El Rey del sufrimiento ha vuelto

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Si por algún extraño motivo Bloodborne te ha sabido a poco y necesitas más retos de From Software en tu vida, sal a la calle, respira un poco de aire y vuelve a entrar, porque ya puedes hacerte con Dark Souls 2: Scholar of the First Sin, la edición definitiva del aclamado Dark Souls 2 que entra pisando fuerte en la nueva generación de consolas con un montón de nuevas maneras de hacer morir a tu protagonista.

Para empezar, hay que señalar que Dark Souls 2: Scholar of the First puede llegar a tus manos de varias formas diferentes: en su versión definitiva remasterizada para PC, PlayStation 4 y Xbox One y en su edición definitiva a secas para PlayStation 3 y Xbox 360, si es que nunca habéis jugado al título, y en modo de parche para su versión original de PlayStation 3, Xbox 360 o PC que puede costaros más o menos dinero según si poseías los contenidos descargables previamente o no. Nosotros hemos tratado con la versión remasterizada de PlayStation 4, que es en la que vamos a basar el análisis.

La primera vez que supimos que From Software iba a lanzar dos de sus muy frustrantes títulos en un mismo mes, nuestro primer impulso fue el de empezar a calentar dedos y muñecas para el intenso maratón de horas de juego con muertes, sustos, muertes, monstruos, muertes, hogueras y, ¿hemos dicho muertes?, que estaban por llegar, y lo cierto es que hicimos bien: Dark Souls 2 Scholar of the First es un título pensado para todos los públicos que estén interesados en él. ¿Y con esto que queremos decir? Pues que es una remasterización, como está tan de moda últimamente, pero ha sabido encontrar el equilibrio perfecto entre ofrecer una serie de cambios que sorprendan y entusiasmen a los fans incondicionales, dándoles la excusa perfecta para jugarlo una vez más, y mantener la esencia original de Dark Souls 2 para los jugadores que le den una oportunidad por primera vez.



Esto es algo que podemos notar en cuanto pongamos el primer pie sobre Drangleic, el reino que exploramos durante el título, y empecemos a notar todos los cambios que pondrán a aquellos que se conocían el mapeado de Dark Souls 2 de memoria en jaque. ¿Desde cuando había un gigante en el río? ¿Porqué de repente hay una horda de soldados donde antes solo había uno o dos desperdigados? Todo está cambiado de sitio, o directamente modificado para sorprender al jugador veterano, pero manteniendo la dificultad pese a la variación de enemigos. Podemos sumarle a esto la falta absoluta de tutoriales o indicaciones propias de la franquicia que fomentan la situación de desamparo de nuestro protagonista, que se mueve en el mismo universo que ya pudimos recorrer hace unos años, pero que ya no es exactamente igual, y seguimos sin tener idea de qué ocurre exactamente.

Estos cambios de colocación, número y tipo de peligros que acechan en cada esquina de Drangleic nos llevan al segundo factor importante al que prestar atención en Dark Souls 2 Scholar of the First, su apartado gráfico. Al ser una remasterización de un título que, si bien se apreció su calidad y diseño, se llevó varios palos en lo que a gráficos se refiere, From Software tenía un verdadero reto personal en mejorar todo lo posible este aspecto, algo bastante reforzado por el hecho de llegar a las tiendas después de Bloodborne, título especialmente concebido para PlayStation 4 con todo lo que eso conlleva en términos de gráficos y potencia.



La realidad es que la remasterización no decepciona, pero tampoco es especialmente remarcable. En materia del framerate, si bien no se mantienen los 60 fps estables que a todos nos gustarían, la mejora es clara y la fluidez de movimientos de nuestros personajes es muy notable, inferior a la de los cazadores de Yharnam pero aún así evidente comparándolo con el Dark Souls 2 original. Sobre las texturas, estas se mantienen, y aunque han recibido un agradable lavado de cara, no existe ningún cambio importante en los escenarios que sea digno de mencionar, por lo que nos quedamos con que es un Dark Souls 2 más bonito, y poco más. 

Hablando de diseño, hay que resaltar la presencia de un nuevo jefe final en el título cuya derrota nos da acceso a un final alternativo para la historia, y varios personajes no jugables repartidos por el mundo que se mantienen en el estilo del juego y no destacan por nada más que tener algo nuevo que decir. Lo que sí que hay que señalar es la inclusión de nuevas armas, armaduras y objetos, algunos de ellos prácticamente indispensables para no sufrir demasiado en la aventura, que harán que aquellos que tengáis más afán por descubrir todos los secretos del juego echéis un buen número de horas en su búsqueda. Respecto a las animaciones, estas se mantienen como calcos del juego original.

