Miedo sobre raíles

Miedo, monstruos sedientos de sangre y muy agresivos, suspense… Todos estos ingredientes (y alguno más) son los que han hecho grande a Dead Space, la aclamada aventura de terror de Electronic Arts que hizo las delicias de los jugadores de PS3, Xbox 360 y PC… y que ahora se acerca a Wii con diferencias notorias en su planteamiento.

Con Resident Evil mirando más y más de cerca al componente acción y Silent Hill cada vez más perdida y hundida en sus propios problemas, el género de las aventuras de terror (o survival horror) no vive su mejor momento. Cada vez existen menos juegos pertenecientes a esta categoría y, suponemos que justamente por ese motivo, Electronic Arts y Visceral Games lanzaron Dead Space, un genuino representante de las aventuras de terror. El título supuso un éxito total tanto en PS3 y Xbox 360 como PC, éxito que pretenden repetir en su paso por Wii.

Cambio total

Dadas las evidentes y notorias diferencias tecnológicas existentes entre la consola de Nintendo y el resto de formatos que acogieron al original, existían muchas dudas acerca de esta versión. Y más concretamente, muchos ponían en duda si Electronic Arts y Eurocom (el estudio que se ha encargado de desarrollar esta versión) iban a ser capaces de mantener el alto nivel de calidad del genuino.

Pero, por fortuna, dichas dudas se disiparon al conocer el nuevo concepto que adoptaría esta versión de Dead Space. Y es que Dead Space: Extraction no tiene mucho que ver con el original, al menos en lo que se refiere a su desarrollo. ¿Y por qué? Pues porque en lugar de tratarse de una aventura de terror en tercera persona este título ha pasado a convertirse en un juego de disparos de los llamados “sobre raíles”, del estilo de Time Crisis. Y con esto queremos decir que estamos ante un juego de acción en primera persona en el que no tenemos control directo sobre el movimiento del protagonista, por lo que es la propia consola la que se encarga de realizar tal función. Y entonces, ¿de qué debemos ocuparnos pues? Pues de acertar con nuestros disparos a los cientos de monstruos que salen a nuestro paso.

Batallas sangrientas

La retahíla de criaturas que salen a nuestro paso es increíble. Y la mejor forma de acabar con ellas es cercenar sus extremidades. Dicha tarea tiene mucha miga, ya que muchas veces salen a nuestro paso de manera sorprendente y, además, de vez en cuando tenemos que hacer frente a poderosos jefes finales. Por fortuna podemos avanzar en compañía de un amigo, siendo esta opción cooperativa una de las grandes bazas de este título.

El control es bastante intuitivo. Con solo un par de botones se pueden realizar la mayoría de las acciones principales (disparar y recargar principalmente) y, además, es posible utilizar tanto el Wiimote de manera convencional o emplear la pistola Wii Zapper, funcionando realmente bien ambas configuraciones.

Lo que sí que se ha mantenido prácticamente inalterable es la ambientación. A pesar del cambio de plataforma y de las ya consabidas limitaciones técnicas de Wii, lo cierto es que el título se las apaña para mostrar unos escenarios lóbregos y bastante detallados en los que se van dando cita monstruos tan feos como variados. La sensación de agobio es casi continua, lo que es algo muy a tener en cuenta en este tipo de juegos.

Puede que este cambio de registro tan evidente no sea del agrado de todos los usuarios, y su duración no es lo que se dice eterna, pero desde luego se trata de un título cuando menos meritorio y relativamente ambicioso. Y además, que sepáis que este mismo juego se encuentra disponible desde hace tiempo tanto en Xbox Live Arcade como en PS Network, ofreciendo las mismas características y gráficos en HD.

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