Arkham, ciudad de luces y sombras

Batman goza de una gran salud en el mundo de los videojuegos en la actualidad. La franquicia Arkham de Rocksteady ha revitalizado al personaje de DC Comics con cuatro entregas de gran nivel. Ahora las dos primeras, lanzadas en la anterior generación de consolas, regresan con una remasterización que mejora la calidad visual del título pero que también hace gala de bastante inconvenientes.

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La década de los 2010 se ha convertido en toda una época de esplendor para los superhéroes y para sus amantes. Los cómics y el cine han sido los grandes escenarios de actuación, pero también los videojuegos han servido para hacer proliferar estas adictivas historias. En este sentido, en el año 2009 el estudio Rocksteady nos sorprendía con Batman: Arkham Asylum, que daría comienzo a una saga ya legendaria.

Solo unos años después aterrizarían también en consolas de nueva generación y PC Arkham City y Arkham Origins, que nos contaba el comienzo de todo este arco argumental del hombre murciélago. El pasado año 2015 recibíamos Batman: Arkham Knight para consolas de nueva generación, lo que suponía el fin de la saga de Rocksteady por todo lo alto y el paso a un futuro todavía por determinarse.

Tan solo un año después de ello ahora tenemos la oportunidad de revivir las dos primeras aventuras del Caballero Oscuro en nuestras PlayStation 4 y Xbox One, una remasterización a cargo de la compañía Virtuos y que no llega exenta de polémica. Retrasos y un aspecto distinto al original han sido los que han puesto Batman: Return to Arkham en el ojo del huracán. A continuación en nuestro análisis de la versión de PlayStation 4 te contamos qué nos ha parecido finalmente.

Lo primero que llama la atención de Batman: Return to Arkham es la ausencia de Batman: Arkham Origins en el pack. Es cierto que de los títulos de la serie lanzados en el pasado ciclo de videoconsola es el único no desarrollado por Rocksteady (lo hizo Warner Bros. Games Montreal), pero se trata de un título indispensable dentro de la franquicia y de una gran calidad, por lo que su no presencia no parece tener ninguna justificación posible.

Lo que sí incluyen tanto Arkham Asylum como Arkham City son todos los DLCs que incorporaron sus versiones GOTY en su día. En el primero de los casos contamos con seis mapas para el modo Challenges Room, una modalidad de oleadas de enemigos llamada Desafío Callejón del Crimen y Desafío del Villano, en el que nos enfrentaremos al Espantapájaros en diferentes situaciones.

Por su parte Arkham City remasterizado incluye los mapas Residencia Wayne, Sala principal, Tren de mercancías, Máscara negra, El carnaval del Joker, Gran Iceberg y la Batcueva, además de Catwoman, Robin y Nightwing como personajes jugables. Finalmente también se incorporan los DLCs de trajes para equipar a Batman durante el transcurso de la aventura, con más de una decena de posibilidades.

Aunque se agradece que los contenidos adicionales estén en el pack de Return to Arkham lo cierto es que no se trata de expansiones con historia, por lo que son meros complementos que no incitan a una recompra en caso de que ya tengas los juegos en otra plataforma y sin los DLCs.

Pasemos ahora al apartado visual de esta colección remasterizada de los dos primeros videojuegos de la saga Batman Arkham, el que debería haber sufrido mayores mejoras. Y es que a nivel sonoro y jugable no hay diferencias tangibles y todas se centran en lo meramente visual. En ese sentido tenemos que reseñar que en cuanto a texturas y acabado general se nota una clara mejoría, aunque tanto el manicomio de Arkham de la primera entrega como la ciudad de la segunda tienen bastantes puntos decepcionantes.

El primero y más relevante es comprobar que ni Arkham Asylum ni Arkham City llegan a la cifra de 60 frames por segundo que acostumbran a introducir las remasterizaciones en la actual generación de consolas. De hecho se queda en 30 cuadros por segundo, como lo hacían las entregas originales, que en algún momento puntual ni son estables. En ocasiones de máxima acción y muchos enemigos en pantalla el juego sufre inexplicables bajones en la estabilidad pese a ser títulos con siete y cinco años de antigüedad respectivamente.

Pese al apartado gráfico generalmente mejorado, también cabe señalar que la iluminación de Return to Arkham ha sufrido una remodelación de difícil comprensión. Ahora las oscuras zonas del manicomio están más iluminadas que lo que acostumbraban a ser, lo que rompe por completo la atmósfera tanto de Arkham Asylum como de Arkham City. No sabemos el motivo que ha llevado a Virtuos a aplicar esta nueva iluminación, aunque suponemos que verían que era la forma en la que mejor lucían las nuevas texturas.

En lo que respecta al modelado de personajes también encontramos deficiencias con las que no contaban los títulos originales de Rocksteady. Nos referimos a unas expresiones más planas de los protagonistas de las aventuras y a unas teces más suaves sin ningún tipo de justificación. Evidentemente no se trata de algo decisorio a la hora de comprar o no el videojuego, pero afecta negativamente a la experiencia que la compañía original planeó para sus obras.

Estas son las principales diferencias de Batman: Return to Arkham con respecto a los juegos originales que remasteriza. Si deseas saber más sobre su jugabilidad y cómo son los títulos en sí te recomendamos que eches un vistazo a nuestros análisis originales de Batman: Arkham Asylum y Batman: Arkham City.

Joel Castillo

Jugabilidad: A nivel jugable tanto Arkham Asylum como Arkham City se mantienen intactos de cómo lo eran las obras originales de Rocksteady. Movimientos depurados, acción variada y sobre todo una endiablada diversión por poder convertirnos en el auténtico hombre murciélago.

Gráficos: Pese a algunas mejoras en texturas y a nivel general, la tasa de frames se mantiene igual que en las versiones de PlayStation 3 y Xbox One e incluso sufre inexplicables caídas. A ello hay que añadir una iluminación que destruye el trabajo de Rocksteady y unas expresiones faciales empeoradas con respecto a los títulos de la pasada generación de consolas.

Sonido: La excelente música y doblaje al castellano de los videojuegos originales se mantienen tal cual eran en las versiones anteriores.

Duración: Superar cada uno de los dos juegos por primera vez podría llevarnos 12-15 horas cada uno de ellos. También habría que sumar el rejugado (que a buen seguro te apetecerá en un futuro) y los desafíos opcionales que amplían la duración del pack.

Conclusión: Si no jugaste a los dos primeros juegos de la saga Batman Arkham en su día ni tienes la oportunidad de hacerlo en su versión de PlayStation 3 o Xbox 360, Return to Arkham debería ser una compra obligatoria. Los videojuegos son tan magníficos como lo eran en su momento, aunque gráficamente haya sufrido algunas decisiones poco acertadas y no cuente con la presencia de Arkham Origins, para cuya ausencia no encontramos justificación posible. Si ya los disfrutaste tal vez no te sientas tan metido en su atmósfera como con los originales y quieras esperar a que baje su precio para volver a convertirte en Batman.

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Batman: Arkham Asylum

Batman: Arkham City


Return to Arkham no incluye Batman: Arkham Origins en su pack remasterizado.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.

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