Dicho esto, queda el tercer punto importante de esta edición: todo el contenido adicional que incluye y que hará que te lleves la mano a la cartera. Las novedades que ya hemos mencionado anteriormente se ven gratamente fomentadas por la inclusión a modo de edición definitiva de Dark Souls 2 de sus tres aclamados paquetes de contenido descargable con nuevas misiones: Crown of the Sunken King, Crown of the Old Iron King y Crown of the Ivory King, que aumentarán la diversión hasta superar ampliamente las 200 horas de juego, logrando que si te gusta Dark Souls 2 rejugarlo con todos estos extras sea una experiencia muy satisfactoria.



Las novedades no terminan aquí: dar el salto de la vieja generación a la nueva generación de consolas significa tener la posibilidad de borrar ciertos límites antes impuestos por las mismas, y además de los cambios que permiten tener mejores gráficos y mayor número de enemigos en el escenario, también se han podido modificar las prestaciones online tan celebradas del título, de modo que ahora podremos conectarnos un total de hasta seis jugadores para superar los peligros… o fastidiarnos mediante la invasión.

En definitiva, Dark Souls 2 Scholar of the First Sin es una propuesta que en temas de remasterización realmente no brilla, pero que sí destaca por absolutamente todo lo demás. No solo nos permite jugar en la nueva generación de consolas al querido título, que fue uno de los candidatos a Juego del Año, sino que nos ofrece todos sus contenidos descargables, montones de novedades en forma de personajes no jugables, nuevos enemigos y sorpresas continuas en un mapa que ya conocemos, unas partidas online más emocionantes y un reequilibrado de la dificultad que le da un sabor nuevo y hará que te estrujes la cabeza una vez más para lograr superarlo. Es, por tanto, una buena edición definitiva para Dark Souls 2, un título tan exigente como divertido para los jugadores, y un imprescindible para todos aquellos que hayáis disfrutado de Bloodborne sin haber probado los anteriores Souls.

Si quieres saber más sobre el juego base, puedes pasarte por nuestro análisis para PlayStation 3 y Xbox 360 a través de este enlace.

Claudia García



Valoración final:

Jugabilidad: Mantiene el estilo del juego original. Te creas tu personaje, eliges con qué estilo de lucha quieres combatir, y te sueltan a la aventura. No será fácil y morirás muchas veces hasta que le cojas el tranquillo (y cuando lo hagas también), pero una vez te sientas cómodo no podrás parar de jugar. Las novedades para los fans del juego original vienen dadas por un reequilibrado de la dificultad que responde al multiplicado número de enemigos que ahora pueblan el mapa, y las sorpresas que aguardan en un mapa conocido pero diferente.

Gráficos: Dark Souls 2 tenía originalmente un diseño muy bueno y un apartado gráfico que en algunos casos dejaba mucho que desear. En la remasterización, el diseño se mantiene y lo cierto es que todo luce mejor, además de ser los movimientos más fluidos, pero los prometidos 1080p/60fps en nueva generación no son estables, y a veces se nota algún tirón. No obstante, la mejora es evidente, y lo podrán apreciar tanto los viejos jugadores como los nuevos.

Sonido: Los efectos sonoros son algo pobres si los comparamos con trabajos tan buenos como el de Bloodborne, pero la banda sonora de Dark Souls 2 sigue siendo un completo acierto que sabrá ponerte los pelos de punta en momentos clave de la aventura.

Duración: La campaña principal junto a sus novedades y los tres contenidos descargables incluidos pueden hacer que estires Dark Souls Scholar of the First Sin hasta las 200 horas largas o más, dependiendo de lo que te guste explorar y descubrir sus secretos.

Conclusión

Con Dark Souls Scholar of the First Sin, From Software ha traído uno de sus títulos más aclamados a la nueva generación de consolas construyendo una edición llena de novedades y extras que aún así respira la esencia Souls. Ofrece todo lo que un fan de la franquicia querría de una edición definitiva y todo lo que un jugador no habitual esperaría del aclamado título, destacando la dificultad, lo que hace que se perdone el hecho de que la remasterización no es la mejor que hemos visto en estos años de transición. Es, además, un título exigente que da muchas horas de juego y que te introduce en una misteriosa historia que no podrás parar hasta desenredar, ofreciendo una alternativa muy sólida a todos aquellos que no puedan disfrutar este año de Bloodborne por su exclusividad con PlayStation 4. ¡Hay From Software para todos!

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