Sangre a raudales

El manganime Berserk da el salto al mundo de los videojuegos de la mano de unos de los mayores expertos en el género musou, los chicos de Omega Force, que tras haber tenido éxito en tierras niponas con su The Band of the Hawk, aterrizan en Occidente dispuestos a unir en una misma comunidad de fans a los amantes de Berserk y a los principiantes que quieran adentrarse en el género.

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Los videojuegos antiguamente reservados a un público japonés tienen cada vez más aceptación en Occidente y las obras de Omega Force y Koei Tecmo son un buen ejemplo de ello. Los creadores de la mítica franquicia Dynasty Warriors se han hecho un nombre en el mundo occidental y han hecho llegar el género musou a un público que hace unos pocos años ni siquiera sabía qué significaba esa expresión.

Si ese sigue siendo tu caso no te apures, pues desde Omega Force han pensado en ti para que puedas acceder a Berserk and the Band of the Hawk sin ningún tipo de problema. Se trata de un género en el que controlamos al líder de un ejército que es capaz de acabar como si nada con centenares de enemigos que van llegando en oleadas y que ocupan prácticamente la totalidad de la pantalla jugable.

Berserk and the Band of the Hawk, estrenado en Japón a finales del pasado año, parte de esta premisa y la adereza con algo tan atractivo como el argumento y la ambientación típicas de la obra de Kentarou Miura, que en este caso nos cuenta la historia comprendida entre los arcos argumentales de la Edad de Oro y el Halcón Milenario, pues en el manganime Berserk había mucho donde elegir. Así es el juego.

Una de las mayores particularidades de Berserk and the Band of the Hawk en su versión occidental es el empeño que ha puesto Omega Force por hacer que el título sea accesible para todo tipo de públicos y todo tipo de fans del manganime. Todo ello queda patente incluso antes de comenzar la aventura, pues un cartel indicativo nos recomienda empezar a jugar en dificultad fácil pese a que hay tres superiores.

Hagamos lo que hagamos podremos cambiarla en cualquier momento si nos resulta muy fácil o muy difícil. Otro de los consejos que se nos dan antes de comenzar el juego principal es una advertencia sobre la violencia que hay contenida en el título, por lo que se nos da la opción de dejar al mínimo los efectos de sangre de nuestros enemigos, algo que a nuestro parecer acabaría con la estética clásica de Berserk.

Una vez pasemos a la acción comenzaremos en un prólogo muy clásico dentro del género musou: en él se nos explicarán los controles básicos de una forma algo precipitada, aunque no tardaremos demasiado en hacernos a ellos. Básicamente tenemos un ataque rápido para encadenar con otros y uno más lento y fuerte que nos servirá para dar golpes demoledores a los enemigos con mayor fortaleza.

A ello hay que añadir un sistema de esquives y contraataques que deberemos combinar a la perfección con nuestros combos de ataque (especialmente en los niveles de dificultad más elevados) para vencer a las hordas de enemigos que pronto se plantarán ante nuestras narices. Pero no te preocupes, pues como en todo buen musou tendremos herramientas a nuestra disposición para parecer auténticos dioses rebanando cuellos.

Y es que nuestro protagonista tendrá un medidor de “frenzy” o frenesí que irá aumentando a medida que acabemos con enemigos. Cuando este esté lleno podremos presionar un botón para activarlo y comenzar a desatar el caos. Mientras esta barra esté activada haremos mucho más daño y se nos hará menos daño, de modo que deberemos elegir el momento adecuado para utilizarlo y guardarlo para los bosses.

Por si este ataque devastador no fuera suficiente poder destructivo, no te apures, pues todavía tendremos más. Con el estado de frenesí activado podremos seguir acumulando bajas y hacer crecer una segunda barra del llamado “death blow” o golpe mortal. Al activarlo todos los enemigos que se encuentren a nuestro alrededor serán automáticamente fulminados y caerán ante nuestro inigualable poder.

