Volviendo a la infancia

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Double Fine, los autores de Brütal Legend, cambian radicalmente de registro para ofrecer una propuesta orientada a los más pequeños de la casa. Monstruos de peluche, juegos y un alto componente didáctico.

¿Quién no conoce Barrio Sésamo a estas alturas? Quien más y quien menos, todo el mundo ha visto alguna vez las aventuras de esta serie infantil. O bien durante su propia infancia, o tal vez con sus hijos, sobrinos, etc. El caso es que poca presentación necesita hoy en día este programa. En esta ocasión, sus personajes vuelven a las andadas para protagonizar un título divertido e inocente enfocado, cómo no, a los niños. ¿Su principal característica? Que su desarrollo haya corrido a cargo de Double Fine, que en poco tiempo han pasado de hacer juegos de metaleros rebeldes a muñecos familiares. Hay que ver…

Que comience el cuento

La mano de Tim Schafer y compañía se nota. Este Barrio Sésamo es un juego familiar y esas cosas, pero con buenos valores de producción. Algo evidente desde que nos ponemos en contacto con los propios menús, fáciles de manejar y adornados como si de un libro de cuentos se tratara. Sobra decir que estamos ante un lanzamiento para el periférico Kinect y que, por lo tanto, todo lo podemos hacer simplemente moviendo nuestros brazos y piernas.

Con respecto al juego, que se va llevando a cabo mediante sencillas escenas cinemáticas, nuestra tarea es superar distintos minijuegos que, cómo era de esperar, resultan muy sencillos de jugar. De hecho, cualquier usuario mayor de seis o siete años posiblemente no encuentre nada en el videojuego que no haya visto antes, y con una dificultad algo mayor. Durante la aventura tenemos que lanzar objetos, disputar accidentadas carreras, tocar instrumentos, disfrazar a los monstruos, etc. Siempre haciendo uso de la singular tecnología de Kinect para que la consola pueda reconocer fácilmente nuestros movimientos. Como el título no es especialmente exigente, la respuesta es buena.

Y más o menos lo mismo podemos decir de su apartado audiovisual. Desde los primeros minutos encontramos que toda la magia, el colorido y el encanto del programa de televisión está perfectamente plasmado aquí, con personajes y escenarios que, si bien no van a marcar un antes y un después dentro del sector, cumplen con creces. Las melodías, por su parte, acompañan de forma animada, pese a que con el tiempo tienden a hacerse algo repetitivas.

Por último, el doblaje al castellano también se mantiene a un buen nivel, por lo general, algo que agradecerá el público al que va dirigido.

VALORACIÓN FINAL

Jugabilidad: Minijuegos sencillos y simpáticos. No es lo más original que hemos visto para Kinect, pero entretendrá a los más pequeños de la casa.

Gráficos: Para un juego de este tipo, no están mal. Tanto los personajes como los fondos están directamente sacados de la serie, y resultan muy coloridos y llamativos.

Sonido: La banda sonora y el doblaje “cumplen” sin grandes florituras. No esperábamos más, la verdad.

Duración: Estándar, sobre todo para los más pequeños. La colección de minijuegos es bastante amplia, siempre y cuando no superemos el metro de estatura, claro.

Conclusión: ¿Qué podríamos esperar de un juego de Barrio Sésamo para Kinect? Pues precisamente lo que ofrece este título: minijuegos infantiles y entretenidos, un apartado audiovisual similar al del programa de televisión y bastante sentido del humor. Perfecto para los más pequeños, ingenuo y simplón para los mayores. Igualito que el espacio original.

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