Un salto al infinito

La subsaga Warfare de Call of Duty da su salto más importante hasta la fecha llevando al jugador a la infinidad del espacio y a un contexto futurista más espectacular que nunca. Infinite Warfare es lo nuevo de Infinity Ward y conjunta la clásica campaña, con un multijugador tanto online como local y el siempre adictivo modo zombis. Así es Call of Duty: Infinite Warfare.

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La saga Call of Duty ha explorado durante muchos años las guerras que han azotado a la humanidad y en los últimos tiempos se ha lanzado a imaginar futuros conflictos que podrían tener lugar en contextos muy diferentes al actual. Mientras su competencia más directa se ha ido más hacia el pasado que nunca, Activision e Infinity Ward se han embarcado en un arriesgado viaje intergaláctico.

Las reacciones a los primeros materiales del juego no fueron las esperadas, pero Call of Duty: Infinite Warfare supo ganarse con el paso del tiempo a los aficionados clásicos y a otros nuevos con una propuesta tan divertida como siempre pero con un soplo de aire fresco en cuanto a la ambientación. El título bélico da el salto al espacio y al futuro más lejano que hayamos visto jamás en la franquicia y lo hace con solidez.

Y es que en cuanto a contenido sigue siendo la propuesta más completa del género y una de las pocas de la industria que sigue apostando por ofrecer juego multijugador local. A ello hay que añadir una campaña individual y, por supuesto, el plato fuerte del videojuego: el online, que llega con algunas novedades que lo hacen más profundo que en el pasado. Te contamos al detalle lo que nos ha parecido Infinite Warfare.

Estamos en un futuro en el que la raza humana ya es capaz de realizar viajes más allá de la Tierra. En ese futuro las fuerzas terrestres se están viendo amenazadas por el Frente de Defensa Colonial, un grupo antihumano y capitaneado por el personaje interpretado por Kit Harington (Jon Nieve en Juego de Tronos). En ese contexto nos pondremos en la piel del teniente Nick Reyes, que deberá liderar la ofensiva contra este grupo junto a sus más fieles seguidores, como la dura Norah Salter.

 

Aunque probablemente estarás deseoso de introducir tu disco de Call of Duty: Infinite Warfare en tu consola o PC y comenzar a jugar solo o con amigos al infinito modo online, la campaña individual es la modalidad con historia del título de Infinity Ward y tal vez el primero que debería ser jugado para comenzar a introducirnos en el universo (nunca mejor dicho) que nos propone y su nueva ambientación.

La duración de la campaña se encuentra dentro de los estándares de la saga, en torno a las seis o siete horas en una dificultad normal. Afortunadamente tenemos a nuestra disposición una amplia gama de dificultades que nos complicarán las cosas en los momentos más frenéticos de la aventura. Momentos frenéticos que no faltarán, pues además de escenas con carga emotiva y narrativa tendremos acción desenfrenada.

No podía ser de otro modo, pues al fin y al cabo estamos ante un título de acción. En la piel del teniente Reyes nos enfrentaremos a dos tipos de enemigos: humanos y robots. Los primeros caerán fácilmente con nuestras balas, mientras que los segundos serán más resistentes. Claro está, tendremos otras alternativas de ataque, como granadas que persiguen a nuestros enemigos u otras que nos permiten controlar a un droide enemigo y hacerlo autodestruirse junto a sus compañeros.

Pero lo mejor de toda la campaña no es lo mencionado, sino las secuencias a bordo de la nave, en las que nos enfrentamos a vehículos espaciales enemigos y a enormes acorazados que debemos destruir atacando a puntos clave. La sensación de estar inmersos en la inmensidad del universo es total y la libertad con la que podemos controlar la nave es maravillosa. Algunas de las fases son memorables, lo que ayuda a que la campaña de Infinite Warfare sea una de las mejores que nos ha dejado la saga en muchos años.

Como decíamos, no obstante, la campaña es solo un mero fragmento del título de Infinity Ward y más ahora que no puede jugarse de forma cooperativa al estar más centrada en el peso narrativo. La modalidad estrella de cada nueva entrega de Call of Duty es su multijugador online competitivo, pues es la que más horas nos ocupará y nos entretendrá hasta que se lance el siguiente episodio de la franquicia.

Si ese es tu caso con Infinite Warfare también estarás de enhorabuena. Y es que Infinity Ward nos ha brindado un multijugador online que mantiene las bases que habían sentado los Warfare anteriores de la serie. El frenetismo y la velocidad a la hora de desenvolvernos por los mapas vuelven a ser la clave de la victoria. Para ello tenemos a nuestra disposición el impulso en el aire y el desplazamiento por las paredes, lo que nos permite alcanzar puntos elevados como ventanas para sorprender a nuestros enemigos y flanquearlos sin que sean capaces de predecir nuestros movimientos.

Es cierto que el online de Infinite Warfare es excesivamente continuista con lo que habíamos visto en entregas anteriores como Advanced Warfare, pero los fans agradecerán que la propuesta se mantenga fiel a lo que demanda su público. Las modalidades de juego no ofrecen grandes novedades a pesar de que nos hubiera encantado algo relacionado con las naves y la acción espacial que tan bien ha funcionado en la campaña offline.

La principal novedad del online es la posibilidad de seleccionar entre seis clases diferentes de personaje, que nos ofrecerá una jugabilidad completamente distinta, pudiendo ser jugadores de ataque directo, grandes velocistas o incluso usuarios de apoyo para ser de ayuda a nuestros compañeros. Infinite Warfare cuenta con un catálogo inicial de 12 mapas, un número dentro de los estándares habituales de la saga y que da suficiente variedad en cuanto a diferencia de escenarios y estructuras, aunque, como decimos, se echa en falta algo más de presencia espacial.