Otra de las fortalezas de Berserk and the Band of the Hawk es la capacidad que tiene de hacernos sentir poderosos dentro de una batalla. Los enemigos, que caen como moscas en dificultades bajas, tienen cierto “peso” y ya no son aquellos peleles que fueron en antiguos juegos de Omega Force, aunque lo mejor del título es aprender a crear combos que nos ayuden en las batallas más complicadas de la aventura.

Y es que a lo largo de las cerca de quince horas que nos puede durar la historia principal tenemos que enfrentarnos a diferentes jefes finales, cada uno con sus particularidades y formas de combatir diferenciadas. Para ello deberemos hacer uso de todas nuestras habilidades de combate y, como novedad en los juegos de Omega Force, ganará mucha importancia el mencionado sistema de esquives y contraataques.

El terreno audiovisual es, nuevamente, uno de los puntos flojos del videojuego distribuido por Koei Tecmo. Gráficamente estamos ante un título de un nivel pobre. Nada sorprendente dentro de la compañía, que sí acierta y triunfa en cuestiones de ambientación. Sin embargo, los modelados de los personajes y los villanos y los escenarios en sí no tienen una gran calidad en texturas ni en acabados.

A ello cabe añadir algunos problemas con la cámara, que incluso en su máximo nivel de sensibilidad se nos hace algo lenta para el ritmo que exigen los multitudinarios combates del juego. En este sentido, el número de enemigos en pantalla sí es algo a destacar y Omega Force vuelve a conseguir una gran hazaña. La banda sonora del título es adecuada pero poco épica, mientras que las voces son en japonés y los textos en inglés. Si quieres entender la historia deberás ser conocedor de la lengua de Shakespeare.

Joel Castillo

Jugabilidad: Berserk and the Band of the Hawk no reinventa el género musou, pero sí introduce los suficientes elementos novedosos para destacar en el terreno jugable. El sistema de esquive y contraataque, y sentirnos como dioses entre individuos insignificantes es sumamente gratificante. El sistema de combos y el medidor de frenesí y el golpe mortal son herramientas muy interesantes.

Gráficos: Aquí estamos ante uno de los peores aspectos del videojuego de Omega Force, que no luce bajo los estándares de calidad gráfica actuales, pero sí logra una aventura perfectamente ambientada en el universo Berserk. Los problemas de cámara en combate son otro inconveniente al que, no obstante, nos acabaremos acostumbrando.

Sonido: Aunque la banda sonora es acertada y está a la altura de lo esperado, en algunos momentos se echa en falta alguna que otra pista más memorable que sea recordada una vez terminemos el juego. Lo peor, sin duda, es la absoluta ausencia de nuestro idioma en el juego, pues las voces están en japonés y todos los textos en perfecto inglés.

Duración: La historia principal de Berserk and the Band of Hawk nos puede durar algo más de diez horas, a lo que hay que añadir otras modalidades secundarias, como un modo de hordas en el que no dejan de llegar enemigos en una especie de inframundo y que es, además de retante, extremadamente divertido.

Conclusión: Los amantes del manganime Berserk tienen ante sí una oportunidad irrepetible de disfrutar de una gran historia bajo un género y una jugabilidad endiabladamente divertidas, mientras que los fans del género musou también encontrarán en Berserk and the Band of the Hawk una obra que no deberían perderse. Aunque el título está enfocado a un público inexperto en los musou, lo cierto es que si no has probado juegos del estilo anteriormente es probable que no sea lo que estás buscando, incluso si eres fan de Berserk. Además, si no sabes inglés deberías tener en cuenta que no tendrás ni una sola palabra en castellano durante el juego.

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Las voces del juego están en japonés y los textos en perfecto inglés.

Nacho Castañón

Editor y PR en Andro4all. Licenciado en Periodismo y Comunicación Integral. Formado en El Referente, Agencia Colpisa y AlfaBetaJuega, y escribiendo sobre el mundo de la tecnología, videojuegos y deporte desde 2013. Mi perfil en LinkedIn.
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