La ronda del vampiro

Tercera entrega para Nintendo DS de esta conocida saga vampírica. En esta ocasión, tenemos a una bruja como protagonista. De nuevo la sombra de Symphony of the Night es muy alargada…

Pues sí, porque a partir de aquel título para PlayStation y SEGA Saturn esta veterana serie ha sido fiel a sus raíces, al menos en territorio portátil. Tanto en Game Boy Advance como en Nintendo DS, cada nuevo Castlevania ha seguido un estilo gótico y la jugabilidad de Metroid sin excepción ninguna. Algo que se repite de nuevo en este capítulo.

Tierra de leyendas
Order of Ecclesia
se lleva a cabo en el siglo XIX. Por aquel entonces la mítica familia Belmont ha desaparecido -o eso parece-, y es un clan de brujos quien se encarga de enfrentarse a Drácula cada vez que a éste le da por resucitar. Ese es el papel de Shamoa, una hechicera que deberá enfrentarse al Señor de los Vampiros por enésima vez. Pero antes, necesitará recorrer un peligroso camino que le llevará, por primera vez en mucho tiempo, a visitar todo el condado de Transilvania. Vamos, que en esta ocasión no sólo pululamos por el castillo del conde, sino que también hemos de ir a otros lugares exteriores, ganando así en variedad… ¡y en peligros!

Por suerte Shamoa cuenta con un as en la manga. Tal y como sucediera en Dawn of Sorrow y su secuela, la heroína es capaz de robarle los poderes a los enemigos, en esta ocasión por medio de unos sellos mágicos o glifos. Esto hará que cada monstruo con el que nos veamos las caras pueda “cedernos” sus habilidades.

Esta es, en general, la base del juego. Por lo demás, estamos ante la jugabilidad tipo Metroid de siempre. Es decir, hemos de superar distintos niveles conectados mientras nos enfrentamos a todo tipo de enemigos (algunos finales especialmente grandotes), y subimos de nivel. Y es que Order of Ecclesia sigue manteniendo un toquecillo rolero, que además nos permite mejorar los atributos de la protagonista con distintas prendas y artefactos.

Gráficamente, el juego también sigue las pautas vistas en Portrait or Ruin (Ia anterior entrega de la serie). O lo que es lo mismo, encontramos gráficos y personajes en dos dimensiones que de vez en cuando se ven adornados con algún polígono de fondo, como el nivel del barco. Polígonos que, todo sea dicho de paso, quedan un poco raros entre tantas dos dimensiones.

En cualquier caso, y pese a la falta de novedades, el cartucho sigue siendo un título profundo y sumamente adictivo que a buen seguro atrapará a los fans de la serie. Además, es una aventura bastante larga, que se puede estirar hasta casi las veinte horas.

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