La otra gran faceta de este Call of Duty es el regreso del modo zombis, que en esta ocasión llega bajo el nombre Zombies in Spaceland y que nos presenta una alocada y divertidísima ambientación en la Tierra, concretamente en los años 80. Allí un variopinto grupo de aspirantes a actores deberán enfrentarse al casting definitivo: una horda de no muertos dándoles la bienvenida en un parque de atracciones de lo más entretenido.

Al contrario que la competencia, uno de los grandes puntos fuertes tanto de Infinite Warfare como de cualquier otro Call of Duty es la confianza que tanto Activision como Treyarch siguen depositando en poder jugar de forma cooperativa y local a todas sus modalidades. Tal y como hemos dicho, en esta ocasión no podemos jugar a la campaña en compañía, pero sí podemos hacerlo a los mapas multijugador a pantalla partida así como al divertido Zombies in Spaceland.

Para cerrar el análisis valoraremos la vertiente audiovisual del programa, donde encontramos algunos aspectos muy positivos y otros que no lo son tanto. Uno de los grandes aciertos es la banda sonora a cargo de Sarah Schachner, con algunos temas musicales que acompañan a las mil maravillas las secuencias más emocionales de la campaña. Igualmente debemos destacar los efectos de sonido y el fantástico doblaje al castellano, en el que valoramos que incluso la voz de Jon Nieve en Juego de Tronos le haya sido mantenida a Kit Harington.

En lo visual nos encontramos con una ambientación espacial y futurista deliciosamente cuidada. Todo ello nos lleva a unas explosivas secuencias de acción que funcionan a la perfección y que lucen estupendamente bien. Sin embargo al motor gráfico de Infinite Warfare le urge una renovación para poder alcanzar el nivel gráfico de los referentes de la generación, tanto en consola como en PC, pues nosotros hemos tenido la oportunidad de jugar a la versión de PlayStation 4.

Recuerda que con la compra de la Legacy Edition de Call of Duty: Infinite Warfare también tendrás acceso a la remasterización de Modern Warfare, en la que podrás disfrutar tanto de su memorable campaña como en todos sus mapas multijugador.

Igualmente no podemos concluir sin hacer mención a Jackal Assault VR, la misión exclusiva para los jugadores de PlayStation 4 y basada en el universo que nos presenta Infinite Warfare. Lo mejor de todo es que te valdrá con tener PlayStation VR y no te es necesario poseer el nuevo título de Infinity Ward para adentrarte en su breve pero intensa experiencia.

Podremos completarla en unos cinco minutos, pero nos encontraremos un espectacular escenario, una acción muy bien conseguida y una gran rejugabilidad gracias al contador de bajas que nos invita a superarnos a nosotros mismos. No hemos experimentado ningún tipo de mareo y la experiencia goza de un apartado gráfico superior a la media de PlayStation VR, así que vale enormemente la pena.

Joel Castillo

 

Jugabilidad: El frenetismo y velocidad de las entregas Warfare de Call of Duty se mantienen intactos en Infinite Warfare, que vuelven a ser las protagonistas del multijugador online. A ello hay que añadir una campaña superior a la de los últimos años gracias a fases muy novedosas como el pilotaje de naves en el espacio exterior.

Gráficos: Aunque el motor gráfico de la saga no la permite avanzar tanto como debiera, la ambientación más allá de la estrellas le hace mucho bien a Infinite Warfare, que luce fantásticamente bien en la campaña y muy sólidamente en el fluido online, con escenarios no tan espaciales como nos hubiera gustado pero sí bien diseñados.

Sonido: La banda sonora es uno de los puntos fuertes del programa y nos deja algunos temas para el recuerdo. A ello hay que añadir un siempre trabajadísimo apartado sonoro (explosiones, disparos, casquillos contra el suelo, motores, etc.) y un doblaje al castellano sobresaliente, con especial énfasis en el protagonista y en la voz del villano interpretado por Kit Harington.

Historia: Muchos de los jugadores de Infinite Warfare buscarán en el título de Infinity Ward una diversión multijugador, pero lo cierto es que la compañía americana ha hecho grandes esfuerzos por que la campaña rinda mejor que nunca a nivel narrativo. Ir tan lejos quizá sería demasiado, pero lo cierto es que estamos ante una de las mejores de los últimos años dentro de la franquicia.

Duración: La campaña individual te llevará entre seis y ocho horas de tu tiempo, pero después podrás adentrarte en los infinitos modos online y zombis, que llega bajo el nombre Zombis in Spaceland. Ambas modalidades son inacabables, pero si encima tienes la fortuna de poder jugar en compañía de amigos en tu casa podréis disfrutar del multijugador local a pantalla partida, una característica por la que ya no muchos estudios apuestan. Punto para Activision.

Conclusión: El salto al espacio de Call of Duty: Infinite Warfare ha supuesto un soplo de aire fresco para la campaña del videojuego, que se muestra más sólida que nunca gracias a la nueva ambientación y a las divertidísimas escenas de acción a bordo de una nave espacial. El modo multijugador online, por su parte, apuesta por dar continuidad a los pilares que han hecho de la franquicia algo tan popular, pero con ligeros añadidos que siguen haciéndola atractiva a los jugadores clásicos, del mismo modo que la vertiente de los zombis hará las delicias de los usuarios que disfruten jugando junto a amigos. Si lo que buscas es acción directa y desenfrenada y una gran cantidad de contenidos, Infinite Warfare es indudablemente lo que necesitas.

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El modo multijugador cuenta con un total de 12 mapas distintos.

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