Análisis de Assassin’s Creed Origins: La maldición de los faraones – Viaje al inframundo

El pasado mes de enero aterrizaba en PlayStation 4, Xbox One y PC el primer DLC de Assassin’s Creed: Origins, Los ocultos, que añadía horas de entretenimiento adicional a la experiencia original. Situada cuatro años después de los hechos acontecidos en la historia principal, esta expansión llevaba a Bayek de Siwa en dirección al desierto del Sinaí para medirse a los tres lugartenientes romanos que se habían hecho con el control de la zona.

La labor de nuestro protagonista era, por tanto, liberar a la ciudadanía de su opresión tan pronto como fuera posible. Apenas unas semanas después llega a nuestras consolas y también a PC La maldición de los faraones, un contenido aún más extenso que el anterior que, además, añade varias novedades que los usuarios recibirán con los brazos abiertos. Entre ellas cuatro nuevos escenarios que Bayek podrá explorar mientras se enfrenta a nuevos y sorprendentes peligros llegados de otro mundo.

Muertos devueltos a la vida, escorpiones gigantes y otros muchos series que asediarán al jugador cuando menos lo espere. El DLC puede adquirirse ya a través de plataformas digitales a un precio recomendado de 19,99 euros, muy superior al que se vendía Los Ocultos, que pudo comprarse a 9,99 euros. Y es que la diferencia es más que notable entre ambos contenidos, sobre todo en cuestiones de duración.

Por su parte, aquellos que dispongan del pase de temporada no necesitarán realizar ningún desembolso adicional, por lo que podrán descargar La maldición de los faraones de manera gratuita y disfrutar de la experiencia sin ningún tipo de traba. ¿Quieres saber qué nos ha parecido la expansión? Puedes echar un vistazo al análisis que hemos redactado tras sumergirnos en la versión para PlayStation 4.

Hace unas semanas, en el análisis de Assassin’s Creed Origins: Los Ocultos, nos hacíamos eco de una de las novedades más relevantes del DLC. Como viene siendo habitual en este tipo de contenidos, los desarrolladores optaban por incrementar el nivel máximo con el objetivo de extender la diversión de los usuarios más dedicados. De este modo, los jugadores comprobaban cómo Bayek podría sobrepasar el nivel 40 y llegar hasta el 45.

El problema radicaba en el obligatoriedad de alcanzar al menos el nivel mínimo para enfrentarse a los enemigos de la expansión, que podían convertirse en invencibles si el usuario no cumplía este requisito. Incomprensiblemente, Ubisoft no permitía arrancar la historia directamente desde el 40, por lo que incluso aquellos que hubieran superado la aventura principal podían verse obligados a realizar una serie de misiones secundarias antes de sumergirse definitivamente en Los Ocultos.

Afortunadamente, la compañía ha escuchado a los aficionados y ha solventado este contratiempo en La maldición de los faraones, donde ya es posible iniciar la trama en el nivel hasta ahora máximo, el 45. No obstante, los responsables del juego han vuelto a apostar por el incremento de niveles en este nuevo DLC, que permite alcanzar el 50 por primera vez en Assassin’s Creed: Origins. Esta vez, además, no será necesario ascender en las ramas de guerrero, vidente o cazador, sino en una serie de habilidades directamente relacionadas con el contenido de la expansión.

La acción nos llevará esta vez a Tebas, donde nuestro protagonista viajará para iniciar una investigación centrada en una antigua maldición que parece estar asolando la región. Inexplicablemente, criaturas de otro dimensión están accediendo a nuestra realidad y Bayek será el único de enfrentarse a un peligro de esta envergadura. Faraones resucitados, dioses del Antiguo Egipto, escorpiones gigantes y guerreros de Anubis serán solo algunos de los seres a los que deba combatir durante esta nueva aventura.

Y es que La maldición de los faraones no es un DLC más en el universo de Assassin’s Creed, sino una expansión como hacía tiempo no caía en nuestras manos. El equipo de Ubisoft ha diseñado nuevas misiones principales, secundarias y hasta cuatro zonas  hasta ahora inéditas que el usuario puede explorar con total libertad al margen de las que ya conocíamos de la historia principal, que también cumplen su papel en este nuevo contenido.

