Rompiendo barreras

Lejos de continuar la línea marcada por sus antecesores, Activision e Infinity Ward han querido dar nuevos aires a su saga de shooters subjetivos más celebrada, Call of Duty, con una cuarta entrega que rompe todos los moldes en muchos de sus aspectos.

Después de hacernos disfrutar varias veces dentro de situaciones reales y ficticias dadas durante la Segunda Guerra Mundial y otros conflictos reales, la serie Call of Duty da un paso adelante y se desmarca con una entrega que no tiene nada que ver con las anteriores.

Acción actual

La acción no nos transporta en este caso a ningún conflicto o guerra pasada. Qué va. Activision y el equipo de Infinity Ward han creado un conflicto bélico ficticio y actual en el que unos terroristas amenazan la paz mundial con la detonación de un arma nuclear de destrucción masiva de por medio. Y eso es precisamente lo que tenemos que impedir, controlando para ello a varios miembros del ejército británico y marines norteamericanos. Sí, el título nos permite controlar a varios personajes distintos según el nivel en el que nos toque avanzar, algo que no suele ser muy habitual dentro de este tipo de juegos.

El grado de realismo e “inmersión” que ostenta este shooter subjetivo no lo hemos experimentado nunca en título alguno aparecido hasta la fecha. Y es que todo, desde la intrigante y profunda elaboración argumental hasta la puesta en escena, se ha cuidado hasta decir basta. De esta forma, y mientras dura, se trata de un título que no deja de sorprender al jugador.

Cada una de las fases que nos ofrece el juego no tiene nada que ver con la disfrutada minutos antes. Misiones de francotirador, nocturnas, persecuciones… la lista es cuantiosa y aunque la duración de cada una de ellas no es especialmente extensa (lo contrario, de hecho), su variedad es plausible.

El entorno gráfico que se ha creado para vivir cada una de las fases no tiene parangón dentro de este tipo de producciones. Los escenarios presentan un nivel de detalle tan exquisito que es difícil distinguirlos de paisajes reales, los protagonistas muestran un modelado y animaciones reales a más no poder y encima toda la acción siempre transcurre con una suavidad total. Es arduo ponerle un “pero” en este sentido al título.

Otro de los aspectos más destacados del título es su modo online, apto para 16 jugadores simultáneamente. Existen opciones de juego, modalidades y mapas para dar y tomar y, sencillamente, se trata de una de las modalidades más trabajadas de su categoría jamás aparecidas.

Muchos usuarios consideran esta producción de Infinity Ward uno de los títulos más cuidados y jugables del momento. Y atendiendo a sus millonarias ventas, por algo será.

Publicaciones relacionadas

Cerrar