Pánico a la japonesa

Fuertemente influido por películas de terror japonesas como The Ring o Llamada Perdida, The Calling lleva el conocido como “terror asiático” a la consola de Nintendo. Y eso no es algo que ocurra todos los días en esta consola, para nada.

Aunque su popularidad ha descendido considerablemente en los últimos años, hace una década las películas orientales de terror pegaron fuerte, también en Occidente. Algo a lo que se sumaron también juegos como Silent Hill o Forbidden Siren, títulos que hicieron las delicias de un grupo muy particular de usuarios. Ahora llega a Wii un claro exponente de este género, que reúne todas las características propias de este tipo de producciones.

Entre las sombras

La historia de The Calling, que no desvelaremos demasiado para no chafar sorpresas importantes, cuenta con todos los ingredientes típicos de una película o de un juego de terror, empezando por maldiciones y espíritus para dar y tomar. En ella manejamos a Rin, una típica joven que, tras despertar de una experiencia un tanto singular, se encuentra en un lugar extraño y misterioso. A partir de ese momento los teléfonos móviles parecen su mejor aliado a la hora de comunicarse con el más allá y protegerse de los muertos. Porque claro, esto es un juego de terror al fin y al cabo.

Pero quienes esperen una aventura a lo Silent Hill o Resident Evil, que se olviden. En The Calling la acción es algo completamente secundario y, a decir verdad, el título tiene un desarrollo más cercano al que poseen las tradicionales aventuras gráficas. Básicamente lo que tenemos que hacer es movernos por diferentes niveles, habitualmente bastante lineales, en los que es vital interactuar con el entorno y resolver sencillos puzles para avanzar en la trama. Todo ello con nuestra inseparable linterna siempre lista para poder ver algo en medio de tanta oscuridad.

Como decíamos antes, otro elemento importante en The Calling son los fantasmas. Estos están presentes por los escenarios y, aunque no son demasiado numerosos, sí nos dan más de un susto. ¿La forma de defendernos de ellos? Pues resulta bastante sencilla, puesto que solamente hay que mover el mando de Wii antes de que a nuestra chica le de un patatús por culpa del miedo.

El teléfono móvil, insistimos, forma una parte fundamental dentro del juego, ya que nos ofrece pistas para resolver los puzles, así como la oportunidad de grabar sonidos o realizar fotos. Sí, el título presenta ciertos guiños al clásico de PlayStation 2 Project Zero. Pero aún así lo más importante en The Calling es la ambientación. En todo momento nos encontramos dando vueltas por escenarios oscuros, llenos de ruidos escalofriantes y efectos visuales pensados exclusivamente para ponernos la carne de gallina. En definitiva, uno de los juegos más escalofriantes de Wii, que solamente peca un poco de ser excesivamente repetitivo, sobre todo después de las primeras horas.

Cerrar