrar la acción en el ataque y olvidar lo que tengamos alrededor. Acto seguido, mediante la herramienta de movimiento Omni Directional Mobility Gear (a la que nos referiremos como OMD por motivos prácticos) trenzaremos unos cables alrededor del enemigo con la intención de sujetarlo, tras lo cual podremos impulsarnos hacia él para golpearle e infringirle el mayor daño posible.

El OMD nos servirá, además, para movernos de forma rápida por el escenario, por el que podremos desplazarnos a toda velocidad mientras nuestra barra de energía nos lo permita. Se trata, sin duda, una la mejor opción para observar las posibilidades de los amplios escenarios y localizar a los múltiples objetivos que presente. Unos enemigos a los que nos enfrentaremos de forma diferenciada dependiendo de algunos factores. Por ejemplo, en función del tamaño y la resistencia del Titán, fundamental para decidir la mejor forma de abordarlo.

Si estamos ante una criatura de enormes proporciones, lo más recomendable será debilitar otras partes de su cuerpo, como las extremidades, con el fin de mermar sus capacidades antes de iniciar el ataque final a la nuca, su punto débil. Para ello deberemos hacer uso de nuestras armas, que tendremos que restaurar, reabastecer e incluso mejorar para solventar el desgaste, teniendo que acudir a las unidades de logística desperdigadas por el mapa. Evidentemente, el modo de ataque también dependerá del personaje que estemos manejando en ese momento, pues cada uno de los protagonistas gozará de unas habilidades distintas y, en algunos casos, notablemente diferenciadas.

En cualquier caso, si la destreza del protagonista de turno no fuera suficiente para derrotar a un Titán (en el que podrá convertiste el personaje de Eren), algunos escenarios nos permitirán reclutar a unidades de apoyo, que podrán formar escuadrones de hasta cinco miembros para combatir a nuestro lado. Lo mejor de todo es que el sistema nos permitirá darles sencillas órdenes con las que definir sus acciones, como centrarse en un rival concreto. Y si aún así necesitamos un último empujón, el modo Furia, que proporcionará daño extra cuando el medidor correspondiente se haya llenado, será nuestro mejor aliado para acabar con los temibles Titanes.

No obstante, y como te habíamos adelantado al inicio de este apartado, esta clase de misiones no serán el único entretenimiento que nos brinde A.O.T. Wings of Freedom. Aún como parte del Attack Mode, podremos realizar algunas labores secundarias, de rescate o eliminación, con las que extender la duración del juego y, al mismo tiempo, otorgar mayor experiencia a nuestros personajes, que aprenderán nuevas acciones y ataques conforme vayamos avanzando en la aventura.

No podemos olvidarnos tampoco de su otro gran modo de juego, Expedición. Este modalidad cooperativa, ajena a la aventura principal, nos ofrece disfrutar de misiones de reconocimiento junto a otros personajes, cuatro en total. El usuario, que podrá elegir a su protagonista en el comienzo de cada fase, tendrá además la opción de vivir el modo de manera online con otros jugadores o, por el contrario, con la única compañía de NPCs. En cualquier caso, se trata de una opción necesaria que muchos jugadores siempre exigen en este tipo de propuestas.

En lo referente al apartado sonoro, cabe destacar el uso de una banda sonora ajena a la de la serie de animación, lo que supondrá una tremenda decepción para los seguidores de la franquicia. Sin embargo, el doblaje en japonés sí es el mismo que pudimos escuchar en el anime. Lamentablemente, los subtítulos del juego solo se presentan en inglés, renunciando a la correspondiente traducción al castellano que tantos usuarios precisarán para poder seguir la historia adecuadamente. Más cuando, en algunas fases de la historia, los textos y cuadros de diálogo se muestran de forma intrusiva en la pantalla.

Francamente, resulta totalmente inapropiado que un título de estas características se distribuya en España y Latinoamérica no sin la correspondiente pista de audio, sino tan siquiera con los subtítulos de rigor. Gráficamente, el resultado es fiel al aspecto visual del anime, aunque un juego desarrollado para consolas de nueva generación podría haber gozado de un apartado gráfico superior. Y es que, aunque el videojuego parece funcionar a una tasa de frames más que fluida, en algunos momentos de acción desenfrenada padece de llamativas bajadas de frames, a las que se suma un popping más que visible que, desde luego, enturbian el resultado final. Para redondear el conjunto, la duración del modo principal, de apenas cinco horas, se antoja del todo insuficiente.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: Las opciones, tanto en lo referente a la exploración como a las batallas, son suficientemente extensas teniendo en cuenta la duración de la aventura. Sin embargo, las mecánicas pueden acabar resultando algo repetitivas conforme el usuario vaya avanzando en la trama.

GRÁFICOS: El título recuerda en gran medida al anime del mismo nombre, que al fin y al cabo era el propósito de los desarrolladores. Sin embargo, y dejando a un lado el diseño artístico, el resultado podría haber sido más satisfactorio, sobre todo en lo relativo al popping y a las bajadas de frames, constantes durante el juego.

SONIDO: Aunque el doblaje japonés se ha mantenido respecto a la serie de animación, se echa en falta la popular banda sonora de la ficción televisiva, que no encontramos en esta adaptación al videojuego. Por su parte, los efectos de sonido han sido introducidos de forma acertada, enriqueciendo la acción. La ausencia de subtítulos al castellano es sencillamente incomprensible en un título de estas dimensaiones.

DURACIÓN: A pesar de ofrecer el modo cooperativo, offline u online, la aventura principal resulta tremendamente breve. Aproximadamente cinco horas no son suficientes para experimentar todo lo que podría haber brindado el título, del que solo puede extenderse su duración llevando a cabo todas y cada una de las labores secundarias.

HISTORIA: La trama se basa en la primera temporada del anime, que explora el arranque de esta gran aventura en la que los protagonistas deberán hacer frente a los temibles Titanes. Sin embargo, el objetivo final del juego no es otro que las batallas a las que el usuario deberá hacer frente, pese a estar enmarcadas en una fase concreta de la ficción.

CONCLUSIÓN: A.O.T. Wings of Freedom ofrece los suficientes alicientes para atraer a los enamorados de la franquicia Ataque a los Titanes, que verán representado el primer pasaje de la aventura en una propuesta llena de acción y vertiginosas batallas. No obstante, el usuario ocasional quizás se sienta decepcionado al comprobar que una propuesta tan prometedora puede haber resultado curiosamente repetitiva incluso con una duración tan reducida, de apenas unas horas. En cualquier caso, se trata de una producción interesante para todos los interesados en el manga de Hajime Isayama.

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Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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