Vitas infernales

Estrategia, acción y un toque gore se dan la mano en esta entretenida e infernal aventura. Un juego que no pasará a la historia, pero que sin duda sabe cómo atrapar.

No se trata de un juego especialmente original, ni tampoco de la aventura más explosiva que vayamos a ver en la nueva PS Vita. Pero, aún así, Army Corps of Hell es uno de esos títulos que atrapa, con un adictivo desarrollo y que ha logrado hacerse un hueco entre pesos pesados como Uncharted o WipEout. Pero en realidad, ¿en qué consiste este lanzamiento portátil?

Para empezar, su historia nos lleva al mismísimo infierno. Allí nos encontramos con que el Señor del Inframundo (nosotros) ha sido traicionado y arrebatado de su trono. Pero claro, como podéis imaginar eso es algo que no podremos aceptar así como así. Será entonces cuando, con ayuda de unos fieles “duendecillos”, tendremos que luchar por recuperar nuestro liderazgo en el mundo de las tinieblas. Y para ello hemos de recorrer cuarenta niveles repletos de enemigos y diferentes retos, aunque muy parecidos entre sí.

Básicamente, Army Corps of Hell es un título que mezcla acción con altas dosis de estrategia. Para enfrentarnos a los enemigos que nos acechan en cada pantalla, contamos con la ayuda, como decíamos, de goblins, divididos a su vez en tres grupos: soldados, lanceros y magos. Lacayos que podemos intercambiar en cualquier momento de forma sencilla. En realidad, y al contrario de lo que podría parecer en un principio, todo el manejo del juego resulta muy fácil y accesible, y no cuesta hacerse con acciones como enviar a nuestros goblins a por los enemigos o cubrirnos.

Curiosamente, Army Corps of Hell es un título bastante táctico también. Está claro que no es el más profundo que hemos encontrado pero, por ejemplo, cada tipo de esbirro tiene sus características. Por ejemplo, los lanceros son capaces de derribar a los enemigos a distancia con sus ataques, los soldados de hacerlo de manera directa, o los magos mediante poderosos hechizos. 

Para crear a estos ayudantes tan útiles hemos de valernos de joyas. Y para conseguir estas joyas tenemos que eliminar enemigos, claro. Algo que también nos ayuda a crear armas y objetos para nuestros soldados. Lo podemos hacer entre nivel y nivel gracias a las posibilidades que nos da la alquimia. De esta forma, el juego también gana bastante en personalización y un poco de profundidad.

En realidad, Army Corps of Hell tiene una naturaleza muy portátil, tanto por el diseño de sus niveles como por su propio desarrollo, y dura alrededor de ocho horas. No es que sea especialmente difícil, pero algunos momentos, sobre todo lo que respecta a los enemigos finales, requieren algo de planificación. Además, el juego también incluye un cuidado multijugador, que permite enfrentamientos entre usuarios o unir fuerzas contra enemigos comunes.

Todo este planteamiento, en definitiva, resulta sumamente entretenido. Aunque también es justo reconocer que, con el paso de los niveles, el desarrollo se vuelve muy repetitivo, y que al  juego le falta algo de chispa para llegar a estar entre lo más destacable de Vita.

Valoración final

Jugabilidad: La mezcla de acción y estrategia engancha, a pesar de terminar haciéndose algo repetitiva. La alquimia tiene su aquel.

Gráficos: Por lo general son bastante pobres y no destacan en ningún aspecto. Veremos cosas mucho mejores en Vita.

Sonido: Al ser un juego “infernal” se ha optado por introducir temas pesados, de estilo heavy metal. Una banda sonora bastante contundente, vamos…

Duración: Alrededor de ocho horas, aunque depende de todo lo que lo queramos exprimir.

Conclusión
Army Corps of Hell es un entretenido juego de estrategia y acción, que tiene en su repetitivo funcionamiento su principal lastre. El juego resulta adictivo, y su control y opciones tácticas son accesibles e interesantes, pero es cierto que le habría venido bastante bien algo más de variedad de situaciones o escenarios.

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