En cualquier caso, son los nuevos escenarios los que eleven la expansión por encima de cualquier contenido anterior. El mérito de los desarrolladores radica en su capacidad para combinar las tareas del mundo terrenal con las del inframundo, no solo en lo que respecta a la jugabilidad sino en el apartado visual. Desde la primera incursión en cualquiera de estas zonas se evidencia el interés por confeccionar un entorno original y repleto de detalles que, inmediatamente, nos transporta a un mundo único y muy diferente al del Assassin’s Creed: Origins estrenado en octubre.

Además, los los responsables de la expansión acentúan esta novedad incorporando nuevos equipamientos y atuendos para el personaje entre los que destacan armas raras y legendarias que, cómo no, se han basado en la mitología clásica de Egipto. Qué mejor manera de combatir a aves de ba con cabeza humana, Sombras de Anubis y a otros tantos seres a los que sería imposible enfrentarse con el armamento habitual. Prueba de ello son los jefes de este DLC, que suponen un verdadero reto a las capacidades de Bayek y del propio jugador.

No podemos obviar el trabajo realizado en el apartado sonoro de la expansión, que vuelve a contar con un perfecto doblaje al castellano que sigue la estela del que pudimos escuchar tanto de la aventura original como en Los Ocultos. En este sentido, Ubisoft ha vuelto a cumplir las expectativas con un excepcional reparto de voces que nos permitirá seguir la historia en nuestro propio idioma y, además, a un gran nivel. En cuanto a la banda sonora, esta vuelve a convertirse en uno de los elementos clave en algunas fases de la trama, donde la música es vital en lo que respecta a la atmósfera.

Tras analizar las principales novedades del DLC, que incluye además otras muchas sorpresas que no hemos querido desvelar en el presente artículo, es evidente que nos hallamos ante una expansión a la altura de lo esperado y mucho más grande lo que cabía prever. Tanto es así que, aunque es imposible determinar la duración exacta de este nuevo contenido, nos atreveríamos a afirmar que serán necesarias varias decenas de horas para completarlo en su totalidad.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: Las principales mecánicas de Assassin’s Creed: Origins se mantienen intactas en La maldición de los faraones, una expansión que incluye algunas novedades relativas sobre todo a las capacidades del protagonista y a la manera de enfrentarse a un nuevo tipo de enemigo, directamente surgido de la mitología del Antiguo Egipto y del temible inframundo.

GRÁFICOS: Este segundo DLC destaca especialmente por su apartado visual, que alcanzar el súmmum gracias a un excepcional trabajo artístico que los diseñadores de Ubisoft han confeccionado exclusivamente para La maldición de los faraones. Y es que cada nueva zona, ubicada en un mundo ajeno al terrenal, goza de identidad propia a consecuencia de la labor realizada por el departamento de arte de Origins.

SONIDO: Además de la banda sonora y de los efectos de sonido con los que se introduce a cada nueva criatura, la nueva expansión de Assassin’s Creed: Origins vuelve a destacar por la inclusión del doblaje al castellano, que mantiene unos estándares de calidad que ya pudimos disfrutar tanto en la historia principal como en el primero de los DLCs, titulado Los Ocultos.

DURACIÓN: Más que ante un simple DLC nos hallamos ante una expansión que bien podría haberse distribuido como un videojuego adicional en la saga de los Asesinos. Aunque es imposible determinar la duración exacta, La maldición de los faraones mantendrá ocupado al jugador varias decenas de horas con sus misiones principales, sus tareas secundarias y con la exploración de cuatro grandes escenarios inéditos hasta la fecha.

HISTORIA: La trama vuelve a ser uno de los aspectos más destacables en esta nueva expansión, que nos adentra directamente en la mitología egipcia a través de sus deidades y todo lo que las rodea. Se trata de una aventura de fantasía en la que el jugador podrá interactuar, sin intermediarios, con todos esos elementos que hasta ahora solo habíamos podido ver en las películas.

CONCLUSIÓN: Ningún interesado en la mitología egipcia debería perderse la nueva expansión de Assassin’s Creed: Origins, que ahonda precisamente en todos aquellos elementos que la aventura principal solo dejaba intuir. Con La maldición de los faraones, los jugadores tienen la oportunidad de explorar la cara oculta del Antiguo Egipto a través de una serie de misiones ubicadas no solo en el ámbito terrenal, sino en un inframundo plagado de momias, escorpiones gigantes y otros muchos peligros que Bayek descubrirá mientras se adentra en los desconocido.

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