La vuelta al móvil de una obra maestra

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Cuando la ya pasada generación de consolas daba sus primeros pasos en el mercado hubo un juego que sorprendió a propios y a extraños por su historia, sus mecánicas y por su soberbia ambientación. Estamos hablando de Bioshock, un videojuego desarrollado por Irrational Games con Ken Levine a la cabeza, y que cosechó grandes críticas tanto de la prensa especializada como de los jugadores que se ponían a los mandos de este increíble viaje. El que una vez fuera un titulo exclusivo de Microsoft y de sus plataformas (Xbox 360 y PC) terminó por salir en la sobremesa de Sony, Playstation 3, para alegría de muchos de sus usuarios, y ahora, varios años después sigue ampliando mercado lanzándose en la AppStore de Apple, adaptándose a plataformas móviles. Veamos qué tal le ha sentado esta adaptación a uno de los mejores juegos de la pasada generación.

A estas alturas poca gente habrá que no haya jugado a Bioshock en alguna de las plataformas que ha salido, puesto que es un titulo que se lanzó en Xbox 360 y PC en 2007 y en Playstation 3 en 2008. Pero por si hay algún rezagado vamos a hablar un poco del juego para más tarde meternos específicamente en lo que ofrece esta versión para dispositivos móviles.

El argumento de Bioshock nos sitúa en los años 60, donde Jack, nuestro protagonista, se encuentra viajando en un vuelo transoceánico que sufre un accidente y se estrella en el Atlántico. Jack consigue sobrevivir y se refugia en un faro cercano donde descubre una batisfera que le sumerge en las profundidades hasta la ciudad de Rapture. Al poco de llegar descubrimos que no es oro todo lo que reluce pues Rapture se encuentra sumida en el caos más absoluto donde sus habitantes han perdido completamente la cordura y solo se mueven por deseos egoístas y homicidas para seguir sobreviviendo. En nuestro viaje por escapar de aquel espantoso lugar no estaremos solos, pues contaremos con la ayuda de Atlas, que mediante radio nos irá guiando por los recovecos de la ciudad sumergida. En cambio, tendremos que vérnoslas con Andrew Ryan, fundador de la ciudad, quien cree que somos un agente de los gobiernos de la superficie enviado para destruir y dominar su preciada utopía bajo el mar.

La tecnología de Rapture se fue desarrollando de manera diferente a la de la superficie, logrando unos avances científicos impensables para la época. Prueba de ello son los plásmidos, unos tónicos que otorgan poderes sobrenaturales a quien los toma. Estos plásmidos estaban a la orden del día en Rapture, y eran la última moda, pudiendo usarlos para lanzar fuego, hielo o rayos desde nuestras manos, controlar máquinas, o incluso controlar la mente de quien queramos. Unas mejoras muy interesantes, pero inútiles si no se consumía adicionalmente ADAM, una sustancia imprescindible para usar estas habilidades, y la culpable de la caída de Rapture en una guerra civil para hacerse con todos los recursos de ADAM, convirtiendo a sus habitantes en auténticos adictos movidos por su sed de consumir.

Por si fuera poco, en Rapture hay unas niñas llamadas Little Sister que son las encargadas de recoger el ADAM y guardarlo, por lo que se convierten en el objetivo de caza de todas las personas de la ciudad submarina. Por ello, estas son custodiadas por guardaespaldas personales llamados Big Daddies, una suerte de enormes submarinistas armados con una perforadora y muy resistentes gracias a su armadura que acaban con cualquiera que se acerque a sus pequeñas protegidas, convirtiéndose en los enemigos más mortíferos que nos encontraremos por las calles de Rapture.

En este escenario nos moveremos mientras vamos desentrañando los secretos de Rapture, a medida que nos veremos sumidos en una vorágine de acontecimientos que no veremos ni acercarse. Presenciaremos giros argumentales dignos de las mejores series de televisión que nos dejarán con la boca abierta a lo largo de todo el juego, siendo este uno de sus grandes puntos fuertes. Pero una historia puede ser absorbente, pero si no viene acompañada de una buena ambientación, esta se deshincha hasta pasar desapercibida a nuestros ojos. Afortunadamente esto no pasa con Bioshock.

El trabajo que ha realizado Irrational a la hora de crear la enorme ciudad de Rapture es titánico, dotándola de una arquitectura genial, llena de pasillos y estancias que nos hacen tener montones de sensaciones. Rapture, es una ciudad oscura, rota y decadente, pues al estar bajo el agua está privada de luz natural, pero además lo es gracias a sus dementes habitantes, que le aportan un toque siniestro. Y raro es no encontrarnos con señales de violencia en cada nueva habitación que descubrimos. Toda la ciudad está aderezada con cierto toque steampunk, pero no solo Rapture, si no las armas que tendremos también lo estarán, con modificaciones tan solo existentes en las profundidades, gracias a sus avances tecnológicos alternativos. La sensación de presión también está muy conseguida, tanto por el ambiente en el que nos movemos como por el agua, que está muy presente en el juego, y en muchas ocasiones la veremos sobre nuestra cabeza como una amenaza.

