Aventuras animadas

Astro Boy, el popular personaje creado por Osamu Tezuka, ha dado finalmente el salto a Occidente. Y no sólo en el mundo del cine de animación, sino también con un nuevo título portátil.

Es posible que a muchos de vosotros no os suene demasiado el nombre de Astro Boy, pero en Japón su fama podría ser equiparable a la que aquí tiene Pinocho, por ejemplo. En origen, se trata de un manga creado hace ya décadas por el autor de culto nipón Osamu Tezuka. En él se cuenta la historia de un científico, el doctor Tenma, que desarrolla un niño-robot con todo tipo de poderes asombrosos. Una creación increíble a la que también otorga sentimientos y emociones. Ahora Astro Boy protagoniza una película animada, y los videojuegos portátiles basados en ella no han tardado en llegar.

Infancia de metal

Ya en su día este joven héroe protagonizó una sobresaliente aventura en Game Boy Advance, Omega Factor, si bien en esta ocasión estamos ante un título totalmente distinto a aquél. Este Astro Boy, que sigue fielmente el argumento del film y del manga, tiene una jugabilidad de lo más clásica. ¿En qué consiste? Pues básicamente cuenta con dos tipos de mecánicas: niveles plataformeros de desarrollo horizontal, y otros de vuelo al más puro estilo R-Type (salvando las distancias). En ambos, ya decimos, la fórmula jugable recuerda sobremanera a la de clásicos de la época de ocho o dieciséis bits.

Para bien o para mal, por lo tanto, estamos ante un juego bastante sencillo, que repite una y otra vez las mismas situaciones (he aquí su principal pega). Eso sí, durante las pantallas “a pie”, el personaje puede utilizar un potente número de armas distintas, así como golpes cuerpo a cuerpo para eliminar a los enemigos que le salen al paso (que no son precisamente pocos). En las segundas, las de “vuelo”, el propio niño se convierte en una nave espacial. Éstas destacan por su trepidante desarrollo, si bien no alcanzan el nivel de complejidad de clásicos de la época de los ocho y dieciséis bits como Sagaia, Xenon o el ya citado R-Type.

Visualmente, el juego sigue la estética de la película; o lo que es lo mismo, cuenta con un diseño correcto, aunque artísticamente resulta algo frío. Por suerte, el estilo lateral hace que los fondos sean bastante vistosos y los efectos cumplen. En conclusión, una interesante propuesta para los aficionados al personaje o aquellos que hayan disfrutado con el estreno cinematográfico.

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