Una guerra de película

La segunda parte del gran rival de Call of Duty apuesta de nuevo por la acción más espectacular, ofreciendo esta vez un mayor número de posibilidades que en el original. Y con un estilo totalmente cinematográfico, que hace que el juego sea como ver una película de guerra de calidad similar a las realizadas en Hollywood.

Después de un breve tutorial ambientado en la Segunda Guerra Mundial, Bad Company 2 nos vuelve a poner de nuevo en la piel de la unidad protagonista de la anterior entrega, cuyos cuatro miembros tienen entre sus manos una misión mucho más importante esta vez. ¿Su deber? Evitar que una terrible arma de destrucción masiva caiga en manos enemigas y cause terribles daños entre la población.

Alrededor del mundo
A decir verdad, y aunque este nuevo título esté presentado mediante un montón de cinemáticas y de una forma totalmente cinematográfica, lo cierto es que su argumento tiene una importancia bastante limitada. Como suele ocurrir en este tipo de juegos, más bien sirve como excusa para empezar a disparar a diestro y siniestro que otra cosa. Y claro, también para ir de un lugar a otro del mundo. En este caso visitamos sitios tan variados como la selva sudamericana, Rusia o la periferia de Brasil, todos ellos bien representados.

Ya sea en un lugar u otro, los responsables del juego han incluido una novedad llamada Destruction 2.0, que hace que la gran mayoría de edificios y localizaciones que encontramos durante la aventura sean totalmente destruibles. Esto no solo hace al título más espectacular, sino que afecta profundamente a la jugabilidad. ¿Y por qué? Pues sencillo; por un momento imagina que estás dentro de una casa, en mitad de un desierto, rodeado por el ejército enemigo y que, cuando piensas que estás a salvo, las paredes empiezan a venirse abajo. Sorprendente, ¿no te parece? Pues esto es una constante en Battlefield Bad Company 2. Por lo tanto, su realismo se ha visto acentuado con respecto a la entrega anterior, algo muy de agradecer.

Otros aspectos reseñables son su frenético ritmo, mucho más rápido y vibrante que los observados en la mayoría de los shooters, la posibilidad de pilotar vehículos, marcar objetivos que bombardear con prismáticos y demás características relativamente convencionales dentro del género.

Pero si por algo destaca Bad Company 2 es por su apartado multijugador, algo en lo que los desarrolladores de DICE ya tienen bastante experiencia. Este incluye partidas para hasta veinticuatro usuarios, una barbaridad, en mapas de extensiones verdaderamente grandes, y cuenta con los siguientes modos de juego: Conquista, Patrulla: Asalto, Asalto y Patrulla Todos contra Todos.

Todo esto, sumado a unos protagonistas simpáticos y graciosos, que no cesan de hacer bromas y chistes como ocurría en las películas de acción de los ochenta, hacen que este Battlefield sea posiblemente una alternativa más que digna a la multimillonaria licencia Call of Duty.

Publicaciones relacionadas

Cerrar