Conducción ultrarallysta

Codemasters actualiza DiRT Rally para añadir la compatibilidad con PlayStation VR. De este modo, la misma experiencia disponible desde hace un año puede vivirse ahora desde la óptica del dispositivo de realidad virtual de Sony con todo lo que ello conlleva. Las carreras ya no solo se viven, se sienten en primera persona y a nivel de la pista.

14312

Tras aterrizar en PlayStation 4 en abril del pasado año, los chicos de Codemasters han decidido adaptar el videojuego de rallies al dispositivo de realidad virtual de Sony. De este modo, todos aquellos usuarios poseedores del casco de PlayStation VR tendrán la ocasión de disfrutar de la misma propuesta bajo una óptica completamente diferente. Para ello, únicamente deberán hacerse con la actualización correspondiente, disponible en PlayStation Store.

No obstante, los jugadores que no tuvieran aún el título podrán adquirirlo en una nueva edición física que ya incluye la compatibilidad con la realidad virtual. Sin más dilación, te ofrecemos nuestras impresiones de esta experiencia que, en su día, ya analizamos en su versión estándar con todo lujo de detalles. En esta ocasión, ha llegado el momento de sumergirse en el barro como nunca antes lo habíamos hecho, a nivel de pista y con el copiloto literalmente al lado.

La realidad virtual es capaz de transformar cualquier videojuego de conducción de forma radical, tal y como comprobamos con DriveClub VR, la adaptación del título de Evolution Studios para PlayStation VR. Siguiendo su estela, los chicos de Codemasters han llevado a cabo un proceso similar en exitoso DiRT Rally, que ahora puede jugarse de forma completa con el dispositivo estrenado por Sony hace unos meses.

Aquellos que disfrutaran de la edición estándar del juego deben saber que, esta nueva versión, incluye exactamente las mismas opciones jugables del original. Tanto las pistas, los vehículos, como las diversas modalidades son idénticas a las del videojuego lanzado en 2016 salvo un pequeño añadido que los desarrolladores han incluido junto a la compatibilidad para la realidad virtual.

Se trata del llamado Modo Copiloto, una opción destinada a un segundo jugador que, mediante otro Dualshock 4, podrá llevar a cabo las funciones del segundo de abordo de forma ciertamente original. En una representación gráfica muy similar a la que ofrecía Guitar Hero, el usuario que ejerza el papel de copiloto deberá orientar al jugador que porte el caso de VR siguiendo una serie de indicaciones que aparecerán en pantalla.

Estas acciones corresponderán tanto al pulsado de botones como al movimiento de los sticks o la interacción con el panel táctil, según indiquen los quick time events que se muestren mientras el jugador principal avanza en la pista. Si el copiloto es preciso en su particular reto, el usuario con el casco será orientado tanto con la voz de la IA como a través de diferentes señales visuales introducidas mediante el grafismo.

No se trata de un modo extremadamente divertido pero sí de un añadido lo suficientemente elaborado para amenizar las sesiones entre varios jugadores. De este modo, aquellos que esperen su turno para enfundarse PlayStation VR tendrán la ocasión de disfrutar de la carrera desde otro punto de vista y a través del televisor. Al margen de esta novedad, el resto de funcionalidades siguen siendo las mismas.

De este modo, la climatología sigue jugando un papel fundamental, incluso mayor si tenemos en cuenta la incidencia que tiene en el funcionamiento del vehículo. Mientras DriveClub VR prescindía de la lluvia por motivos técnicos, DiRT Rally no ha dudado en introducirla en cualquiera de los circuitos, que podrán volverse prácticamente intransitables si el tiempo no acompaña.

Precisamente para reforzar este aspecto, los desarrolladores han optado por una serie de advertencias visuales que logran complementar la experiencia. Cuando el vehículo derrape de forma contundente o realice un movimiento brusco, el campo de visión del jugador se reducirá de forma llamativa, fundiendo a negro, y creando una sensación de desconcierto tan acertada que incluso podrá afectar a su sentido del equilibrio.

Del mismo modo, cuando el coche impacte o reciba un daño excesivo, la imagen se tornará a blanco y negro, durante unos segundos, para evidenciar esta circunstancia. Ambas mecánicas, sencillas en su concepción, resultan de gran utilidad en lo referente a la inmersión del jugador, que así percibirá de forma más evidente la diferencia entre circular normalmente y cualquier incidencia que surja durante la carrera.

En lo relativo al apartado gráfico, es incuestionable que la conversión a PlayStation VR de un juego concebido para una jugabilidad estándar tiene incidencia en el resultado final. No obstante, la acción puede seguirse correctamente e incluso el interior del vehículo cuenta con una aceptable cantidad de detalles, muy similar a la que pudimos apreciar en Driveclub VR. Asimismo, el sonido envolvente cumple las expectativas y redondea esta experiencia de realidad virtual.

Javier Castillo

JUGABILIDAD: La conversión a PlayStatiom VR ha trasladado directamente la experiencia del videojuego estándar al casco de realidad virtual de Sony. Pese a que los modos de juego y los vehículos son los mismos, la jugabilidad en primera persona traslada al jugador a una experiencia complemente distinta en la que la vibración del terrero y la incidencia de la lluvia se sienten como nunca.

GRÁFICOS: El apartado gráfico, que se resiente respecto a la propuesta original en lo relativo al paisaje, logra un elevado nivel de detalle en el interior del vehículo, creando así una sensación de inmersión que únicamente puede lograrse a través de los dispositivos de realidad virtual.

SONIDO: El apartado sonoro continúa siendo un elemento clave en cada una de las carreras. El efecto envolvente, además, resulta fundamental para introducirse en la acción, en la que destaca tanto el sonido del neumático sobre el barro como el del jolgorio del público o las instrucciones del copiloto desde la diestra del jugador.

DURACIÓN: Como en el título original, las múltiples modalidades de juego posibilitan un entretenimiento a largo plazo. El añadido de la realidad virtual es, además, un aliciente para rejugar cada rincón de DiRT Rally incluso si ya se disfrutó hace unos meses.

CONCLUSIÓN: Aquellos que quedaran satisfechos con la propuesta estándar no pueden dejar de jugar a esta versión para PlayStation VR, la oportunidad idónea de revivir cada circuito de un modo absolutamente inmersivo que solo posibilita la realidad virtual. Si te agradó la conversión de DriveClub, en este caso encontrarás un resultado muy similar pero con un añadido destacable: la inclusión de los efectos climatológicos, en especial la lluvia, que el Evolution Studios prefirió mantener al margen. Se trata, sin duda, de la oportunidad idónea para convertirte en piloto de rellies pero en la seguridad de tu salón.

Juegos Relacionados Si te gusta juega a… Te puede interesar…
Saga DiRT
F1 2016
https://www.alfabetajuega.com/ficha/ps4/driveclub-vr-n-2408
La adaptación a PlayStation VR añade el modo de juego Copiloto.

Juan Montes

Comunicador y apasionado de los videojuegos de aventuras, rol y plataformas. Crecí junto a un marsupial y blandiendo la llave espada; ahora acompaño a cazarrecompensas, asaltatumbas y luciérnagas con la misma pasión.
Cerrar