En la versión de consolas y PC los gráficos eran excepcionales, y conseguían meternos dentro de Bioshock aun más, pero con su paso a dispositivos móviles este apartado ha tenido que sufrir algunos recortes para albergar tan tamaño videojuego en gadgets tan pequeños como puede ser un iPhone o un b. En esta versión encontraremos el mismo contenido que en la de sus hermanas mayores, solo que el nivel grafico ha bajado un poco, con menor resolución de texturas y menos suavizado en los bordes, viendo algún modelado más cuadriculado de lo normal. Igualmente, este aspecto no arruina la experiencia para nada, y el juego sigue moviéndose perfectamente, siendo totalmente recomendable para disfrutar de Bioshock en cualquier lugar al que vayamos.

Bioshock es un shooter en primera persona con una gran variedad de armas y plásmidos que usar durante nuestras batallas, por eso el control es otro punto muy importante a la hora de valorar el juego. En casi todos los juegos que salen para móviles y tablets encontramos un problema si estamos acostumbrados a jugar con un mando entre las manos, y no es otro que el de los controles táctiles. En esta ocasión el control ha sido adaptado con bastante acierto, moviéndonos con un stick ficticio en el lado izquierdo de la pantalla y mientras que giramos la cámara deslizando el dedo derecho por cualquier parte de la superficie, que por comodidad, será la sección inferior derecha de nuestro dispositivo. Para disparar nuestras armas, desencadenar nuestros poderes y realizar acciones nos serviremos de los botones que aparecen en la pantalla accesibles con nuestra mano derecha que tendremos que tocar. De la misma manera se alternan el uso de las armas y los plásmidos.

Como decíamos, si venimos de plataformas más grandes donde jugamos con mando nos costará un poco acostumbrarnos al control de Bioshock en iOS, pero tras un tiempo con él nos acabará resultando más cómodo y seremos más agiles en los combates, algo esencial si no queremos morir a la mínima de cambio. La cosa cambia si tenemos algún mando inalámbrico que se conecte por Bluetooth a nuestro dispositivo, siendo significativamente más cómodo de jugar.

A diferencia de la versión de consolas, que venía doblada totalmente al castellano, esta adaptación portátil viene con las voces en ingles, pero cuenta con todos los textos en nuestro idioma. El resto de los efectos sonoros y su banda musical es idéntica a la del juego original, por lo que encontramos un apartado de calidad, y que nos pondrá en tensión en más de una ocasión.

Álvaro Moral Arce

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Valoración final

Jugabilidad: Como shooter Bioshock funciona realmente bien, con gran variedad de armas disponibles y un gran abanico de plásmidos que nos harán la experiencia realmente divertida al poder acabar con los enemigos de muchas maneras. El control en cambio al haber sido adaptado a pantallas táctiles sufre algunas modificaciones que harán que tardemos en acostumbrarnos a ellos.

Gráficos: Otro apartado que ha sufrido algunos cambios en su paso a dispositivos móviles. Encontraremos algunas limitaciones graficas respecto al juego original, pero es normal pues la potencia de la plataforma no es la misma. De la misma manera, Bioshock sigue siendo el mismo, y se disfruta en todo momento, siendo una experiencia muy recomendable para poder llevárnosla a cualquier lugar.

Duración: Bioshock es un juego largo, puede durar unas 15-20 horas, dependiendo de si vamos directamente a los objetivos o nos paramos a explorar y recoger los diarios repartidos por Rapture para conocer toda su historia. Igualmente podremos echarnos partidas rápidas gracias a que podremos guardar en cualquier momento.

Sonido: Este apartado apenas sufre cambios respecto al juego original, ya que contamos con la misma banda sonora y los mismos efectos de sonido. Lo único que esta versión portátil no viene doblada al castellano, si no que solo cuenta con textos traducidos.

Conclusión

Bioshock es un gran juego. Lo fue cuando salió a la venta en 2007, y lo es ahora en su versión portátil. En el encontraremos una historia original y absorbente, una ambientación increíble y un shooter muy divertido, ya que la combinación entre armas y plásmidos puede llegar a dar mucho juego. Bien es verdad que este título está algo limitado por la plataforma que lo alberga, pero no empaña para nada el resultado, siendo igualmente un juego que todos los jugadores deberían probar si aun no lo han hecho. ¿Quieres?

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No te quedes solo en el juego:

– Una novela: 1984 de George Orwell

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