Dos héroes y un destino

El cazador de demonios Dante vive su cuarta aventura, aunque esta vez cede el protagonismo a Nero, un joven personaje diseñado a su imagen y semejanza, que parece esconder más secretos de los que se observan a simple vista…

Si hubiese que elegir una serie de acción que haya marcado un antes y un después en los últimos tiempos, esa sería Devil May Cry. La saga de Capcom ha sido la mayor influencia que han podido tener títulos tan aclamados como Ninja Gaiden o God of War. Y su cuarta parte es, hasta la fecha, la única aventura en la actual generación de consolas.

¿Nero o Dante?

Aunque Dante sigue estando presente en Devil May Cry 4, el veterano personaje comparte esta vez protagonismo con Nero, un miembro de la Orden de la Espada que manejamos durante la mayor parte del título. Curiosamente, su aspecto es idéntico al de Dante, algo en lo que no profundizaremos para que sea cada jugador quien descubra su historia. Cronológicamente, eso sí, esta entrega sería la tercera, por detrás de Devil May Cry 3 y del primero.

Al margen de estas obligadas novedades argumentales, Capcom no ha introducido grandes cambios con respecto a sus antecesores. ¿Qué quiere decir esto? Pues que estamos ante un hack and slash en toda regla; o sea, ante un juego donde la acción frenética prima sobre todo lo demás. Es cierto que el juego sigue contando con algún que otro puzle y misiones secundarias, pero generalmente todo se resuelve a espadazos (o disparos, ya que durante el juego hay distintos tipos de armas), incluidos los duros enfrentamientos contra jefes finales. Con respecto a estos, conviene decir que son los más grandes vistos en toda la saga (algo lógico,  teniendo en cuenta el salto de generación), aunque no los más duros.

Wicked City

Lo mismo sucede con los gráficos: los escenarios han ganado en tamaño y en texturas, aunque conservan el estilo gótico de siempre. A lo largo de la aventura recorremos castillos aislados, jardines encantados, pueblos misteriosos, etc. Y este salto tecnológico se nota también en los personajes, especialmente en sus animaciones faciales.

La banda sonora también mantiene la mezcla de orquestación y “riffs metaleros” que siempre ha funcionado tan bien y que ya se ha convertido en una de las señas de identidad de la serie. Además, aunque las voces están en inglés cuenta con subtítulos en castellano.

En conclusión, Devil May Cry 4 es un título totalmente continuista, que a buen seguro los seguidores de las aventuras de Dante sabrán apreciar. Aunque hay que reconocer que, en líneas generales, esta entrega no tenga el punto de inspiración que el anterior Devil May Cry 3.

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